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jueves, 18 de mayo de 2017

Un avión militar británico llegó a Malvinas desde Montevideo

(Cronista.com) - Los datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las MalvinasLos datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las Malvinas
Los datos del vuelo militar británico entre Montevideo y las Malvinas
Un avión de la Fuerza Aérea británica aterrizó esta noche en la base aérea de Mount Pleasant, en las islas Malvinas, dos horas y media después de despegar del aeropuerto de Montevideo, Uruguay.

Según la información de la página flightradar, el avión recorrió 1897 kilómetros, aunque parte del recorrido quedó “invisible” en el mapa (en la imagen que se ve, es la parte de la línea punteada).

El avión es un KC2 Voyager de la Royal Air Force. Llegó a Mount Pleasan a las 20:48 del miércoles y había despegado a las 18:16 de Montevideo, adonde había llegado ayer a las 6:28 AM.

Los acuerdos de la Argentina con sus vecinos establecen que no debería haber puentes aéreos con las Malvinas para este tipo de vuelos. Sin embargo, hay excepciones –urgencias médicas o meteorológicas-, que fueron las que se esgrimieron en las oportunidades anteriores en las que se conocieron  vuelos de la Royal Air Force desde aeropuertos de Uruguay o Brasil a las Malvinas.

¿Ahora, un avión tanquero se quedo sin combustible? o tuvieron problemas sanitarios -un caso de diarrea- Andá... Humm. estos hermanitos uruguayos, son los típicos ejemplos que no hay nada peor que la astilla de un mismo palo.

martes, 16 de mayo de 2017

Qué argumento dio Brasil para permitir vuelos británicos hacia las islas Malvinas

(Perfil.com) - El gobierno brasileño descarta haber incurrido en irregularidades.
Resultado de imagen para Brasil para permitir vuelos británicos hacia las islas Malvinas
Finalmente el gobierno de Brasil respondió al "pedido de explicaciones" cursado por la Cancillería argentina por haber permitido hacer escalas en sus aeropuertos a vuelos militares británicos que viajaron a las Islas Malvinas, lo que va en contra de los acuerdos firmados por los miembros Mercosur. 

En lo que va de 2017 se detectaron cuatro vuelos de estas características, dos en marzo y dos más en abril, por los cuales la Cancillería y el Ministerio de Defensa realizaron los correspondientes reclamos.

El gobierno brasileño negó que se haya incurrido en irregularidades al dejar aterrizar en sus aeropuertos a aviones militares británicos dado que la autorización tiene que ver con motivos "humanitarios", según dijo a la agencia Télam un portavoz del gobierno brasileño. 

"Brasil sí acepta el aterrizaje de aviones por motivos humanitarios. Los aviones Hércules de la Royal Air Force fueron catalogados de esa forma, porque internacionalmente son aviones de búsqueda y salvataje", consignó. Según la misma fuente, el país vecino no permite transporte ni aéreo ni fluvial británico que no sea considerado humanitario, como envío de tropas o pertrechos militares hacia o desde Malvinas.

Las tres condiciones bajo las cuales Brasil acepta de forma excepcional vuelos militares británicos que hayan pasado o se dirijan a las Islas Malvinas son situaciones de emergencia humanitaria, aeronáutica y médica. "Brasil reconoce desde mediados del Siglo XIX, cuando Brasil era Imperio, la soberanía argentina en las Malvinas", dijo el portavoz, quien precisó que en 2015 los vuelos de este tipo habían sido 15, y que en 2016 se redujeron a la mitad.

viernes, 12 de mayo de 2017

A pesar de las restricciones, dos aviones militares llegaron a Brasil desde Malvinas (II)

El avión Hércules de la Royal Air Force
Según informó el Ministerio de Defensa, los vuelos se registraron a mediados de abril y ya son cuatro en lo que va del año.



El avión Hércules de la Royal Air Force

Entre Argentina y las naciones que integran el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) existe un acuerdo que prohíbe el aterrizaje de aviones o la llegada de buques desde las Islas Malvinas a cualquier país de la región, exceptuando por supuesto a la Argentina. Este acuerdo es en solidaridad con nuestro país por la soberanía del territorio. Sin embargo, el Ministerio de Defensa detectó en abril que dos vuelos provenientes de las Islas llegaron a Brasil. A principio de año ya se habían localizado otros dos, por lo que la Cancillería argentina envío un pedido de explicaciones al Gobierno de Michel Temer.

Según informa el portal Infobae, la Fuerza Aérea argentina descubrió que el 7 y el 12 de abril aviones Hércules de la Royal Air Force, salieron desde la base de Mount Pleasant en Malvinas y aterrizaron en el aeropuerto de San Pablo. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil se limitaron a decir que, al igual que los otros dos vuelos, fueron de "carácter humanitario".

A pesar de ello, desde el Gobierno descreen esta versión, debido a que la base militar británica de la isla Ascención está desactivada desde febrero, por lo que necesitan abastecimiento desde Brasil o algún punto cercano para reequiparse.

La canciller argentina Susana Malcorra aseveró que en 2016 se detectaron al menos seis vuelos desde las islas Malvinas a Brasil, mientras que en 2015 hubo 12 vuelos con esa ruta. Ante las quejas diplomáticas que elevó la Argentina, se anunció que Brasil abrió una investigación entre varios órganos militares sobre los vuelos realizados por aviones de la Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña entre aeropuertos de Brasil y las Islas Malvinas.

Fuente: http://www.argnoticias.com/politica/A-pesar-de-las-restricciones-dos-aviones-militares-llegaron-a-Brasil-desde-Malvinas-20170511-0026.html

miércoles, 3 de mayo de 2017

Uruguay da explicaciones sobre el barco de Malvinas

Por Guillermo Pellegrino - Clarin.com
La nave Ernest Shackleton usa en Montevideo una bandera de la marina mercante británica que no es la suya. Y lleva el cartel "Stanley -Falklands Islands".
Uruguay da explicaciones sobre el barco de Malvinas
El buque Ernest Shackleton, que es de investigación y se moviliza habitualmente con bandera de las Islas Malvinas, atracó hace algunas horas en el puerto de Montevideo. En una Cumbre del Mercosur celebrada en la capital uruguaya en diciembre de 2011, se había resuelto que todos los países del bloque prohibieran el ingreso a sus puertos de barcos con bandera de Malvinas. Pero en esta oportunidad el Shackleton ancló con un pabellón de la marina mercante británica.

