Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de octubre de 2017

Descubrieron una cueva gigante en la Luna

(Clarin.com) - La halló una sonda de observación japonesa. Cómo es y para qué podría servir en futuras misiones espaciales. La Luna todavía esconde secretos, como la cueva que acaban de descubrir.
Resultado de imagen para Descubrieron una cueva gigante en la Luna
Investigadores de la agencia de exploración espacial japonesa (Jaxa) descubrieron una inmensa cavidad subterránea de 50 kilómetros de largo en la Luna, que según algunos expertos podría servir algún día para instalar una base espacial.

Los datos de la sonda japonesa de observación lunar Selene confirmaron la existencia de esta gruta, de 100 metros de ancho y 50 kilómetros de largo, que podría haber sido un túnel de lava volcánica hace 3.500 millones de años. "Pensábamos que existen lugares así, pero todavía no había sido confirmado hasta ahora", dijo el jueves a la AFP Junichi Haruyama, un investigador de la Jaxa.
Resultado de imagen para Descubrieron una cueva gigante en la Luna
Este inmenso túnel, situado bajo la zona de las colinas Marius, podría proteger a los astronautas de las importantes variaciones de temperatura y de las peligrosas radiaciones a las que se exponen en la superficie lunar, explicó Haruyama. "Todavía no hemos visto el interior de la cueva y esperamos que su exploración nos dará más detalles", añadió.

Japón anunció en junio un proyecto para enviar un astronauta a la Luna en 2030, una primicia para un país cuyos astronautas sólo han viajado hasta ahora a la Estación Espacial Internacional (ISS). La primera etapa del proyecto consiste en participar en una misión de la NASA para construir en 2025 una estación espacial en órbita alrededor de la Luna.

Por su parte Estados Unidos quiere volver a la Luna en el marco de un programa a más largo plazo para enviar astronautas a Marte en 2030, con la participación de otras agencias espaciales.

Fuente: AFP

martes, 22 de agosto de 2017

Piden agilizar el laboratorio subterráneo entre Argentina y Chile

Por MDZ Sociedad - Si el túnel de Agua Negra ya se posiciona como una alternativa al Cristo Redentor, ahora la comunidad científica pide la aprobación de un proyecto científico bajo la cordillera entre San Juan y Coquimbo, en el mismo lugar de la obra fronteriza.
El coordinador chileno del proyecto Andes, Sitio de Experimentación Profunda de Agua Negra, pidió a las autoridades trasandinas aprobar el proyecto Andes, también denominado Experimentación Profunda de Agua Negra.

Se trata de un proyecto que tiene 17 años y que busca crear el mayor laboratorio subterráneo del hemisferio sur y el primero en Latinoamérica. El proyecto es parte de la construcción del túnel de Agua Negra, en San Juan.

Se trata de una colaboración entre Chile, Argentina, Brasil y México para la construcción de esta instalación, algo que aún no recibe la autorización por parte de Chile. 

Una de las principales características de este edificio es que se situará a una profundidad aproximada de 1,6 kilómetros por debajo de la roca de la Cordillera de Los Andes y será uno de los tres más profundos creados en todo el mundo. 
"Tiene que ser subterráneo porque se busca hacer experimentos de señales que son muy sensibles, por ejemplo, la medición del flujo de neutrinos que viene del Sol", explica a El Mercurio Online el profesor de la Universidad Federico Santa María y coordinador en Chile de Andes, Claudio Dib.

En este laboratorio también se realizarían experimentos de búsqueda de materia oscura, investigaciones en geología, geofísica, biología en ambientes extremos, e incluso sobre el impacto de diferentes fenómenos y situaciones en el medio ambiente.

La creación de estas instalaciones generaría una colaboración latinoamericana, algo "similar al ejercicio que hizo Europa cuando estableció el laboratorio CERN, que es un laboratorio de propiedad europea, que no es de ningún país específico, aunque está en Suiza, pero pertenece a Europa". .

En Argentina el proyecto comenzó a ser ideado en 2010 y el Ministerio de Ciencia lo aprobó y posicionó como prioridad en 2012. Las autoridades chilenas aún no entregan su aprobación para construir el laboratorio.
Fuente: Emol.com

sábado, 19 de agosto de 2017

Llegó un telescopio para la Puna Salteña

Llegó el potente telescopio para la Puna(El Tribuno) - Se instalará en Abra de Chorrillos a 4.825 metros sobre el nivel del mar.


Parte de la antena del telescopio que llegó al puerto de Zárate

El potente telescopio que dará vida al proyecto LLAMA (Large Latin American Millimetre Array) arribó el miércoles al país proveniente de Europa y será emplazado en la cordillera salteña para realizar estudios sobre la evolución del universo, agujeros negros, formación de galaxias y de estrellas, entre otros, lo que ubicará a la Argentina "en el primer plano de la investigación radioastronómica a nivel mundial", señaló uno de los investigadores responsables de la iniciativa.

El telescopio, que llegó al puerto de Zárate, será trasladado al valle salteño Abra Alto Chorrillos, a 4.825 metros sobre el nivel del mar, para su instalación definitiva, informó el Conicet La Plata.
Se trata de una antena con forma de parábola de 12 metros de diámetro que servirá para realizar estudios astronómicos muy específicos gracias a la altura de su ubicación.
Llegó al país el potente telescopio que viene a Salta
Si bien en el mundo existen telescopios similares, son pocos los que están localizados a alturas semejantes, un factor clave para complejos estudios que solo pueden realizarse con escasa presencia de oxígeno y vapor de agua en la atmósfera.

"Ya se completaron los trámites de Aduana y a partir de ahora la carga quedará guardada durante aproximadamente 60 días, mientras se gestiona el traslado por tierra hasta Salta", explicó el investigador del Conicet Leandro García, responsable de la gestión del proyecto por parte del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

El director del IAR, Marcelo Arnal, explicó que "la llegada de la antena representa el primer paso concreto de un proyecto que va a ubicar a Argentina y Brasil en el primer plano de la investigación radioastronómica mundial, y que quedará para generaciones futuras".

La antena llegó desarmada desde Europa y los 19 bultos que la componen se encuentran en el complejo portuario Terminal Zárate; el ensamblaje se realizará en Alto Chorrillo y estará a cargo de un equipo de expertos del IAR, mano de obra local y personal de la alemana Vertex, que la construyó.

El telescopio tiene un peso de noventa toneladas y está repartido en once contenedores y ocho cargas especiales que viajaron en la bodega de la embarcación debido a sus dimensiones. El plato de la antena, por ejemplo, mide 6,5 metros de ancho y no se puede desarmar.

miércoles, 19 de julio de 2017

El Inidep incorpora uno de los buques científicos más avanzados del mundo

(La Capital) - El Víctor Angelescu llegará a Mar del Plata a mediados de octubre. Es considerado uno de los buques de investigación científica pesquera más sofisticado del mundo.

