viernes, 24 de julio de 2009

El SIVAM: Vigilancia amazónica

La implementación completa del Sistema de Vigilancia de la Amazonía (Sivam), proyecto de 1.400 millones de dólares del gobierno brasileño para monitorear de manera pormenorizada las extensiones de aguas, tierras y espacio aéreo de la región amazónica, acaba de quedar más próxima con la entrega del banco de datos con informaciones territoriales de Amazonía Legal elaborado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Fue un trabajo de más de seis años realizado por 80 técnicos del órgano y 17 asociados más de la Comisión para Coordinación del Proyecto Sivam (Ccsivam). El equipo ha colectado para la conformación del banco de datos informaciones, tanto gráficas como alfanuméricas, sobre aspectos como base cartográfica, geología, geomorfología, suelos, vegetación, socioeconomía, biodiversidad e hidrología. Es con esta base detallada que el Sivam, en operación desde el 25 de julio de 2002, que el Estado brasileño pretende introducir en la frontera más rica de todo el planeta, la Amazonía Legal (que comprende la Región norte de Brasil, el estado de Mato Grosso (Centro) y parte del estado de Maranhão (Nordeste). Esa región posee 5,2 millones de Km², que representa el 61% del territorio nacional; el 12% de la población brasileña; más del 30% de la biodiversidad de la Tierra, además de albergar la mayor cuenca de agua dulce del planeta.

Durante la Eco-92, en Rio de Janeiro (Sudeste), el gobierno brasileño hizo el anuncio mundial del Sivam que está actualmente subordinado al Sistema de Protección de Amazonía (Sipam), red tecnológica e institucional compuesta por agencias gubernamentales de todos los niveles y no gubernamentales. Las primeras polémicas acerca del Sivam empezaron con la propia concepción del programa de vigilancia. «En realidad», afirma Lourenço, «el Sivam ha sido un proyecto concebido en una oficina por la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia da República (SAE-PR). Por lo tanto ha dejado de lado en su formulación contribuciones de la sociedad civil, de los medios políticos y de la comunidad científica».

Con esto surgieron reacciones de la comunidad científica y académica brasileña hechas principalmente por el físico y profesor emérito de Unicamp, Rogério César Cerqueira Leite. El especialista apuntó para el riesgo de vulnerabilidad del sistema. De acuerdo con él, informaciones sigilosas y estratégicas podrían ser externadas, visto que el gobierno brasileño decidió comprar tecnología extranjera de la cual no tendría pleno dominio.

En 1994 el proceso de licitación, considerado fraudulento, fue vencido por el grupo Raytheon, de Estados Unidos, que competía con la empresa francesa Thompson. En la ocasión, la Aeronáutica había sido acusada de favorecer a la empresa estadounidense, además de haber aceptado un compromiso con relación al destino de las informaciones obtenidas que serían impartidas a Estados Unidos. Las acusaciones relativas a la licitación, que nunca han sido investigadas, no son todavía el único enlace entre Estados Unidos y el Sivam. En verdad, desde la concepción se sabe que el único país del mundo con capital suficiente para financiar acciones militares en el inhóspito ambiente amazónico sería Estados Unidos. Tanto que el Eximbank, banco de fomento de EE.UU., es el principal inversionista del Sivam, responsable por mil millones de dólares, casi la totalidad de las inversiones prevista en 1.400 millones.

El Sivam es compuesto de un sistema con diversos aparatos de vigilancia, como radares primarios y secundarios, operados por la empresa estadounidense que también ha suministrado capitales para el proyecto (239 millones de dólares). Estos radares promueven el control del movimiento aéreo en la región, a fin de identificar aviones clandestinos. El sistema cuenta además con detectores de vigilancia ambiental capaces de analizar la calidad del agua y aire, así como con tres aviones. A través de la refracción de la luz, esas aeronaves tienen la capacidad de identificar, a una distancia de hasta 300 kilómetros y con el tiempo nublado, si una determinada área está siendo usada para el cultivo de marihuana o de cualquiera otro cultivo. Los aparatos también ayudan a descubrir, por ejemplo, la acción de madereras clandestinas.