Al respecto, Clarín.com consultó a Juan José Domínguez, vicepresidente de la Administración de Puertos de Uruguay. “Se resolvió, y eso lo hicieron las cancillerías tiempo atrás, que para prefectura marítima uruguaya (que está en la órbita del Ministerio de Defensa), cualquier barco que venga no va a tener especificaciones de Falkland, sino que fondearán con bandera del Reino Unido”. El jerarca agregó que estos barcos no usan bandera de Malvinas, siempre llegan con una británica.

Al informarle que el Shackleton arribó al puerto de Montevideo con un pabellón de la marina mercante británica (que es de color rojo y tiene en su vértice superior izquierdo la bandera del Reino Unido), Domínguez expresó que “eso está dentro de lo legal” y que “las autoridades del puerto no pueden negarle la entrada”. En cuanto a las alteraciones de banderas, situación que no está del todo clara, dijo que “esa es una cuestión táctica, que habrá que analizarla particularmente”.

En su momento, el tema del ingreso de barcos con bandera de Malvinas a terminales uruguayas llevó a pequeños cortocircuitos entre Buenos Aires y Montevideo. Días antes de la resolución del Mercosur de diciembre de 2011, el ex presidente José Mujica, en la lógica del particular relacionamiento que tenía con su par Cristina Fernández (con la que de a poco intentaba destrabar asuntos pendiente entre ambas naciones) ordenó a la Administración de Puertos que prohibiera el ingreso de buques con emblema de las islas a cualquier terminal uruguaya. Pero al mes trascendió que el ejecutivo oriental estaba dispuesto a admitir a esos barcos, siempre y cuando utilizaran la enseña del Reino Unido. De esa forma no había base legal para cerrarles las puertas.

Este golpe de timón de Mujica tuvo por esos días otros dos objetivos: uno fue el evitar, o en su defecto morigerar, las cuantiosas pérdidas de las empresas uruguayas de distintos rubros que solían -y suelen- abastecen y dar servicio a estos barcos que amarran en la principal terminal portuaria local; y el otro fue para aliviar tensiones con los gobiernos de Gran Bretaña y España, países a los que mayormente pertenecen estos barcos que, como en determinado momento pescan en aguas territoriales de las islas, el gobierno de Malvinas le exige que tenga una bandera suya debido a que las autoridades isleñas tiene en diversos temas bastante autonomía del gobierno británico, por ejemplo las licencias de autorización de pesca se pagan en sus oficinas de administración.

Historicamente, ese país tuvo una conducta mercenaria -lease paraíso fiscal, cueva de ladrones, escondite de opositores políticos, hasta incumplidores de su "aparente neutralidad" -cueva de agentes británicos- durante la IIGM-. No debe olvidarse el envío mensual durante años de un buque con aprovisionamiento a las Islas Malvinas, previamente al conflicto armado de 1982. No se debe esperar nada de esa nación sobre el tema Malvinas...

martes, 2 de mayo de 2017

En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos

Por Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
Hay consejeros isleños que admitieron la idea. Los ciudadanos argentinos pueden usar el pasaporte desde 1999.
En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos
El cementerio de Darwin, donde descansan los restos de los soldados argentinos, con una bandera nacional.

Dieciocho años después de los acuerdos entre Argentina y Gran Bretaña que restablecieron el libre ingreso del pasaporte nacional en las Malvinas, y en el medio del fuerte acercamiento actual entre Londres y Buenos Aires, los kelpers imaginan ahora un archipiélago con visa de entrada para los argentinos.

Como mínimo, la idea parece una broma. Y aunque expertos consultados afirman que los isleños no pueden decidir por sí solos sobre este asunto, los consejeros en Malvinas se muestran abiertos a las propuestas más duras, bajo un clima sumamente tenso hacia el continente.

De hecho, el semanario Penguin News, que refleja la voz de la comunidad pero también la del gobierno local, escribió que “el concepto de introducir visas para los visitantes argentinos es una consideración en curso confirmada por miembros de la Asamblea Legislativa” en la última sesión pública.

Uno de ellos es Mike Summers, quien dijo que se encontraba “atraído” a la idea de introducir esas restricciones para los ciudadanos pero que eso debía ocurrir a través de “un sistema de visado”. Más aún, Summers agregó que los consejeros legislativos estaban presionando para elaborar una lista de “personas no gratas”, que no serían más bienvenidas en las islas. Y agregó que ya hay un trabajo terminando al respecto, que será chequeado en estos días por el Consejo Ejecutivo del archipiélago. Summers no especificó si esa lista de PNG sería exclusiva para argentinos. Sólo dijo que es para quienes tengan “antecedentes delictivos”. ¿Desplegar una bandera argentina en Malvinas será considerado un delito en las islas?
En las Malvinas quieren imponer visa de entrada para los argentinos
De acuerdo al Penguin, Summers respondió con estos argumentos a un miembro del público que apuntó contra los grupos de argentinos que visitan las islas. Algunos son veteranos de guerra, otros turistas, y algunos llegan allí en crucero. Quien hablaba con Summers se quejó de que con la llegada de argentinos haya “más banderas argentinas desplegadas y ropa con insignias provocativas”, así como también “más desperdicios alrededor de los memoriales de batallas”. Efectivamente, como ya ha publicado Clarín, los kelpers se irritan con estas demostraciones argentinas, y ya han tomado otras acciones. Por ejemplo, cuando se van los argentinos, corren a romper los recuerdos que dejan.

Según pudo saber Clarín de fuentes en el archipiélago, este debate público se recalentó cuando un isleño llamado Taff Davies escribió una carta al Penguin News proponiendo imponer visas a los argentinos. El caso Davies es muy singular, ya que bajo el mote de Mr Falkland se dedica a hacer bullying a los argentinos en las redes sociales. Actúa junto a otro ciudadano británico que no vive en las Malvinas ni tampoco en el Reino Unido, de nombre Roger Lorton. El problema es que también acosan a quien piensa diferente en las Malvinas. Y tienen influencia sobre la opinión pública local, creando una imagen de Argentina sumamente agresiva. La política de bloqueo hacia las Malvinas que llevó adelante el kirchnerismo sólo acrecentó su habitual rechazo. Y con la administración de Mauricio Macri la tensión no disminuyó.