El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) conmemorará su 40 aniversario con la inauguración de nuevas instalaciones en su edificio ubicado en la Escollera Norte y con la llegada de un nuevo buque de investigación de última generación construido en España.

Se trata del Víctor Angelescu, un barco de 53 metros de eslora considerado como un de los más avanzados de su tipo a nivel internacional.

Imagen relacionada
La embarcación zarpará desde el puerto de Vigo a mediados de septiembre y será recibida en la ciudad de Mar del Plata entre el 10 y el 15 de octubre.


Su construcción se llevó a cabo en el marco de un plan de fortalecimiento institucional financiado por el gobierno nacional y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).


El plan incluye otros desafíos, algunos de los cuales ya se cumplieron y otros están en pleno proceso de ejecución, le explicó a LA CAPITAL el director del organismo, Otto Wölher.

Entre ellos figura la construcción de un segundo barco, de 36 metros de eslora, la apertura de tres subsedes (las cuales ya fueron inauguradas en Puerto Madryn, Caleta Olvia y Usuahia) y la creación de un Centro Nacional de Desarrollo de Maricultura en la zona sur del Partido de General Pueyrredon. “Los 40 años del instituto nos encontrarán celebrando algunos de estos progresos”, subrayó el funcionario.

El Víctor Angelescu, que aún se encuentra en el Astillero Armon Vigo S.A, será el primer buque en sumarse a la flota del Inidep después de 35 años. La última unidad en ser incorporada había sido el Capitán Oca Balda, en el año 1982. “Los barcos con los que contamos son bastante antiguos y no siempre fueron bien mantenidos, lo que en su momento nos llevó a plantearnos el desafío de ir reemplazándolos. El primero que será reemplazado será el Capitán Cánepa, que se encuentra parado desde hace 5 años”, explicó Wöhler.

El Cánepa era un buque pesquero que en su momento fue adaptado para la tarea de investigación mientras que los dos restantes, el Oca Balda y el Holmberg fueron concebidos desde cero para cumplir con una labor científica. Sin embargo, transcurridas ya varias décadas desde sus botaduras, “su equipamiento dista mucho de ser el ideal”, reconoció el director del Inidep.

Un “traje a medida”

En este contexto el Víctor Angelescu se constituirá en una herramienta fundamental para profundizar la tarea del organismo. “Es un barco que tiene la particularidad de haber sido diseñado de manera conjunta entre el astillero y la Comisión Técnica del Inidep, es decir, por quienes serán sus propios usuarios, por lo que contiene una serie de características que lo hacen muy especial”, subrayó.

Para Raúl Reta, director de Información, Operaciones y Tecnología del organismo, este hecho convierte al Angelescu en un “traje a medida” para los científicos del instituto. “Es el barco que el Inidep necesita para cumplir con sus actividades específicas”, destacó. Con esta nueva unidad el Inidep podrá ampliar su tarea de investigación hacia zonas de 1000 y más metros de profundidad.

“Esto nos va a permitir explorar nuestros recursos pesqueros un poco más allá de donde lo venimos haciendo. Hoy tenemos capacidad de pesca real de entre 350 y 400 metros de profundidad. Por lo tanto vamos a ampliar el ámbito de actuación de investigación con un buque moderno a nivel mundial”, sostuvo.

Para Wöhler, en definitiva, el uso del Angelescu posibilitará que el Inidep realice sus investigaciones en ámbitos que “hasta ahora tenía vedados”. Antes de que el barco llegue a la Argentina, la unidad ya tiene algunos compromisos previstos, como el de sumarse al proyecto de investigación Pampa Azul, a la exploración de la Reserva Marina Protegida Banco Namuncurá -al este de Tierra del Fuego- y del Agujero Azul, en la zona del talud continental, frente al Golfo San Jorge.

Según las autoridades del Inidep, el barco reúne todas las características de los mejores buques de investigación científica a nivel internacional que actualmente se encuentran navegando. Entre sus particularidades, cumple con la norma ICES 209 lo que le otorga una insonorización que mejorará la calidad de la tarea científica, posee una sonda multihaz para tomar registros en tres dimensiones del relieve submarino y cuenta con un vehículo no tripulado que permitirá hacer filmaciones y tomar muestras en hasta 300 metros de profundidad.

“Todo ese equipamiento nos abrirá muchas puertas. Permitirá que el instituto realice actividades que antes no podía hacer, abirendo un nuevo panorama para la investigación”, destacó Wöhler. La construcción del segundo nuevo buque del Inidep ya fue licitada y, según dijo el director del organismo, dará comienzo en el mes de febrero. Esta segunda unidad también será construida por el astillero vigués, pese a que del proceso de licitación participan dos astilleros argentinos.

El Angelescu claramente es un barco que requería de tecnología que no está disponible en el país. El segundo barco, por ser más estándar, bien podría haberse hecho en Argentina. Sin embargo, si bien se se le dio participación a empresas nacionales,el mejor precio fue el del astillero de Armon”, explicó Wöhler.

Según el director del organismo, existe la expectativa de que con la llegada del Angelescu, la tarea de investigación que durante los últimos años se desarrolló de manera discontinua, comience a verse normalizada. “Durante todo este tiempo hemos aprendido muchas cosas y esperamos que la situación de conflicto laboral con la tripulación de los barcos no se repita. Esperamos establecer un esquema de trabajo para el nuevo barco sensiblemente distinto al de los barcos anteriores”, señaló.

En relación a las embarcaciones más antiguas, Wöhler dio garantías de que serán mejoradas y de que seguirán operativas.  “El Holmberg está siendo reparado y esperamos que a fines de agosto o a principios de setiembre esté operable para hacer campañas. Al Oca Balda estamos pensando en sacarlo a dique para que esté operable para 2018”, aseguró.

domingo, 9 de julio de 2017

La NASA llegará al sur del país para estudiar un asteroide

Por Ana Tronfi - LA NACION - Comodoro Rivadavia es el mejor lugar para observarlo; será el 16 y 17 próximos.
Un equipo de 40 astrónomos e investigadores de la NASA y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) llegará la semana próxima a esta ciudad con una misión: hacer observaciones del asteroide MU69, que permitirán evaluar el riesgo que puede tener la sonda New Horizons al acercarse a ese cuerpo en enero de 2019.
Resultado de imagen para asteroide MU69,
Científicos de la NASA descubrieron hace poco que existía la posibilidad de observar el asteroide cuando analizaron la información que envió el telescopio Hubble. Según indican desde el centro espacial, el análisis de los datos señalan que el asteroide MU69 "viajará frente a una estrella (una ocultación estelar) el 3 de junio y, nuevamente, el 17 de julio de 2017, y va a ser visible desde la Argentina".

Y agregaron: "[Su observación] brindará importante información a la NASA que no podría ser obtenida en ningún otro momento. Será sobre el tamaño del asteroide y su superficie y si tiene o no pequeñas lunas".