La tendencia es que estos servicios sean impartidos entre los llamados países amazónicos. Según la canciller de Colombia, Carolina Barco, el presidente colombiano Alvaro Uribe «ha reiterado el gran interés de Colombia por el Sivam. El sistema serviría para complementar sistemas semejantes que Colombia sostiene con el apoyo de Estados Unidos», o sea, el Plan Colombia de combate al narcotráfico, desarrollado principalmente en las zonas de floresta. «Juntamente con Brasil y Perú, que también está muy interesado en el Sivam, buscaríamos un mejor control de la Amazonía, tanto para lograr avances con la biodiversidad como para impedir la acción del narcotráfico y otros negocios ilícitos que deben ser bien controlados», afirmó la ministra. Para que el Sivam sea implementado efectivamente y las informaciones generadas por éste resulten en intervenciones para garantizar la seguridad de la región, los gobiernos amazónicos están buscando sintonizar acciones legales y tácticas, cada vez más incisivas.

El Sistema de Vigilancia Amazónica (SIVAM), inaugurado por el entonces Presidente Cardoso integra radares, aviones o bases móviles y fijas; fue montado por la cuarta mayor empresa de defensa de los EEUU Raytheon. Con la victoria de la empresa americana en lugar de la francesa Thales, según el diario Folha de San Paulo se asegura que al integrarse el SIVAM a una red de radares de EEUU en la cuenca caribeña, implicará una gran ventaja informativa hemisférica.
Además, según Folha esto explica que para los Estados Unidos, el negocio de Raytheon se convirtió en una excelente oportunidad para satisfacer sus intereses en las áreas de monitoreo ambiental, seguridad del tráfico aereo y el combate al narcotráfico. El proyecto costó 1.400 millones de dólares y fue financiado por el Eximbank. El SIVAM vigilará 5 millones de kilometros cuadrados que cubre la selva del Amazonas y podrá rastrear cualquier avión que entre en el espacio aéreo brasileño por la extensa frontera selvática.

Comenzó a regir en Brasil la “ley de Abate”, que le permitirá a la fuerza aérea brasileña derribar aviones cuyos pilotos no se identifiquen o se nieguen a aterrizar. Cabe señalar que en los primeros cuatro meses del 2004 la FAB detectó 1.036 vuelos ilegales. El objetivo de la ley, aprobada durante el gobierno de Fernando E. Cardoso pero reglamentada por el Presidente Luiz Inacio Lula da Silva, es evitar que el espacio aéreo de la selva amazónica sea utilizado para el transporte de drogas y armas.

EEUU exigió se exceptuara a los aviones militares, el resultado es que la fuerza aérea brasileña no podrá derribar ninguna aeronave militar, se identifique o no. El gobierno norteamericano temía que alguno de sus aviones que sobrevuelan la Amazonia en secreto para recabar información sobre el narcotráfico y la guerrilla colombiana, pudiera ser blanco de la fuerza aérea brasileña.

Antes de abatir a la aeronave invasora, la autoridad militar deberá seguir cuidadosamente un proceso de OCHO PASOS:
-Verificación de existencia de un plano de vuelo del avión sospechoso,
-Reconocimiento a distancia,
-Verificación de matrícula,
-Seguimiento de la aeronave,
-Interrogación,
-Pedido de aterrizaje,
-Orden de aterrizaje y tiro de aviso (Cada uno de ellos será grabado como registro legal para posterior análisis).
-El paso número nueve es el tiro de destrucción del avión, que tiene que ser autorizado por el Comandante de la Aeronáutica .
Lo que sucedía hasta ahora era que la avioneta sospechosa de estar cargando armas , drogas o precursores químicos se negaba a aterrizar y escapaba, ya que no había autorización para derribarla. La ley incluye una excepción: no se podrá abatir a la aeronave que, aunque sea identificada como de uso del narcotráfico, esté transportando algún menor de edad.

Fuentes:
Por Evandro Bonfin - http://www.voltairenet.org/article120827.html

2 comentarios:

  1. Rubens Souza24 julio, 2009

    Este é o meu Brasil. Pais riquissimo, mas que só agoro esta se dando conta do Gigante é.

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  2. Muchas veces lo han comentado en este blog. Si no hay capacidad propia para hacer las cosas, se deben aceptar servidumbres. Ahí reconoce implícitamente Brasil permiso para que esos aviones usen su espacio aéreo.

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