El pasaporte argentino estuvo prohibido en Malvinas desde 1982 hasta los acuerdos de comunicación que firmaron Carlos Menem y Tony Blair, en 1999. En ese interin los argentinos entraban con pasaportes de otra nacionalidad. El acuerdo de 1999 estableció igual que al entrar a las islas, al documento nacional se le planta un sello que dice Falkland Islands. Cualquier modificación en el régimen de entrada deberían pactarlo Argentina y Gran Bretaña.

La semana pasada, los isleños se quejaron porque aún no hay acuerdo por los vuelos a Sudamérica -al ya existente a través de Chile y que una vez por mes aterriza en Río Gallegos- de acuerdo a lo conversado por los gobiernos de Mauricio Macri y Theresa May. Pero lo que ocurre ahí tiene que ver con las dificultades de Macri para imponer dicho vuelo.

Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia

Por Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
La nave se llama Ernest Shackleton, y es de carga e investigación. En el puerto usa una bandera de la marina mercante británica que no es la suya. Y lleva el cartel "Stanley -Falklands Islands".
Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
El barco de carga e investigación kelper Ernest Shackleton, atracado en Montevideo. LLeva la inscripción Stanley Falkland Island.

La presencia ayer en el puerto de Montevideo del buque de la British Antartic Survey, Ernest Shackleton, generó la atracción de entendidos. Se trata de un buque que carga combustible y pasajeros, y que también se usa para investigación. Lo singular es que está claramente identificado como un buque que viaja “con bandera de las Islas Falkland”.

El dato lleva a pensar en la utilidad de una resolución que el Mercosur adoptó en 2011, por la cual los países miembros y Estados asociados al bloque se comprometieron “impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las islas Malvinas”.

La resolución -aún vigente- fue impulsada por el kirchnerismo en el marco de la política de endurecimiento hacia el archipiélago en materia pesquera, petrolera y de comunicaciones aéreas. Sin embargo, a lo largo de estos años, isleños y británicos se las han ingeniado para sortear la prohibición, con el aval de los distintos puertos en lo que sus barcos van o vienen desde el archipiélago.
Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
Ernest Shackleton Stanley Falkland Island

Un barco con bandera de Malvinas atracó en Montevideo, y cambió su insignia
Los británicos tienen distintas banderas de la marina mercante, incluso para sus llamados Territorios de Ultramar. La de Malvinas es azul y lleva el escudo local con la emblemática oveja en el centro. 

Sin embargo, como se ve en la foto que obtuvo Clarín del puerto de Montevideo, este entró al puerto con la bandera roja de la marina mercante británica. Y con el guiño de las autoridades uruguayas no tuvo problemas en el puerto vecino. Sin embargo, a los transeúntes les llamaba sumamente la atención que seguido del nombre Ernest Schackleton, el barco llevara la inscripción Stanley- Falkland Islands.



La situación es confusa. La resolución que prohíbe la bandera es precisamente parte de las conversaciones que el año pasado mantuvieron británicos y argentinos, cuando los primeros pidieron la remoción “de todos los obstáculos” que quedan pendientes para el desarrollo de las islas. Clarín intentó sin éxito obtener una opinión del gobierno nacional.



Foto: Ernest Shackleton Stanley Falkland Island

Distinta es la situación de los aviones militares británicos que aterrizan en los países vecinos. Aunque estos vuelos han sido criticados en la prensa, y generaron un intercambio de notas entre Argentina y Brasil -varios de ellos se detectaron en San Pablo-, la situación es más clara. No hay prohibición alguna sobre esos aterrizajes, habituales en Brasil, Uruguay y Chile. Y los países son soberanos a la hora de recibirlos.

domingo, 30 de abril de 2017

En una carta histórica, San Martín mencionó en 1816 a las Malvinas como territorio argentino

Por Eduardo Barcelona - Telam
Es una misiva que el Libertador le escribió al ministro de Guerra, coronel Antonio Beruti.
A tan solo 40 días de haberse declarado la Independencia el 9 de Julio de 1816, el general envió una carta al ministro de Guerra del país en la que hace mención a las Islas, dando muestras de conocimiento del territorio que la Nación recibió de lo que había sido el virreinato del Río de la Plata.
Ese documento se suma a la serie de antecedentes históricos, geográficos y políticos que respaldan el reclamo de soberanía de la Argentina sobre el archipiélago, y Télam accedió al texto al cumplirse este lunes 35 años del inicio del combate en la guerra con Gran Bretaña, el 1 de mayo de 1982.

El Libertador le escribió al ministro de Guerra, coronel Antonio Beruti, el 14 de agosto de 1816 desde Mendoza, y allí le pedía que "disponga que todos los de alta clase que se hallen presos en esa jurisdicción de su mando sentenciados a los presidios de Patagones, Malvinas u otros sean remitidos a esta capital con copias de sus respectivas condenas y a la mayor seguridad posible comprendiendo también en ellos a los desertores contumaces en este delito".

El propósito de San Martín era reunir a la mayor cantidad posible de soldados para integrar el Ejército de Los Andes, que en cinco meses más comenzaría la epopeya del cruce de la segunda mayor cordillera del planeta, con la misión de liberar a Chile y al Perú del imperio español.

El Ejército de Los Andes sumó alrededor de 4.500 hombres en el momento del lanzamiento de la campaña militar, el 17 de enero de 1817 y estuvo integrado por chilenos y argentinos, un millar de ellos negros y esclavos que al integrarse a filas lograban su plena libertad.

La carta de San Martín fue comprada por el gremio de los diplomáticos argentinos en 1988 en una subasta en Londres, Inglaterra, y luego donada a la Cancillería, cuyo original sigue en poder del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

Dice San Martín en la misiva a Beruti que el interés por los condenados en Malvinas lo hace "con el objeto de hacer útiles al Estado estos individuos... retrayéndolos de sus pasados extravíos (y) los conduzcan por las sendas de la probidad y honor con provecho de la causa pública".

Consultado por Télam, el titular del Museo Malvinas, Federico Lorenz, destacó "el conocimiento de San Martín sobre el territorio de lo que hoy es la Argentina", pero aclaró que en las islas nunca hubo un presidio, sino "que se enviaba allá a las personas condenadas, que permanecían en condición de reclusos".

También subrayó el hecho de que el prócer más importante del país se haya referido en una carta manuscrita a las Islas Malvinas, lo cual constituye un antecedente de gran valor a favor del reclamo de soberanía.