El geólogo e investigador Marcelo José Márquez, de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (Unpsjb), afirmó que el hecho "es un desafío para la humanidad y un paso más para precisar el encuentro entre la sonda y el asteroide". 

Este acontecimiento histórico, sin precedentes para la región patagónica y en especial para esta ciudad, tendrá lugar entre el domingo próximo, a partir de las 22 y la madrugada del lunes.

Según anticiparon las autoridades de la universidad local, los científicos instalarán 25 telescopios portátiles de precisión (de 200 kilogramos de peso y de alrededor de 2,5 metros de alto), que permitirán observar las características del asteroide. El MU69 está a una distancia aproximada de 6000 millones de kilómetros.

Resultado de imagen para asteroide MU69,Márquez explicó que el trabajo de los astrónomos será observar la ocultación estelar. 

Este fenómeno se produce cuando un cuerpo celeste se atraviesa entre una estrella y la Tierra.
"Cuando una estrella está emitiendo su luz hacia la Tierra y pasa un pequeño asteroide que tapa esa luz, provoca una línea de sombra, que puede durar entre dos segundos y algunos minutos. En ese tiempo, se puede determinar el tamaño y forma del asteroide, así como los espectros de absorción de la radiación electromagnética ultravioleta o infrarroja, que ayudan a determinar la composición atmosférica, entre otras características", detalló el investigador.
Resultado de imagen para asteroide MU69,
Se estima que el asteroide mide unos 40 kilómetros de largo y 20 de ancho. La observación desde la Tierra permitiría evaluar cómo será el acercamiento de la sonda y determinar la existencia de otras lunas, de fragmentos de materia vinculados al cuerpo y a la presencia de polvo cósmico.

La misión

La sonda fue lanzada al espacio el 19 de enero de 2006, por el equipo que lidera Alan Stern, para encontrarse con Plutón, un hecho que sucedió en 2015, cuando se obtuvieron las primeras imágenes de alta definición del planeta.

Gracias a esas imágenes que envió la sonda se pudo conocer que el cielo de Plutón es azul. Y, que allí hay regiones de agua helada. De hecho, los científicos pudieron hacer un mapa de las marcas del agua helada en varias zonas de la superficie del planeta.
Resultado de imagen para sonda New Horizons
La sonda New Horizons alcanza una velocidad tal que le permite recorrer 1.000.000 de kilómetros por día.

De acuerdo con los datos suministrados por los científicos, la sonda va a encontrarse con el asteroide MU69, el 31 diciembre de 2018 o el 1° de enero de 2019 y ya no regresará a la Tierra.

El 3 de junio pasado, otra ocultación estelar se pudo observar con telescopios ubicados en Mendoza y en Ciudad del Cabo, en Sudáfrica.

martes, 20 de junio de 2017

Nuevo hallazgo: detectan 219 exoplanetas, 10 de ellos del tamaño de la Tierra

La NASA presentó el catálogo más completo de los cuatro años de la misión Kepler.Por Carlos Pagura - Ambito.com - La NASA presentó el catálogo más completo de los cuatro años de la misión Kepler.

La NASA finalmente presentó el catálogo más completo de los primeros cuatro años de la misión Kepler: el último informe reveló la existencia de 219 nuevos exoplanetas, 10 de los cuales son rocosos, de tamaño cercano a la Tierra y están en órbita alrededor de la zona habitable. El balance final eleva así la cifra a 4.034 la cantidad de planetas más allá del Sistema Solar que son potenciales candidatos a albergar vida.

El informe, presentado en conferencia de prensa en el Centro de Investigación de Silicon Valley, servirá de base para más estudios acerca de las condiciones ambientales de cada uno de ellos. En principio, alrededor de la mitad de los planetas que conocemos en la galaxia no tienen superficie, o presentan una atmósfera poco agradable para la presencia de vida.

"El conjunto de datos de Kepler es único, ya que contiene una población de estosexoplanetas casi terrestres, es decir, planetas con aproximadamente el mismo tamaño y órbita que la Tierra", dijo Mario Pérez, científico del programa Kepler en la División de Astrofísica de la agencia espacial estadounidense. 

El telescopio espacial Kepler detecta planetas al percibir el breve oscurecimiento en el brillo de una estrella que ocurre cuando un planeta cruza delante de él, en lo que se conoce como "tránsito".

Para asegurarse que no se hayan escapado planetas de la atenta mirada de Kepler, los científicos introdujeron sus propias señales simuladas de tránsito planetario en el conjunto de datos, para determinar cuántos fueron correctamente identificados como planetas. Luego, agregaron señales que parecían venir de un planeta, pero en realidad eran falsas, y verificaron que no hayan sido recopiladas por error. Este trabajo mostró qué tipos de exoplanetas habían sido sobrestimados y cuáles subestimados por los métodos de procesamiento.

La investigación se centró además en realizar mediciones precisas de miles de planetas, lo que determinó que existen dos grupos distintos de planetas pequeños: los rocosos, del tamaño de la Tierra, y los gaseosos, similares a Neptuno.

De acuerdo al estudio, por motivos que aún se desconocen, una porción de los rocosos toman una pequeña cantidad de hidrógeno y helio, lo que los hace aumentar drásticamente su tamaño. Esa transformación los asemeja a las dimensiones de Neptuno.

Pero dejando de la lado tamaños y proporciones, la importancia de los hallazgos de Kepler, como sintetizaron los especialistas, va más allá: "Responderán directamente a una de las preguntas más trascendentes de la astronomía: ¿cuántos planetas como nuestra Tierra existen en la galaxia?".

martes, 9 de mayo de 2017

La antena de Malargüe y el sueño argentino de sumarse a la exploración espacial

Por Guido Braslavsky - Clarin.com
Es la más moderna de las tres antenas de espacio profundo que la Agencia Espacial Europea (ESA) posee en el mundo. Tiene comunicación con sondas a más de 2 millones de kilómetros. 
La antena de Malargüe y el sueño argentino de sumarse a la exploración espacial
La antena de Malargüe, en una foto difundida por la agencia espacial europea.

“Bueno, ya saben que para allá está Marte”, bromea un miembro de la Agencia Espacial Europea (ESA) mientras observa que la antena gigante ahora giró hacia el oeste, para entablar comunicación y recibir datos de ExoMars, la misión de exploración espacial que busca indicios de vida en el “planeta rojo”. La impactante antena de 35 metros de diámetro es la más moderna de las tres que tiene la ESA en el mundo y está ubicada a 40 kilómetros de Malargüe, sur de Mendoza. Es un descampado libre de interferencias, con vistas a las montañas nevadas de la cordillera. Irónicamente, no llega la señal de celulares, pero la antena conecta con satélites y sondas espaciales que han viajado durante años y están a más de 2 millones de kilómetros.

