viernes, 29 de abril de 2011

La Fuerza Aérea Argentina concluye su Ejercicio de Búsqueda y Rescate en Combate VALKYRIA XI

La Fuerza Aérea Argentina concluyó a mediados de abril un ejercicio integrador denominado “Valkyria XI”, tomando como base de operaciones la IV Brigada Aérea, El Plumerillo, Mendoza.. Distintos sistemas de armas, aéreos y terrestres, del Comando de Adiestramiento y Alistamiento cumplieron misiones relacionadas con la planificación y ejecución de tareas específicas de “Búsqueda y Rescate en Combate” (ByRCOM), simulando durante el desarrollo, su ejecución en un escenario de conflicto.

El desarrollo del Valkyria respondió a dos etapas; la primera donde regularizaron los medios y conocimientos previos adquiridos en los respectivos escuadrones mediante instrucción teórica en gabinete y, complementariamente, las aeronaves involucradas efectuaron vuelos de reconocimiento de las zonas donde luego se ejecutaron las operaciones. La segunda fase llamada “comprobación”, fue en la cual se concretaron las operaciones determinadas de búsqueda y rescate en combate. Se emplearon aviones de transporte Fokker F-27 y C-130 Hercules para lanzamiento de paracaidistas, Bell 212 para infiltrar comandos y dando apoyo aéreo cercano, aeronaves de ataque IA-58 Pucará para realizar apoyo aéreo, IA-63 Pampa para cobertura aérea y A4-AR Fightinghawk desarrollando funciones polivalentes. También fue indispensable el empleo de los radares, elementos de comunicaciones, personal del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), entre otros.

Esencialmente la situación táctica consistió en que un piloto de la FAA derribado necesitaba imperiosamente ser rescatado en una zona dominada por un “supuesto” enemigo. Para ello se empleó el “.vuelo en paquete” (según la OTAN), que si bien esta técnica requiere medios más bastos que los que se emplearon, sirvió para que la FAA adiestrara a su personal de acuerdo a las nuevas técnicas de combate.

Desde la guerra de Kosovo se ha visto la necesidad de rescatar al piloto eyectado, no sólo por su nivel de adiestramiento, sino también por la información que posee y a su vez, debe poder evitarse que el enemigo logre utilizarlo en la guerra psicológica en contra de sus propias filas. En nuestros días los medios de comunicación son innumerables, tal es el caso de la Internet. Incluso se han podido ver imágenes casi “al instante” de soldados siendo torturados o asesinados por sus enemigos. Esto puede causar un gran daño moral, sobre todo siendo piloto, por lo que surge la necesidad de protegerlo dada su especialización en tan complejos sistemas de armas, permitiendo a la vez aprovechar las capacidades del avión, sin interferencias externas en el ánimo por combatir.

Las operaciones de rescate en combate (RESCOM) se dividen en directas e indirectas. Las primeras se enfocan y se dirigen directamente al sitio en donde cayó el piloto eyectado luego de ser identificado por las Fuerzas Especiales de la FAA. Cuando el rescate es indirecto, el elemento aéreo procede a infiltrar una sección de Especial para rescatarlo realizando luego su exfiltración y extracción del sitio de su caída. De esta manera, cada vez que un piloto de combate sale a realizar una misión, deposita su confianza en las operaciones CSAR o RESCOM, sabiendo que, si es derribado, las Fuerzas Especiales irán a rescatarlo.

Valkyria 2011 contó con la participación 850 efectivos, pertenecientes a la I Brigada Aérea, El Palomar, Buenos Aires, la II Brigada General Urquiza, Paraná, Entre Ríos, III Brigada Aérea, Reconquista, Santa Fe, V Brigada Aérea, Villa Reynolds, San Luis, la VI Brigada Aérea, Tandil, Buenos Aires, la VII Brigada Aérea, José C. Paz, Buenos Aires y la IX Brigada Aérea, Comodoro Rivadavia que, junto a distintos grupos y escuadrones especiales de toda la Fuerza, se sumaron al personal de Mendoza. Los sistemas aéreos desplegados fueron C-130 Hercules, Fokker F- 27, IA-58 Pucará, IA-63 Pampa Serie II, Cessna 210 y helicópteros SA-315B Lama, Bell- 212 y Hughes 500. Asimismo participaron cazabombarderos A4-AR Fightinghawk los que operaron desde su base de origen en V. Reynolds.

No menos importante fue el despliegue y actuación del GOE (Grupo de Operaciones Especiales), quienes suelen realizar las misiones de control de aeropuertos y zonas de despliegue, proveyendo además apoyo de fuego cercano en tierra.
A los medios operativos se agregó un radar MET 3 del INVAP que fue utilizado durante todo el ejercicio. Este equipo es un modelo activo en radiofrecuencia, con prestaciones estructurales y electromecánicas. Cuenta con una Antena de un cuarto de su tamaño final, y fue desarrollado para pruebas de detección en elevación y azimut, se puede reducir la potencia para mediano alcance, contando además con capacidades para el desarrollo de guerra electrónica.

Como apoyo a la FAA, efectivos del Ejército Argentino instalaron puestos de observación adelantados en la zona de los lanzamientos. La importancia de estos ejercicios está dada, no sólo en la preparación del personal en tareas de rescate en combate, sino para lograr integrar los distintos componentes de las diferentes fuerzas involucradas, en este caso, la FAA y el EA. (Luis Piñeiro, corresponsal en Argentina)

Fuente: Defensa.com
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