Otro antecedente histórico favorable al reclamo argentino remite al 28 de febrero de 1810, cuando el brigadier Goyeneche, comisionado por el virrey Cisneros, pronunció una sentencia contra Isidoro Zegarra y José Ximenes Pintado a seis años de presidio en las Islas Malvinas.

Las sentencias y sus consiguientes condenas fueron oficializadas y publicadas en Buenos Aires por la Imprenta de los Niños Expósitos, con la autorización del virreinato del Río de la Plata.

El 15 de junio, días más tarde de producida la Revolución del 25 de Mayo de 1810, la Gazeta de Madrid publicó un fragmento del fallo dictado por Goyeneche, donde se remitía a los condenados a las Islas Malvinas.

El 29 de diciembre de ese año, Ximenes Pintado, agradeció al gobierno de Buenos Aires por haber sido liberado de su destino en las Malvinas. Manuel Moreno, hermano de Mariano, primer secretario de la Junta Revolucionaria, recordó el antecedente en una publicación editada en Londres en 1812, adonde había llegado tras la muerte en alta mar de su entrañable familiar.

El Gobierno admite que el reclamo por Malvinas "está en punto muerto"

Por Santiago Dapelo - LA NACION
Si bien la relación con Londres es "muy buena" no hay progresos en relación a las islas, más allá de la identificación de los NN.

Se avanzó en todo, menos en todo lo que involucra a las Islas Malvinas. Si bien la relación con Gran Bretaña es "muy buena", el Gobierno reconoció que aún no logró ningún progreso para debatir la reanudación de los vuelos del continente a las islas y la explotación conjunta de pesca e hidrocarburos en la zona marítima del conflicto.

La firma del acuerdo de cooperación entre la Argentina y Gran Bretaña en septiembre último, muy criticado por la oposición y los ex combatientes por no incluir el reclamo de la soberanía argentina sobre el archipiélago, era para el Gobierno un paso fundamental para comenzar una nueva relación con Gran Bretaña. Pero hasta ahora no hubo definiciones.

"Estamos en punto muerto", admitieron a LA NACION fuentes calificadas del Palacio San Martín.

En la Cancillería aseguran que "intentaron avanzar" y que el gobierno británico está dispuesto, pero hasta ahora la negativa de los isleños dinamitó cualquier posibilidad de acuerdo. Uno de los objetivos del Ministerio de Relaciones Exteriores, a cargo de Susana Malcorra, fue acercar posiciones con los habitantes de las Islas Malvinas, pero algunas experiencias de las últimas semanas generaron mayor recelo.
foto: Archivo Mauro V. Rizzi / LA NACION
Foto: Archivo / Mauro V. Rizzi / LA NACION
En el Gobierno cayó muy mal el comportamiento que tuvo en las islas la comitiva de la Comisión por la Memoria de la provincia de Buenos Aires, que encabezaron el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el padre Pepe Di Paola. "Fue provocativa, algunos pintaron grafitis en las paredes y desplegaron pancartas", se quejaron fuentes de la Cancillería. Como represalia, diez días después, los isleños suspendieron todas las actividades que tenía previsto un grupo de estudiantes de El Chaltén. "No les permitieron tener contacto con las escuelas y los locales", explicaron fuentes oficiales.

Entre los puntos que habían firmado Malcorra y el vicecanciller británico, Alan Duncan, se destacaban la reanudación de los vuelos para ampliar el vínculo entre el archipiélago y el continente. La Argentina ofreció servicios desde Buenos Aires, Comodoro Rivadavia, Ushuaia o Río Gallegos. Pero en todos los casos la respuesta fue negativa. "Queremos mejorar las comunicaciones con los habitantes de las islas, pero no a cualquier costo. Tenemos que convencerlos de que no somos un monstruo. Pero sin la voluntad de los isleños es muy difícil", dijeron fuentes oficiales.

Hoy son 2500 los habitantes radicados en Malvinas. "Se trata de una sociedad que está muy manipulada por unos pocos", agregaron desde el Palacio San Martín.

En lo que sí hay avances concretos es en la identificación de los soldados caídos en combate en las Islas Malvinas.

De un total de 123, la Cancillería logró que los familiares de 95 soldados enterrados en el archipiélago -el resto no fue localizado porque los familiares ya fallecieron o no pueden ser hallados- firmen su consentimiento para que la Cruz Roja pueda comenzar su trabajo de identificación de los restos de ex combatientes que yacen en el cementerio de Darwin.

Según informaron a LA NACION fuentes de la Cancillería, el 19 de junio comenzarán las tareas de investigación en el territorio por parte de la comisión especial de la Cruz Roja Internacional. Una vez tomadas las muestras, se enviarán al Equipo de Antropología Forense, en Córdoba, para realizar cruces de datos, y luego a un laboratorio en España, para que no haya ninguna duda sobre los resultados. "Antes de fin de año estará listo el informe final", anticiparon en el Palacio San Martín.

Después de la polémica por el acuerdo con Gran Bretaña, funcionarios de la Cancillería recibieron a representantes de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur y de la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina para aclararles que la iniciativa de identificación de los soldados "es de estricto carácter humanitario".

Para el Gobierno, los soldados caídos son "héroes de guerra" y sus restos no serán trasladados al continente "salvo expresa voluntad de la familia directamente involucrada y una vez concluido el proceso". Fernanda Araujo, presidenta de la Comisión de Caídos, aseguró a LA NACION que con la identificación los familiares "cerrarán una etapa" y anticipó que ningún familiar pedirá el traslado de los restos ya que están en suelo argentino.

Pese a la falta de resultados, en la Cancillería argentina se mostraron conformes con los avances que consiguieron en otras áreas, como comercio, infraestructura e intercambio científico.

Durante el conflicto bélico de 1982 entre la Argentina y el Reino Unido murieron 649 soldados argentinos, de los cuales 234 fueron enterrados en Darwin, un pequeño poblado ubicado a 68 kilómetros de Puerto Argentino. De esos 234 soldados, 123 son los que aún resta identificar.

sábado, 29 de abril de 2017

En las Malvinas se quejan porque no avanza el acuerdo sobre vuelos

En las Malvinas se quejan porque no avanza el acuerdo sobre vuelosPor Natasha Niebieskikwiat - Clarin.com
Las autoridades de las Islas y de Londres hacen responsables a sus pares argentinos.

Foto: Mike Summers junto a otra legisladora de las Malvinas, hablan ante el Comité de Descolonización de la ONU.