Hasta allí llegó días atrás una delegación del más alto nivel de la ESA, encabezada por su director de Operaciones, el alemán Rolf Densing. La estación de Espacio Profundo de Malargüe (“DSA3”) está en operaciones desde 2012 y es clave para las misiones espaciales de la ESA, enfocadas en la exploración del sistema solar. Se complementa con otras dos situadas en Australia (New Norcia) y en España (Cebreros), dando una red de cobertura total las 24 horas. Fue una inversión de 40 millones de euros, tras un acuerdo con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) como contraparte argentina; y la ESA acaba de anunciar el desembolso de otros 4 millones de euros para un upgrade de la estación, para afrontar la misión BepiColombo a lanzarse en 2018, de exploración del planeta Mercurio.

“Este es un camino para avanzar en el conocimiento del espacio profundo. La Argentina está asociada a varias agencias y la cooperación más intensa es con la ESA. Hay una política de Estado en esto, y se habla de una agencia espacial latinoamericana. Vamos a seguir profundizando las alianzas internacionales para temas del espacio”, señala el viceministro de Ciencia y Tecnología, Agustín Campero.
La antena de Malargüe y el sueño argentino de sumarse a la exploración espacial
La Estación Espacial china en Neuquén, a medio construir. Foto de 2015.

Félix Menicocci, secretario general de la CONAE, explica que como parte del acuerdo la Argentina tiene derecho al uso del 10% del tiempo de la antena por año. “Es un proyecto de largo plazo, estos son los primeros 50 años, y estamos analizando las posibilidades de la Argentina” para participar con “un instrumento” -del que no dio detalles- en misiones espaciales.

La antena parabólica de Malargüe es operada todo el año por Telespazio Argentina, y controlada remotamente desde el centro de la ESA en Darmstadt (Alemania). Hay similitudes con la estación de espacio profundo que China acaba de construir en Neuquén, cerca de Las Lajas -próxima a inaugurarse-, con polémica por reportar al Ejército de ese país y denuncias de supuestos anexos “secretos” al acuerdo, que CONAE y el Ministerio de Ciencia han desmentido enfáticamente.

Para la Argentina, dicen los funcionarios, estos convenios -favorecidos por nuestra geografía- han permitido acceder de alguna forma al selecto club de países con acceso al espacio: los Estados Unidos, la Unión Europea desde la ESA, China, Rusia, India, Japón. A la visita a la estación en Malargüe se sumó el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, para ratificar su “apoyo al proyecto” y la realización de obras de infraestructura pendientes.

Es que los europeos llegaron también con reclamos de que se cumplan puntos pendientes de los acuerdos, como la pavimentación de 20 kilómetros que faltan hasta la estación y una línea eléctrica más potente. También a eliminar obstáculos en la Aduana para ingresar instrumentos y equipos para actualizar la Antena.

miércoles, 12 de abril de 2017

Instalarán en San Juan el CART, el radiotelescopio más grande de América del Sur(II)

Por Matías Alonso - Agencia TSS
Presentaron el inicio de la obra para la construcción de radiotelescopio en colaboración con China; estará en el complejo astronómico El Leoncito; en la segunda mitad de 2019 estará operativo

El pasado martes 4 de abril se presentó en el Congreso de la Nación el comienzo de la construcción de un radiotelescopio entre China y la Argentina. El CART (por Radiotelescopio Chino-Argentino) tendrá 40 metros de diámetro -será el más grande de Sudamérica- y estará ubicado en el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO), en la provincia de San Juan.

Durante la reunión -de la que participó TSS-, investigadores de ambos países hablaron sobre los objetivos y los alcances del proyecto, resultado de un acuerdo celebrado entre la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y la Academia China de Ciencias.

Un radiotelescopio recibe ondas de radiofrecuencia del espacio tal como un telescopio recibe la luz. El CART permitirá realizar estudios de geodesia en los que, a través de mediciones muy precisas de distintos radiotelescopios sobre las estrellas, puede conocerse con exactitud la ubicación de estos en la Tierra y así medir, por ejemplo, el desplazamiento de las placas tectónicas. También se utilizará para observaciones de nubes magnéticas y galaxias que solo se pueden observar desde el Hemisferio Sur y el estudio de ondas magnéticas que permiten estudiar el origen del universo.
El radiotelescopio estará operativo en la segunda mitad de 2019
El radiotelescopio estará operativo en la segunda mitad de 2019. Foto: Archivo 

Las conversaciones habían empezado en 2009 y los retrasos obedecieron principalmente al cambio de gobierno, ya que las nuevas gestiones de Cancillería y del Ministerio de Defensa exigían la confirmación del Estado chino de que las instalaciones no tendrían uso militar tal como había sido denunciado en el caso de la instalación de la base espacial china en Neuquén.

La diputada Daniela Castro (FPV), presidenta de la comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados, explicó que "Hay que dejar en claro y llevar absoluta tranquilidad a nuestra sociedad de que es un proyecto con fines científicos. No tiene objetivos militares y toda la toda la documentación ya está en el Ministerio de Defensa y en Cancillería".

El CART será ubicado enel Parque Nacional El Leoncito, en San Juan, una zona que cuenta con 300 días por año de cielo despejado y en la que ya funcionan otros observatorios, como el CASLEO, al que se integrará el nuevo proyecto.

Marcelo Segura, doctor en Ingeniería y coordinador del proyecto por la Argentina, le dijo a TSS: "La Argentina, y especialmente la UNSJ, tiene una larga relación con China. Hace 20 años que existe colaboración con ellos -con la Academia China de Ciencias, específicamente-. Era necesario un radiotelescopio de este tamaño en el Hemisferio Sur, ya que hay solo algunos en Sudáfrica y Australia, lo que genera mucha expectativa en la comunidad científica".

El CART podrá trabajar en forma conjunta con otros proyectos en desarrollo como LLAMA, un radiotelescopio argentino-brasileño que será instalado en la Puna de Atacama, en Salta. También trabajará en conjunto con una estación con telescopio láser satelital y una estación de calibración GPS. Cuando ya estén instalados, la suma de estos tres instrumentos en un mismo lugar elevaría al complejo a la categoría 1, la más precisa para mediciones de geodesia.
El CART será el radiotelescopio más grande de América del sur
El CART será el radiotelescopio más grande de América del sur. Foto: Archivo.

El trabajo conjunto con el radiotelescopio LLAMA y con otros radiotelescopios de diferentes lugares del mundo será posible gracias a una técnica llamada interferometría de muy larga base (VLBI), que permite apuntar varios radiotelescopios a un mismo cuerpo celeste y hacerlos trabajar como si fueran un único y gigante radiotelescopio. Mientras más distancia haya entre los equipos mejores son los resultados, razón por la cual es tan importante para China la localización de este radiotelescopio en Sudamérica, explicó durante la reunión el director asociado de la División de Astronomía Aplicada del Observatorio Astronómico de China (NAOC), Jinzeng Li. El país asiático cuenta con el radiotelescopio más grande del mundo, de 500 metros de diámetro.

