martes, 22 de mayo de 2012

Ya se gasta más de $1 millón al mes por el vandalismo


Por Romina Smith - Diario Clarín
Ataques a monumentos, plazas y contenedores El año pasado, la Ciudad invirtió $ 14 millones en reparar los daños ocasionados por este mal y todo parece indicar que en 2012 el costo se incrementará. El Obelisco ya fue repintado cuatro veces.
Los más vandalizados son los que están en el Centro porteño. La estatua del Pensador (foto) fue atacada varias veces, igual que el Obelisco, el del Quijote, o el de Julio Roca en Diagonal Sur. La destrucción y el robo de los contenedores para la basura es una nueva modalidad de vandalismo. A muchos les quitan las tapas o destruyen las ruedas que se usan para moverlos, o directamente desaparecen de donde estaban.

En septiembre del año pasado, un ataque a la escultura “El Pensador” –una réplica de la original firmada por el genial artista francés Auguste Rodin ubicada en la Plaza del Congreso– lo dejó lleno de pintura y grafitis impiadosos. Un mes antes de ese ataque, un monumento que el país encargó para homenajear a España para los festejos del Primer Centenario, apareció mutilado, con sus figuras sin piernas ni brazos. Y la semana pasada, la figura de Alberto Olmedo junto a Javier Portales, en Corrientes y Uruguay, fue saboteada por tercera vez en menos de un año. El vandalismo en la Ciudad no discrimina monumentos, espacios verdes ni mobiliario urbano y ya demanda más de $ 1.000.000 por mes . El año pasado, arreglar y acondicionar los daños le costó al Gobierno porteño $ 14 millones . Y todo indica que cada vez deberá gastar más.

Según un relevamiento reciente del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, “El Pensador” de Rodin, el monumento a España y el “negro” Olmedo comparten la lista de dañados con muchos otros íconos de la Ciudad. Incluso hasta con los contenedores de basura, que también se ven de un día para el otro rotos, pintados, o directamente desaparecen.

Las que más sufren son las plazas y parques . Los canteros de la avenida 9 de Julio, los parques Los Andes y Centenario, y las plazas Irlanda, Martín Fierro y Soldati son los que más agresiones reciben. Suelen aparecer con los bancos o los juegos rotos, y hasta hay ocasiones en las que les roban incluso las rejas.

Los monumentos también son dañados por el vandalismo. El de Julio Argentino Roca, en Diagonal Sur y Perú, tiene que pasar por un proceso de hidrolavado y pintado todos los meses. El Obelisco , emblema de la porteñidad, tuvo que ser enrejado y en lo que va del año la base ya pasó por cuatro manos de pintura.

Al Quijote, que vigila desde 1980 la avenida de Mayo desde la 9 de Julio, le tocaron seis. Y a la figura de Roque Sáenz Peña, en Diagonal Norte y Bartolomé Mitre, lo pintan casi todas las semanas. “Todos estos monumentos quedan en el Centro, que es por donde pasa la gran mayoría de las protestas. Lo más alarmante de estos casos es que muchas veces rompen por romper, sin ningún sentido. Hay esculturas a las que llegaron a robarles los dedos, y hasta se llevan cosas de mampostería que no tienen ningún valor”, se lamentó Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, el área encargada de hacer los arreglos.
Según ese ministerio, otras esculturas o figuras que suelen aparecer dañadas, pintadas o rotas son la de Juan Bautista Alberdi, en Constitución, las obras de arte del Rosedal (los jarrones que contienen las flores, por ejemplo) y hasta el Mausoleo de Bernardino Rivadavia, en Plaza Miserere. Parque Chacabuco, Parque Lezama y Parque Rivadavia también están incluidos entre los que demandan trabajos de refacción casi constantemente.

Pero no sólo el arte o el homenaje sufre de los ataques. Las luminarias de la Ciudad tampoco están fuera de la lista. A veces, las rompen para robar los cables que van por dentro de las columnas. En otras ocasiones, las dañan para “colgarse” de la luz, sobre todo en Costanera Norte. Hay casos donde los postes de luz son destruidos por delincuentes que buscan dejar zonas en penumbras para robar. Ese fenómeno ya se detectó en alrededores de las canchas de Huracán, Vélez y San Lorenzo. Y también en Puente Alsina (que está deteriorado del lado de Provincia y de Capital), en el Rosedal, en Barrancas de Belgrano y en el corredor de plazas de avenida Libertador.

Pero lo más llamativo es cuando lo que buscan es llevarse los metales . En esos casos, los blancos son las rejas de los sumideros y hasta las tapas de inspección de la red pluvial . A raíz de todos estos actos, en Espacio Público armaron un grupo especial para salir a reforzar los operativos y a partir de eso, un programa llamado “Respuesta Ya” para que las intervenciones sean más rápidas y fomenten el cuidado entre los vecinos.
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