El Gobierno de las Malvinas está molesto porque Argentina no habilita la conexión aérea extra con Sudamérica, que necesitan sumar en las islas a la que ya existe semanalmente con Latam, los sábados a través de Chile. Pero el problema es que en realidad, lo que desnuda la reacción isleña es la dificultad que tiene el gobierno de Mauricio Macri y su diplomacia para avanzar sobre el capítulo del Atlántico Sur en un basto acuerdo de temas que decidió abrir a la negociación con Gran Bretaña.

Fue el consejero Mike Summers quien en declaraciones que reprodujo este viernes la agencia Mercopress, y que luego fueron confirmadas por él a Clarín señaló que la “Argentina no honraba sus compromisos”, sobre la base de sus acuerdos del año pasado con Londres.

“El plan del gobierno de las Islas Falkland ha sido consistente” comenzó diciendo a Clarín Summers. “Deseamos tener un vuelo de media semana a las Falklands desde Brasil o Chile. El Gobierno de Argentina acordó eso (se refiere al comunicado conjunto con el Reino Unido de septiembre pasado) pero pidió que en retribución accediéramos a una parada mensual a algún lugar de la Argentina. Estas han sido las bases de los planes en marcha pero Argentina ha faltado a sus compromisos de asegurarle a los vecinos (Chile y Brasil) que han acordado ésto". 

​Los isleños tienen urgencias en sus vínculos aéreos. El de Latam los sábados es un vuelo insuficiente, como también lo es el que llega a las islas desde el Reino Unido. Es un avión militar que falla, como se vio recientemente por los problemas en el aeropuerto de la isla Ascención, su escala en camino a Malvinas. 

El 13 de septiembre del año pasado, durante la visita del vicecanciller Alan Duncan, los gobiernos de Argentina y Reino Unido firmaron un amplio comunicado (el Gobierno no lo llama acuerdo sino "hoja de ruta") que fijó las bases de sus múltiples entendimientos en esta etapa de la nueva relación de diálogo abierta por Mauricio Macri con David Cameron y continuada bajo la administración de Theresa May.

Acordaron consultas políticas de alto nivel; lucha contra la corrupción y el crimen organizado; Ciencia y Tecnología, Derechos Humanos y cuestiones de género; Arte, Cultura, Educación y Deportes; comercio e inversiones; G20; OCDE; seguridad internacional y Defensa; crisis de los refugiados; y el más conflictivo para la oposición y la opinión pública, Atlántico Sur.

En este último acordaron “adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos”. Y expresaron su “pleno apoyo al proceso de identificación de ADN con relación a los soldados argentinos no identificados sepultados en el cementerio de Darwin”, lo que se plasmó en el acuerdo que finalmente firmaron los vicecancilleres Duncan y Villagra Delgado.

El proceso de ADN ya está por empezar el próximo 19 de junio. Y para el resto de temas no hay ni señales para retomar. El tema se pone más complicado en un año electoral. Si bien el tema de los vuelos a las Malvinas puede ser una decisión ejecutiva que no pase por el Congreso, el resto sí. La oposición K, el Frente Renovador, y aliados de Cambiemos como Elisa Carrió quieren que todo sobre Malvinas pasen al menos en consulta por el legislativo. El kirchnerismo ya ha demostrado que bloqueará todo.

viernes, 28 de abril de 2017

Gestos con el Reino Unido

Por Santiago Dapelo - LA NACION
El embajador británico recibió a ex combatientes
El embajador Mark Kent habló ayer de “reconciliación”
El embajador Mark Kent habló ayer de “reconciliación”. Foto: Embajada británica

Con la presencia de ex combatientes de las Malvinas y las autoridades de la Comisión de Familiares de Caídos, el embajador británico, Mark Kent, destacó anoche la relación que atraviesan la Argentina y el Reino Unido.

"Queremos honrar apropiadamente a los caídos, bajo un genuino espíritu de reconciliación. Merecen destacarse los avances en el proceso de identificación de los soldados argentinos sepultados en el cementerio de Darwin, con la asistencia de la Cruz Roja, gracias a un acuerdo alcanzado por nuestros gobiernos", dijo el embajador al celebrar el cumpleaños de la reina Isabel II, en el Palacio Madero-Unzué.

El proceso de identificación de los soldados podría estar finalizado antes de fin de año, según informaron a LA NACION fuentes de la cancillería argentina. Al día de hoy son 95 -en total son 123 los cuerpos de soldados argentinos enterrados- las familias que aceptaron realizar el estudio. "Reconocer a los caídos sería cerrar una etapa para los familiares", dijo Fernanda Araujo, presidenta de la comisión de familiares.

Kent resaltó el trabajo entre ambas naciones en los últimos meses. "Esta relación bilateral tan rica ha tenido en el último año un fuerte impulso, que se vio plasmado en el comunicado conjunto que ambos gobiernos firmaron en septiembre pasado, en una búsqueda constante de abrir nuevos canales y construir nuevos puentes con el Gobierno y con la sociedad de este país", manifestó.

Asistieron a la celebración funcionarios del Gobierno, personajes de la farándula y hasta ex deportistas.

jueves, 27 de abril de 2017

La artillería antiaérea argentina en Malvinas

Por Martín Balza - Infobae.com
De no haber poseído algunos sistemas de armas antiaéreas modernas, particularmente el Ejército, hubiéramos estado totalmente desprotegidos, y los aviones Vulcan, Harrier y hasta los helicópteros artillados británicos habrían atacado con la misma impunidad que lo hicieron los buques enemigos. Más aún, la guerra hubiera finalizado a pocas horas de su iniciación, y no 44 días después, el 14 de junio de 1982”
Sistema misiles Roland 1920
Sistema misiles Roland 1920
En la guerra moderna, el flanco aéreo es tan importante como los flancos terrestres. En Malvinas, a fines de abril de 1982, se encontraba en condiciones de operar un Sistema Conjunto de Defensa Antiaérea, compuesto por armas y radares, coordinado por el Centro de Información y Control (CIC) emplazado en Puerto Argentino, que controló y dirigió la mayoría de las incursiones de nuestros medios aéreos, proporcionó ayudas de aeronavegación y posibilitó operaciones de búsqueda y salvamento.