Un radiotelescopio de 40 metros de diámetro pesa alrededor de 1000 toneladas, por lo que será necesario llevar al complejo El Leoncito dos grúas de 600 toneladas para su izado. Por esto es necesario hacer un importante trabajo de compactación de suelos y de adecuación de los caminos de acceso, y su operación exigirá llevar fibra óptica al lugar.

Según el convenio, para la puesta en marcha del CART, la Argentina debía hacer una inversión de 100 millones de pesos para la obra civil y la infraestructura, mientras que China debía invertir 260 millones de pesos en el radiotelescopio.

"China debería aportar solamente el radiotelescopio y todo lo que es el dinero para la infraestructura lo debía aportar la Argentina. Pese al aporte de la provincia de San Juan, de cincuenta millones de pesos, y del MINCYT, los fondos todavía no son suficientes. Van a faltar unos 20 millones de pesos y eso lo va a aportar China", le dijo Segura a TSS.

Una vez que el radiotelescopio esté operativo, funcionará en una banda de frecuencia baja, la banda L, y habrá una cooperación técnico científica entre China y la Argentina para desarrollar localmente los receptores de radiofrecuencias más altas. Esto también beneficiará al proyecto LLAMA, que trabajará en esas frecuencias.

El trabajo conjunto con el radiotelescopio LLAMA y con otros radiotelescopios de diferentes lugares del mundo será posible gracias a una técnica llamada inferometría de muy larga base (VLBI), que permite apuntar varios radiotelescopio a un mismo cuerpo celeste y hacerlos trabajar como si fueran un único y gigante radiotelescopio.

"El proyecto trae muchos beneficios al país. El primero es científico y de investigación en el área de radioastronomía. Pero, además, tiene un beneficio turístico, sobre todo en la zona de San Juan, que tiene un complejo astronómico importante en el parque El Leoncito. El tercer beneficio es que tanto el trabajo en la ruta, como la obra civil y el ensamblado del radiotelescopio, demandarán unos 150 empleos directos. Además, dará trabajo a personal calificado en este momento complicado que atraviesa la ciencia en el país".

Hace pocos se día se colocó la piedra basal para la instalación del CART y se estima que la formulación del proyecto estará lista en dos meses, para cuando se podrá llamar a licitación para el movimiento de suelos. El objetivo es que esa fase del proyecto esté terminada en enero de 2018 para poder empezar la construcción de la base de la antena, que demandará otros diez meses. A finales de 2018, se espera comenzar el ensamblado del radiotelescopio, para que en el segundo semestre de 2019 esté operativo.

miércoles, 5 de abril de 2017

Argentina y China construirán un radiotelescopio en San Juan

El Gobernador de la provincia de San Juan junto a su Gabinete recibieron al embajador del país asiático y autoridades del Ministerio de Ciencia de la Nación y del gobierno provincial, para estudiar los avances del proyecto CART y estipular las acciones durante los próximos meses.
Colocación de la piedra basal del radiotelescopio en San Juan.

El Señor embajador de la República Popular China, Yang Wanming y el Director del Proyecto, Dr. Li, Jinzeng,  fueron recibidos por el gobernador, Dr. Sergio Uñac, junto al secretario de Articulación Científico Tecnológica, Agustín Campero; el subsecretario de Coordinación Institucional, Sergio Matheos; el Secretario de Ciencia y Técnica, Dr. Ing. Tulio Del Bono;  la Secretaria de Relaciones Institucionales, Dra. Elena Peletier y el Coordinador  del Proyecto CART, Dr. Ing. Marcelo Segura, con motivo del radiotelescopio (CART) que ambos países instalarán en el complejo astronómico El Leoncito, ubicado en el departamento de Calingasta, provincia de San Juan.

Se trata de un instrumento que contará con un plato de 40 metros de diámetro y posibilitará estudios en los campos de la geodesia, la georreferenciación, la geofísica y la astronomía. A su vez, habilitará investigaciones en Interferometría de Base Muy Larga (VLBI) con antenas similares de todo el mundo, y se utilizará en proyectos astrofísicos complementarios al proyecto LLAMA (acrónimo de Large Latin American Millimeter Array), que Argentina y Brasil llevan adelante en Salta.

Durante la visita de las comitivas  se conversó sobre los alcances del Proyecto CART. Por la tarde se colocó la piedra basal del radiotelescopio en compañía del gobernador sanjuanino, Sergio Uñac, la vicerrectora de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Mónica Coca, el subsecretario Sergio Matheos y la directora Nacional en Redes Institucionales, Paz Alfaro. Finalmente, las autoridades recorrieron el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) y realizaron una visión nocturna espacial.
El radiotelescopio (CART) se instalará en el complejo astronómico  El Leoncito, ubicado en Calingasta, provincia de San Juan.

CART contribuirá al establecimiento y mantenimiento de los Marcos de Referencia Internacionales Celeste y Terrestre (International Celestial Reference Frame "ICRF" e International Terrestrial Reference Frame "ITRF") y mejorará la cobertura global de la red de radiotelescopios, junto con la determinación de los parámetros astro-geodésicos en nuestro hemisferio.

Asimismo, permitirá realizar numerosas investigaciones sobre zonas de formación estelar, entornos de estrellas tardías y mecanismos de bombeo de máseres, líneas moleculares galácticas de amoníaco, observar cuásares de alto desplazamiento al rojo, y la formación de protoestrellas a partir de nubes de hidrógeno y polvo. También ayudará a establecer relaciones entre la creación de agujeros negros y las nubes masivas de Hidrógeno, observar estrellas binarias de rayos X, supernovas y envolturas de nova.

El radiotelescopio además brindará un entorno privilegiado para la formación de ingenieros y técnicos argentinos mediante la operación y mantenimiento de herramientas con tecnología de punta. De igual modo, promoverá cadenas productivas con elevado valor agregado aplicadas en la manufactura de insumos para su funcionamiento.

Fuente: MINCYT

viernes, 31 de marzo de 2017

Un argentino diseñó un avión hipersónico, capaz de quintuplicar la velocidad del sonido

Por Olivia Goldschmidt - La Nación - Juan García Mansilla creó una aeronave que podría por ejemplo conectar Los Ángeles y Sidney en tres horas; por el momento no es viable comercialmente
El Paradoxal
El Paradoxal. Foto: Archivo 

Juan García Mansilla, de 29 años, diseñó un avión hipersónico, capaz de volar cinco veces más rápido que el sonido. Por ejemplo, podría conectar Los Ángeles y Sidney en menos de tres horas, en lugar de las 15 horas que tarda un avión convencional. "El vuelo que describe es una parábola, y la parte superior llega al borde de la estratosfera" dijo a LA NACION. Por este motivo se denominó Paradoxal.

El proyecto fue un encargo de Imaginactive, una organización sin fines de lucro cuya misión es promover la innovación en vehículos y transportes del futuro. Por el momento no hay un interés comercial en producirlo ,y tal como lo explica Masilla, el diseño se utiliza para plantear un concepto de vehículo innovador.

La organización se fundó en el 2013 por el ingeniero mecánico Charles Bombardier, de la familia que es dueña de la empresa que lleva su nombre, e integra la lista de los Fortune 500. Originarios de Canadá, construyeron un imperio de equipamiento para el transporte que incluye desde carritos para la nieve hasta aerolíneas.

García Mansilla, con formación de diseñador industrial por la Universidad de Buenos Aires, fue contactado por Imaginactive a partir de un proyecto que hizo como hobbie un verano para aprender a modelar en 3D. Era un vehículo para andar en la nieve que apodó "RDSV" (vehículo de despliegue veloz en nieve, por sus siglas en inglés). Estaba exhibido en su perfil de Coroflot, una especie de Linkedin para diseñadores. Bombardier quedó fascinado por el perfil del argentino y le dijo: "Necesito a alguien que le pueda dar esta calidad y forma a otros sueños locos".

La aeronave está basada en dos desarrollos tecnológicos novedosos. El primero fue un aporte de ingenieros de la Nasa que publicaron un estudio explicando cómo habían aplicado un principio aerodinámico a la aviación hipersónica. Se llama long penetration mode y es un sistema por el cual se enfría el fuselaje (la palabra técnica para el cuerpo) del avión (cuando se traslada tan rápido que se calienta por la fricción con el aire). El segundo es un motor de dos estadíos: el primero funciona como una turbina normal y acelera la aeronave a 3000 km/h mientras asciende. El segundo, tras inyectarse oxígeno líquido, convierte el motor en un cohete, acelerando el Paradoxal a 6000 km/h y llevándolo a alturas superiores a los 60 kilómetros.

El diseño del avión está pensado para que los pasajeros puedan aprovechar la experiencia del vuelo, García Mansilla explicó: "El ventanal frontal tiene cinco metros de ancho, para que no solo los pilotos puedan disfrutar de las vistas privilegiadas".

Previamente, el diseñador había colaborado en otros proyectos de Imaginactive con repercusión importante dentro de los desarrolladores de transporte. Uno de los trabajos anteriores fue el Ventooz, un vehículo unipersonal basado en un robot de Disney con la habilidad de trepar paredes con un sistema de ventosas. Por sus sólidas bases técnicas fue publicado en el sitio Wired de innovaciones tecnológicas.

Además de haber trabajado durante tres años en el estudio de diseño de producto BCK, García Mansilla fue docente en la UBA de la materia "gráfica para productos". Amante del diseño en todas sus formas, ahora está trabajando en la fabricación de un producto de equipamiento para deportes extremos.

jueves, 2 de marzo de 2017

Un helicóptero de Fuerza Aérea midió los espesores de los glaciares

(Telam) - Esta actividad forma parte del proyecto de monitoreo remoto de variables medioambientales para el estudio de glaciares y apoyo a las operaciones aéreas en Base Marambio.

Un helicóptero de la Fuerza Aérea adaptado con un sistema especial de radar realizó mediciones de espesores de glaciares en islas cercanas a la base Marambio para una investigación del Instituto Antártico Argentino en conjunto con Alemania.
La actividad forma parte del proyecto de monitoreo remoto de variables medioambientales para el estudio de glaciares y apoyo a las operaciones aéreas en Base Marambio, y se realizó con un helicóptero Bell-212 que portaba un Sistema de Radar de Hielo Aerotransportado, informó el ministerio de Defensa.

El proyecto, a cargo del jefe de Departamento de Glaciología del Instituto Antártico Argentino, Sebastián Marinsek se realizó en cooperación con Alemania y tuvo como finalidad medir desde una aeronave espesores de hielo en los glaciares de las islas cercanas a la Base Marambio.

Las mediciones pudieron efectuarse en el Glaciar Gourdon de Isla Ross, a unos 40 kilómetros al oeste de la isla Marambio, durante dos operaciones llevadas a cabo en febrero, en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2016/17. 

La operación “Radar de Hielo” fue planificada y ensayada en la VII Brigada Aérea de la localidad bonaerense de Moreno antes del despliegue a la Antártida, dadas la complejidad del sistema, la exigencia de la carga externa y las pruebas necesarias para maniobrar el helicóptero durante el despegue y el aterrizaje ante las condiciones climáticas en el continente blanco. 

Para realizar el operativo se estableció un campamento de apoyo con científicos y técnicos, próximo al glaciar de estudio, a fin de preparar y montar en el lugar la antena en el helicóptero. 

Luego, los vuelos desde Marambio hasta la zona del campamento se efectuaron sin la carga externa, la cual sólo se montó para efectuar las mediciones y teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas, por tratarse de una antena colgante.

La altura de medición sobre el glaciar fue de 30 a 40 metros y el vuelo se realizó a unos 70 kilómetros por hora, parámetros que debieron mantenerse durante la operación para no alterar las mediciones. 

El sistema de radar de hielo aerotransportado es un dispositivo compuesto por una antena metálica rectangular de nueve metros de longitud, cinco de ancho y uno de espesor, con un transmisor, receptor y GPS, de unos 300 kilos y que va suspendido de la aeronave. 

Para su instalación se adaptó el helicóptero no sólo para el sistema colgante, sino además para colocar el equipamiento de medición y registro de datos en la cabina del helicóptero, junto al operador de radar. 

Ambos dispositivos se enlazan mediante fibra óptica, aunque se alimentan independientemente y se complementan con un tercero, un altímetro láser con un monitor, que sirve al piloto para mantener la altura de medición sobre el glaciar.

El desarrollo emite un pulso sobre el glaciar y el receptor recibe la señal rebotada de la superficie y otra posterior, del lecho, lo que permite efectuar la medición del espesor del hielo.

viernes, 24 de febrero de 2017

El Planetario llegará renovado a los 50 años tras una inversión de $ 95 millones

Resultado de imagen para PlanetarioPor Mauricio Giambartolomei - LA NACION
Será equipado con pantallas de mayor calidad, dispositivos robóticos y simuladores; estará cerrado al menos seis meses.

Los años 60 estuvieron marcados por la revolución de la exploración espacial luego del lanzamiento del satélite soviético Sputnik, a fines de los 50. El boom se replicó en todo el mundo y en la Argentina se materializó con la inauguración del planetario Galileo Galilei, en 1967. Hoy, a pocas horas de otro hito de la astronomía, el descubrimiento de un nuevo sistema solar, el ícono porteño inicia una etapa de reconstrucción tecnológica y arquitectónica para continuar un legado de divulgación que ya lleva medio siglo.

Se trata de un plan para mejorar la infraestructura y los servicios con la incorporación de pantallas interactivas, realidad aumentada, dispositivos robóticos, simuladores y nuevos equipos de proyección con el objetivo de dotarlo de elementos innovadores de cara a su 50° aniversario.