Por la Fuerza Aérea, el mayor Hugo Alberto Maiorano desplegó sus medios antiaéreos en la zona del aeropuerto y en el improvisado aeródromo de Darwin. La Armada, a órdenes del capitán de corbeta Rubén Héctor Silva, cubrió el área del puerto. El armamento antiaéreo de ambas fuerzas era precario, pero inestimable la experiencia y profesionalidad de los jefes citados. El Ejército, a órdenes del teniente coronel Héctor L. Arias, ubicó sus modernos medios antiaéreos en una amplia zona que se extendía desde Moody Brook (4 km al oeste de la ciudad) hasta el aeropuerto, distante 8 km al este de aquella; además emplazó un sistema Oerlikon-Contraves (2 cañones de 35mm y un radar de tiro) en Darwin.

El sistema fue complementado por armas antiaéreas de menor perfomance. El dispositivo indicado proporcionó una eficaz "sombrilla protectora" a las instalaciones logísticas, al aeropuerto, a los puestos de comando y comunicaciones, a la artillería de campaña y a las unidades de infantería emplazadas en el perímetro defensivo inmediato de Puerto Argentino.

Lamentablemente, la distancia existente entre las islas y el continente, y el no alargamiento de la pista del aeropuerto, hicieron imposible emplear la caza interceptora (principalmente aviones Mirage y Skyhawk), desde las islas, que, en una situación distinta, podría haber cubierto las medias y largas distancias para atacar la aviación enemiga. Esta, según fuentes británicas, poseía los siguientes medios: 28 cazabombarderos Sea Harrier (de la Armada), 10 Harrier GR-3 (de la RAF), 6 bombarderos Vulcan, 4 transportes Hércules C-130, 16 transportes de reabastecimiento aéreo y 140 helicópteros de diverso tipo. En cuanto a su principal material antiaéreo, los británicos contaban con misiles Sea Dart (80km), Sea Wolf (10km), Sea Cat (6km), Rapier (7,3km) y Blow-Pipe portátil (3,2km). Además, misiles aire-aire AIM-9 Sidewinder, provistos por Estados Unidos.

Por nuestra parte, el principal y más moderno armamento consistía en misiles Roland (6 km) y cañones Oerlikon-Contraves de 35mm (4,5km). Contábamos también con cañones antiaéreos de 20 y 30mm y los legendarios misiles subsónicos Tiger-Cat (4,5 km). En síntesis, el enemigo nos superaba en cantidad de aeronaves, y en alcance y cantidad del armamento antiaéreo.
Resultado de imagen para misiles subsónicos Tiger-Cat
La artillería antiaérea tuvo su bautismo de fuego el día en que se inició la guerra: el 1º de mayo de 1982, a las 04.42, en que un avión Vulcan de bombardeo de gran altura, que despegó de la Isla Ascensión (5.600 km de las Malvinas), y lanzó sobre la península del aeropuerto 21 bombas de 1.000 libras cada una. La máquina había sido detectada por los dos radares de vigilancia aérea, de la Fuerza Aérea y del Ejército (200 millas de alcance) y por los radares de tiro Skyguard, pero, aún en conocimiento de ello, no entró dentro del alcance de los sistemas de armas propios (6.000 metros). Lanzó las bombas cuando todavía estaba sobre el mar, y viró de regreso hacia el norte.
Cañón antiaéreo de 35 mm Oerlikon-Contraves
Cañón antiaéreo de 35 mm Oerlikon-Contraves
Esas bombas hicieron estragos en el terreno, en las instalaciones y en la torre de control, pero sólo una de ellas dañó la pista, que de todos modos quedó operable hasta la finalización del conflicto. Posteriormente, se supo que esa máquina –Vulcan XMG07—pertenecía al Escuadrón 101 de la RAF, que quince horas antes había despegado de la Isla Ascensión y que en vuelo había sido reabastecido 15 veces. Esta operación de bombardeo fue la más importante realizada después de la Segunda Guerra Mundial.

Esa misma mañana, a las 07.40 y a las 08.25, presencié la incursión de cuatro y cinco aviones cazabombarderos Sea Harrier, respectivamente, sobre la península del aeropuerto, lanzando bombas de 250 libras y abriendo fuego con sus cañones de 20 mm. En esta ocasión abrió fuego toda la artillería antiaérea disponible. En estas acciones fueron derribados, con seguridad, dos Sea Harrier, y un tercero se alejó presuntamente averiado.

A partir de ese día el enemigo realizó incursiones aéreas de ataque y reconocimiento sobre el sector de Puerto Argentino y en Darwin, y se expuso a varios derribos. En mi opinión –según fuentes confiables— los británicos perdieron, en toda la guerra, 14 o 15 aviones Sea Harrier y Harrier FRS-1, y se estima que 30 helicópteros en distintas circunstancias.

Durante todo el conflicto, los medios aéreos británicos exigieron una alerta y accionar permanente de la artillería antiaérea, lo que demandó un gran consumo de combustible para la operatividad de los radares, misiles y cañones antiaéreos, que trabajaban con grupos de generadores.

Otro de los inconvenientes se originaba en la capacidad de responder a la guerra electrónica que perturbaba los radares; contra esa interferencia y engaño la defensa más eficaz era la conocida "agilidad" (cambios) de frecuencia que poseían los equipos más modernos. Otra amenaza del enemigo aéreo eran los misiles antirradiación (destinados a destruir radares, mediante la emisión magnética emitida por el propio radar). Se aprecia que el adversario lanzó 5 o 6 de ellos, pero solo uno, el 3 de junio, en horas de la madrugada, hizo impacto en un radar de tiro del Grupo de Artillería Antiaérea 601 (de Mar del Plata), produciendo la muerte de un teniente, un sargento y dos soldados. Si se hubiera dispuesto de señuelos magnéticos o consolas de control remoto, quizás se hubiera podido proteger a los operadores. La artillería antiaérea del Ejército, en la guerra, sufrió el mayor número de muertos en el sector comprendido entre Sapper Hill (4 km al oeste de Puerto Argentino) y la península del aeropuerto.

El accionar y el rendimiento operativo del más moderno armamento de la artillería antiaérea —compuesta en un alto porcentaje por oficiales y suboficiales— fue ejemplar y uno de los pocos casos de actividad conjunta que se implementó en el nivel táctico en Malvinas. Fue valorado por el estadounidense Thomas Milton, que afirmó: "Los artilleros argentinos, con medios inferiores en número y calidad, demostraron una peligrosidad tal que obligó a sus enemigos a volar a gran altura, fuera del alcance de los misiles (Roland) y cañones rápidos (Oerlikon-Contraves), y se anotaron la mayoría de las pérdidas aéreas que sufrieron los ingleses".