La puesta en valor del edificio y de su entorno, en los bosques de Palermo, ya comenzó y demandará al menos seis meses, durante los que permanecerá cerrado al público. La reapertura está prevista para el tercer trimestre del año.

"El Planetario tiene el mismo valor que una escuela porque los contenidos astronómicos se pueden sacar de Internet, pero acá hay gente especializada que puede contar e interpretar la información. En las redes circula cualquier cosa y si no hay educadores formados en ciencia, se puede interpretar mal", explica a LA NACION el coordinador del área de Divulgación Científica del Galileo Galilei, Mariano Ribas.

Todos los años unas 500.000 personas se acercan al lugar para vivir una experiencia sensorial con el cielo sobre sus cabezas bajo una cúpula de 20 metros de diámetro, la más grande de todos los planetarios de la Argentina; además de en Buenos Aires, funcionan en Rosario, La Plata, Malargüe (Mendoza) y La Punta (San Luis), entre otras ciudades. Al menos la mitad de los visitantes del Galileo Galilei son alumnos de escuelas primarias y secundarias. "El Planetario llena una falencia educativa porque los contenidos sobre astronomía son mínimos en las escuelas", plantea Ribas.
Dos operarios cierran el cerco perimetral que rodea el Planetario para el inicio de la renovación
Dos operarios cierran el cerco perimetral que rodea el Planetario para el inicio de la renovación. Foto: Ricardo Pristupluk

Espectáculos audiovisuales de astronomía, observaciones astronómicas por telescopio, cursos, conferencias, exposiciones, visitas guiadas al edificio y al museo son algunas de las atracciones que ofrece hoy el planetario porteño, cuyo nombre fue sugerido por la Sociedad Italiana Leonardo da Vinci y por la Federación General de Sociedades Italianas de la República Argentina. Además, el organismo edita la revista de ciencia Si Muove -de publicación trimestral- y organiza actividades a pedido para grupos de personas ciegas o sordas.

Toda la oferta se mantendrá vigente cuando se reabran las puertas del espacio renovado. El proyecto, canalizado a través del Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad y avalado por la Comisión Nacional de Museos, prevé cuadriplicar la calidad de la pantalla principal del interior del domo (será de 8K), restaurar todo el edificio y modernizar la ambientación. "Queremos llevar el Planetario al siglo XXI. Hoy es un gran espacio para la divulgación, pero queremos potenciarlo para que también sea una referencia ineludible para la innovación y la tecnología", sintetiza el ministro del área, Andy Freire. El presupuesto inicial es de $ 95 millones. El Ministerio de Ambiente y Espacio Público realizará las obras en todo el entorno del parque, en una superficie de 55.000 metros cuadrados.

Al hablar del Planetario se hace referencia al edificio entendido como una institución y también al proyector de estrellas que se encuentra en medio de la sala con el cual se reproduce en la cúpula el aspecto del cielo con alto realismo. El primer dispositivo fue un Zeiss IV adquirido a la empresa alemana Carl Zeiss de Oberkochen en 1960; en 2011 se sustituyó por un planetario japonés: el Megastar II, que está siendo utilizado en la actualidad.

Como explica Ribas, el Galileo Galilei se originó en los años dorados de la exploración astronómica "con viajes a la Luna y en el amanecer de la era espacial que nace en 1957, cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik". Por esos años, las autoridades municipales planteaban la necesidad de construir un centro de divulgación y un acuario en Buenos Aires. El acuario nunca se concretó, pero el proyecto del Planetario germinó rápidamente.

El edificio fue encargado al arquitecto Enrique Jan, que integraba el equipo de profesionales de la Dirección General de Arquitectura de la entonces Municipalidad de Buenos Aires. La primera actividad oficial fue un coloquio sobre la exploración cósmica entre el 19 y el 22 de diciembre de 1966. "Investigadores de las ciencias fundamentales y de la ingeniería espacial abren hoy el diálogo con representantes de las ciencias jurídicas y sociales", fue el mensaje. Sin embargo, su nacimiento se festeja el 13 de junio de 1967: ese día se realizó la primera función para un grupo de alumnos.

viernes, 10 de febrero de 2017

Satélites científicos: un programa que ya cumplió 30 años y se plantea más logros

Por Nora Bär - LA NACION
Desde 1987, cuando se inició la colaboración con la NASA para desarrollar el SAC-I, el país se convirtió en un actor reconocido de la actividad espacial; una aventura a prueba de errores
Integración del SAC-B, en la sala limpia de Invap en 1996
Integración del SAC-B, en la sala limpia de Invap en 1996. Foto: Gentileza de CONAE

En 1987, Astrofísica, revista de divulgación científica que pretendía difundir esta disciplina entre los estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, publicó una nota titulada "Los científicos de la NASA, interesados en un proyecto argentino".

Se refería a la llegada a Buenos Aires de una delegación de la agencia espacial norteamericana para interiorizarse de los esfuerzos de un pequeño grupo de investigadores de la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales, de San Miguel, y del Instituto de Astronomía y Física del Espacio, que estaban intentando desarrollar un satélite made in Argentina, el SAC-I.

El artículo, firmado por Horacio Ghielmetti, entonces director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio y uno de los involucrados en esa aventura que daría nacimiento al programa de satélites científicos en el país, fue rescatado hace algunos días por Guillermo Giménez Calderón, investigador argentino residente desde hace 20 años en Brasil (y que da rienda suelta a su pasión por la historia de la ciencia en el blog http://historia-ciencia-tecnologia.blogspot.com.ar).

Tres décadas más tarde, la Argentina es un actor reconocido en el área satelital, donde colabora de igual a igual con las agencias espaciales más importantes del globo. Lleva lanzados cuatro satélites científicos, con un récord de 100% de efectividad (SAC-B, SAC-A, SAC-C y SAC-D/Aquarius), y tiene dos más "en las gateras", con fecha estimada de lanzamiento para fines de este año y el próximo (Saocom 1A y 1B) y otros dos (Sabiamar) para 2020.

"Yo había ingresado en la CNIE, que dependía de la Fuerza Aérea, en 1982 -recuerda Daniel Caruso, que fue jefe de proyecto de la misión SAC-D/Aquarius-. Era ingeniero egresado de la UBA y a los 27, cuando me tocó hacer el servicio militar, me destinaron a San Miguel, donde había un grupo de sistemas satelitales y otro de navegación guiada y control."

Caruso, que se formó durante un tiempo en Francia, fue uno de los que estuvieron en esa reunión clave. "Teníamos entre manos un proyecto humilde -cuenta-. Éramos siete, pero la gente de la NASA vio que teníamos ganas y pujanza."
Reunión en Baltimore, en los inicios de la actividad satelital
Reunión en Baltimore, en los inicios de la actividad satelital. 