Por su parte, la revista especializada "Armada Internacional" (París, enero-febrero 1983), consignó: "Siempre se supuso que para las fuerzas del Tercer Mundo, con modestos recursos en efectivos competentes, el adiestramiento plantearía serios inconvenientes. No obstante, parece que en lo que respecta al Sistema Oerlikon-Contraves de 35mm y radares Skyguard, las tropas argentinas estaban perfectamente capacitadas y emplearon eficientemente sus medios".

La eficiencia e integración de la Artillería Antiaérea de las Fuerzas Armadas, en Malvinas, fue puntualizado y valorado en el conocido Informe Rattenbach.

Es obvio señalar que, en la desigual lucha por la superioridad aérea, nuestras pérdidas –en vidas y máquinas— fueron considerablemente mayores que las británicas.

Lamentablemente, el vicealmirante Juan J. Lombardo (Comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur) durante toda la guerra permaneció en el continente, y no se preocupó por la seguridad del flanco aéreo en las islas —tan importante como el terrestre, o más—, a pesar de las enseñanzas de la Guerra de los Seis Días (1967), de Vietnam (1965-1975) y de la de Yom Kipur (1973).

De no haber poseído algunos sistemas de armas antiaéreas modernas, particularmente el Ejército, hubiéramos estado totalmente desprotegidos, y los aviones Vulcan, Harrier y hasta los helicópteros artillados británicos habrían atacado con la misma impunidad que lo hicieron los buques enemigos. Más aún, la guerra hubiera finalizado a pocas horas de su iniciación, y no 44 días después, el 14 de junio de 1982.

domingo, 9 de abril de 2017

Un Hércules militar británico paró a cargar combustible en el aeropuerto de Porto Alegre

(Telam) - La nave de la Royal Air Force británica fue fotografiado estacionado durante una hora y media en el aeropuerto Salgado Filho de Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul.

Aviones de la Fuerza Aérea Británica siguen aterrizando en aeropuertos brasileños para cargar combustible en su viaje hacia Malvinas, pese a los reclamos realizados por la cancillería argentina el mes pasado, informó el diario Zero Hora, de Porto Alegre.

Un avión Hércules de la Royal Air Force británica fue fotografiado estacionado durante una hora y media en el aeropuerto Salgado Filho de Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul, fronterizo con Argentina y Uruguay.

Cinco fotografías tomadas del avión británico el viernes por la tarde en el aeropuerto de Porto Alegre antes de partir hacia Malvinas fueron publicadas por el diario más importante de la región sur de Brasil.
Photo published for Avião militar britânico volta a pousar no Salgado Filho rumo às Malvinas
Dos militares británicos aparecen en la fotografía esperando la carga de combustible (Rodrigo Lopes).

El mes pasado, la Cancillería argentina ordenó a la Embajada en Brasilia transmitir "preocupación" al gobierno del vecino país por vuelos operados por la Real Fuerza Aérea británica entre aeropuertos brasileños y la base aérea de Monte Agradable.

La Dirección Nacional de Control de Tránsito Aéreo, que depende del Ministerio de Defensa, informó a la Dirección de Malvinas de la Cancillería argentina que durante 2016 fueron realizados al menos seis vuelos militares con esas rutas.

"Además -dice el comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores- se recordó el compromiso brasileño de no receptar en sus aeropuertos y puertos, aeronaves o buques británicos de guerra apostados en los archipiélagos bajo disputa, en concordancia con la posición adoptada por MERCOSUR y UNASUR".

El comunicado agrega que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil "reafirmó el apoyo a nuestro país en la Cuestión Malvinas e indicó que no tenía conocimiento de estos vuelos, comprometiéndose a desarrollar las consultas pertinentes al Ministerio de Defensa local".

El Ministerio de Defensa informó a Télam, mediante un portavoz, que la Fuerza Aérea Brasileña abrió una investigación para determinar los episodios con los aviones de guerra británicos que viajan desde Londres hasta Malvinas.

miércoles, 5 de abril de 2017

Malvinas, con el PBI per cápita más alto por pesca y petróleo

Resultado de imagen para Malvinas, con el PIB per cápita más alto por pesca y petróleoPor Julián Guarino - Ambito.com
• EN LA COMPARACIÓN MUNDIAL, DE ACUERDO CON UN REPORTE DEL GOBIERNO ISLEÑO.

Se prevé que el negocio de la exportación de crudo alcance su apogeo en 2019, aunque la actividad está afectada actualmente por el descenso de los precios en el mercado internacional.

Han pasado ya 35 años del comienzo de la guerra y los 3.400 pobladores de las islas son, desde un punto de vista económico, prácticamente autónomos. Un ejercicio de contraste rápido con la Argentina continental revela que el crecimiento exponencial de la actividad económica que tuvo lugar en los últimos años, aleja cada vez más las pretensiones argentinas para que los habitantes de las Malvinas aten su suerte a los designios de la Casa Rosada. 

La enorme expansión de la pesca como actividad principal y las crecientes intervenciones derivadas de la exploración de yacimientos petrolíferos en las aguas isleñas han extendido la potencialidad de esa independencia económica. Según la información publicada en los últimos días por la Policy Unit del Falkland Island Government (FIG) para el flamante "State of the Falkland Islands Economy 2015", en los últimos 5 años el PBI de Malvinas creció a un promedio del 11% anual hasta 2012 y las proyecciones de 2013 y 2014 arrojarían una cifra marginalmente menor. 

Según el FIG, esto se debe principalmente a la llegada de importantes flujos de inversión que condensó la exploración de hidrocarburos en el mar de las Malvinas, lo que ha atraído también a un gran número de compañías internacionales. Según sostiene el reporte, se espera que el negocio de la exportación de crudo encuentre su apogeo en el año 2019, si bien en la actualidad, con el descenso del precio del petróleo en el mercado internacional, la actividad ha sufrido, en una parte importante, una suerte de corte suspensivo.

A ello hay que agregarle que la explotación ictícola parece haber entrado en una fase de apogeo, con un número creciente de capturas, sobre todo de calamar, que los isleños capitalizan con la concesión de 230 licencias concedidas a buques de bandera española, coreana y de Taiwán, con extracciones de más de 200.000 toneladas anuales. 