El SAC-I era un satélite de bajo peso, unos 150 kg, cuya misión científica se centraba en la detección de radiación electromagnética y partículas de alta energía de las fulguraciones solares. Más tarde, cuando el SAC-I se convirtió en el SAC-B, se acordó que el instrumental y el lanzamiento serían aportados por la NASA, y el satélite propiamente dicho sería responsabilidad local.

¿Pero por qué se habían interesado los experimentados científicos norteamericanos en un pequeño equipo de un lejano país en el otro extremo del planeta?

Gran parte de la respuesta a este interrogante está cifrada en un nombre: Mario Acuña, un ingeniero cordobés que había emigrado a los Estados Unidos, donde desde 1969 trabajaba en el Centro Espacial Goddard. Él se convertiría en un pionero de la exploración espacial y daría el puntapié inicial para impulsar los esfuerzos locales.

De la cancha al espacio

"Todo surgió en una cancha de fútbol del Goddard -confiesa, divertido, Marcos Machado, actual director científico de la Conae-. Yo estaba trabajando allá en una misión que se llamaba Solar Maximum o Solar Max. Un inglés viene y me dice: «Che, a vos te tiene que gustar el fútbol. ¿Por qué no venís el viernes?». Me puse los pantaloncitos, fui y ahí conocí a Mario Acuña. Nos hicimos amigos y un día nos fuimos a tomar unas margaritas por ahí cerca, y Mario me dice: «¿Por qué no hacen un satélite? ¿Por qué no intentan? ¡Se puede!». Él reunió a un grupo de técnicos con mucha experiencia, de «los viejos» de la NASA, para que nos asesoraran. Entre ellos, había uno al que apodaban «Doctor Satellite», Henry Hoffman: cuando un satélite tenía un problema llamaban al doctor, lo llamaban a Henry."

Ana María Hernández se había graduado de física en la UBA y después del 66 se había ido a hacer un doctorado en la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, en el área nuclear experimental. En 1983 volvió desempleada y Ghielmetti le propuso que se fuera a trabajar con él en el germen de un satélite argentino.

"Ghielmetti tenía una estrecha relación con Acuña -recuerda Hernández, hoy investigadora de la Conae (premiada por la NASA por sus servicios excepcionales)-. Entonces propuso que presentáramos el proyecto del SAC-1, en el que habían trabajado la CNIE y el IAFE, a un llamado de la agencia espacial norteamericana para pequeños satélites."

El concurso era internacional y se presentaron 51 propuestas. El SAC-1 se ubicó en los primeros puestos, pero no fue seleccionado por razones programáticas. Sin embargo, abrió la posibilidad de conversar sobre una colaboración firme.

Claro que ni el IAFE ni la CNIE contaban con los fondos necesarios para transformar ese sueño en realidad. Hacían falta no sólo más recursos humanos, sino también materiales. Algunos de los que participaban en el proyecto, entre ellos Mario Gulich, el cerebro que estaba detrás del SAC-B, fueron entonces con la gente de la NASA hasta Bariloche para explorar la posibilidad de que Invap, en ese momento bajo la conducción del doctor Conrado Varotto, se ocupara del diseño y la construcción.

Un salto al vacío

"Ellos [por los técnicos de la NASA] estaban acostumbrados a ver instalaciones de cierto estándar -recuerda Varotto-. Y nosotros en ese tiempo no las teníamos y nos dedicábamos a lo nuclear, todavía no habíamos incursionado en cuestiones satelitales. De todos modos, mi punto de vista era que Invap, como empresa de tecnología, tenía que ser capaz de afrontarlo. Les ofrecimos involucrarnos en el tema y hacernos cargo. Hubo un momento tenso en el que una persona con la que más tarde tendría una gran amistad me sacó un poco de las casillas. Entonces le planteé: «Dígame, ¿cuál es el problema? ¿Ustedes quieren un cuarto limpio [aséptico, para el ensamblaje del satélite]? Venga dentro de un mes y lo va a tener. Él lo tomó como una bravuconada, pero a partir de ese momento nos pusimos manos a la obra. Como la gente del IAFE y la CNIE no tenían presupuesto, le ofrecí a Gulich que Invap lo hiciera a su cuenta y riesgo. Y que si un día aparecían los recursos nos pagaban. Mario quedó espantado por la propuesta."

"El contrato era tan inusual que se lo llevé a un cuñado mío que era abogado para ver si no nos estábamos metiendo en un problema -se ríe Machado-. Y él me dijo que nunca había visto algo como eso."

Así nació, cuando todavía pocos países se animaban al espacio, el programa de satélites científicos locales, que a lo largo de las últimas décadas se convirtieron en los ojos del país en el espacio y ayudan a prevenir emergencias, a elaborar mapas de riesgo de enfermedades de interés agrícola, a tomarle el pulso al clima y a dar alerta temprana de inundaciones e incendios, entre muchas otras aplicaciones.

Los pioneros de esta epopeya vivieron historias impensadas, como mantener dos trabajos porque ganaban algo más de 300 dólares por mes o tener que dormir en la embajada argentina en Washington para ahorrar en alojamiento, o tomar riesgos nada desdeñables.

"Me acuerdo de que cuando lanzaron el Sputnik I yo tenía 8 años -recuerda Machado-. Ese día fuimos a visitar a mis abuelos. Estábamos en Parque Centenario y le pregunté a mi viejo, que era matemático, cuándo la Argentina iba a construir un satélite. Y él me contestó «Lo más probable es que se lo compremos a los que saben hacerlo». Eso me quedó grabado. Me dije que no podía ser, que teníamos que lograrlo. Para mí, fue el sueño del pibe."

Un desafío para los científicos

1987 - Interés de la NASA - Como consigna Guillermo Giménez de Castro (en http://historia-ciencia-tecnologia.blogspot.com.ar), Horacio Ghielmetti, entonces director del Instituto de Astronomía y Física del Espacio, lo comenta en la revista Astrofísica y menciona que se inicia una colaboración con científicos argentinos para desarrollar un satélite con fines científicos.

1991 - Crean la Conae - Se hace cargo del proyecto SAC-B, un satélite de observaciones solares que venían diseñando en colaboración con el IAFE y la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE).

1996 - Lanzamiento del SAC-B - El primer satélite científico argentino que llegó al espacio fue desarrollado en colaboración con la NASA. Tenía por objetivo investigar las fuentes explosivas extragalácticas de alta energía.

Mario Acuña - Este ingeniero cordobés, pionero de la exploración espacial que trabajó durante décadas en la NASA, fue una figura clave para el impulso de la actividad espacial en la Argentina.

Mario Gulich - Físico, especialista en control orbital, fue el hombre detrás del SAC-I, luego rebautizado SAC-B.

Teófilo Tabanera - Gracias a la influencia de este visionario, el país estuvo entre los primeros en crear su propia agencia: la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales.

Marcos Machado - Director científico de la CONAE - "A los ocho años supe del lanzamiento del Sputnik I. Para mí era «el sueño del pibe»".
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...