En esta línea, la publicación del FIG compara el PBI per cápita de Malvinas (u$s122.000) con la de "países" cuyos recursos son fuertes en petróleo y gas: por caso Noruega y Qatar concentran un PBI per cápita de u$s100.000 y u$s94.000 respectivamente, en línea con otros estados como Mónaco (u$s105.000) y Luxemburgo (u$s111.000) según datos del Banco Mundial. Sin embargo, si se quitan los recursos obtenidos por la pesca y la exploración de hidrocarburos, el PBI es de u$s48.000, similar a países como Japón o Austria.

Hoy, la pesca representa un 34,1% (u$s108 millones) del PBI de las islas comparado con el 24,9% resultante de la actividad manufacturera, la minería pero, sobre todo, los procesos vinculados con la actividad de la exploración y explotación petrolera. Un 18% es producto del turismo y la hotelería. La decisión de Gran Bretaña de permitirle al Gobierno de las Malvinas declarar una zona económica de 320 kilómetros alrededor de las islas fue lo que les dio a los isleños jurisdicción sobre las aguas y una transformación: el PBI pasó de u$s8 millones en 1985 a casi u$s60 millones en pocos años.

Si bien hoy la pesca sigue siendo la estrella económica de Malvinas, la virtual caída del petróleo en el mercado internacional ha puesto un punto y seguido en la aventura de los hidrocarburos. De todas formas, el petróleo es la esperanza de los insulares. Los ingresos de estas licencias (sumado a las inversiones) les permitieron a los kelpers tener un fuerte superávit en los últimos años, por lo que en 2013 decidieron constituir un fondo soberano de riqueza de u$s13.000 millones.

domingo, 2 de abril de 2017

Halcones de Malvinas, historias de heroísmo en primera persona

Por Joaquín Rodríguez Freire - Ambito.com
Miembros de la V Brigada de Caza de la Fuerza Aérea Argentina durante la Guerra de Malvinas
Miembros de la V Brigada de Caza de la Fuerza Aérea Argentina durante la Guerra de Malvinas

El 2 de abril de 1982 las tropas nacionales ejecutaron la "Operación Rosario", el desembarco militar que dio inicio a la Guerra de Malvinas. Casi un mes después, el 1 de mayo, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) ingresó de lleno en el conflicto. Desde entonces y hasta el final de la contienda sus ataques en conjunto con la aviación de la Marina causaron severos daños a la flota real británica, llevándola al borde de una rendición que finalmente no se concretó. A 35 años de los sucesos, dos pilotos relataron sus experiencias a ámbito.com. 

La recuperación de Puerto Argentino fue sumamente rigurosa: la orden de no generar bajas en el bando enemigo se cumplió a rajatabla. De esta manera, los altos mandos se procuraban un tiempo prudencial para negociar con Gran Bretaña antes de su ingreso en la guerra. Sin embargo, el gobierno de Margaret Thatcher no pasaba por un buen momento en Inglaterra y el conflicto fue una oportunidad propicia para apuntalar su liderazgo político. El 25 de abril, las naves inglesas llegaron al teatro de operaciones; apenas siete días después, los diálogos entre los beligerantes quedaron truncos y bombarderos Vulcan británicos atacaron objetivos en la capital isleña. Esa misma jornada, las aeronaves argentinas entraron en acción.

Al inicio de la contienda, Pablo "Cruz" Carballo era capitán de la FAA y se desempeñaba como piloto de A-4B en la V Brigada Aérea de Caza, situada en Villa Reynolds, San Luis. Ante este medio, recuerda: "El 2 de abril mi señora se levantó a hacer el desayuno y me empezó a sacudir. '¡Pablo, Pablo, recuperamos las Islas Malvinas!', dijo. Fue uno de los mejores momentos de mi vida. Aún hoy sigue siendo un día memorable. Mi padre había sido oficial de la fuerza y un conocedor de la historia. Yo sabía todo sobre las Islas desde chico y tenía un sentimiento genuino hacia ellas". 

Para mediados de abril, la Brigada fue trasladada a Río Gallegos, Santa Cruz. El 21 de mayo, junto a la escuadrilla "Mula", "Cruz" atacó la fragata "HMS Ardent" situada en el estrecho de San Carlos, donde comenzaba el desembarco inglés. Si bien las bombas arrojadas no estallaron, el barco quedó severamente dañado y las siguientes oleadas de bombardeos causaron su hundimiento. El domingo 23, la escuadrilla "Nene", al mando de Carballo, neutralizó al buque "HMS Antelope" que se fue a pique en 24 horas. En aquella misión murió el primer teniente Luciano Guadagnini quien se estrelló contra la nave. 

"Había dos tipos de días: aquellos en que volvíamos todos y otros en que alguien no lo lograba. Los ingleses cuentan cómo le pegan en el ala a Guadagnini. Su avión se inclina, el tira la bomba y se estrella contra el mástil, que se partió por el impacto. El aeroplano se desintegró", relata.

"Ahí quedó Guadagnini, un extraordinario piloto dueño de una personalidad magnética. Su esposa estaba en la V Brigada. Ella dirigía el coro de la iglesia cuando se enteró de la noticia. Al domingo siguiente, ahí estaba de nuevo, dirigiendo el coro. Hay que amar la Patria. A mí me preguntan si quiero volver. No, yo no quiero volver. Quiero recuperar las islas Malvinas por la vía diplomática, pero cuando hay que luchar, hay que hacerlo con honor", reflexiona Carballo.

La estrategia argentina no era simple: para evitar ser descubiertos por los buques enemigos, los "Halcones" debían llevar adelante vuelos rasantes sobre el mar y procurar el silencio de radio, es decir, guiarse a través de señas. En general, los ataques se realizaban entre varias escuadrillas para saturar los sistemas defensivos de las naves reales. Desde las islas, el radar Malvinas proporcionaba información a los argentinos sobre los movimientos ingleses en la zona. La contienda presentó otra situación inédita para los pilotos, ya que debieron aprender técnicas de combate aeronaval una vez comenzada la guerra, durante su estadía en las bases del sur. Además, como si el fuego naval fuera poco, los aviadores debían evitar las Patrullas Aéreas de Combate (PAC) conformadas por duplas de modernos aviones Sea Harrier.

Con el paso del tiempo y pese a los golpes, la batalla recrudecía. "El más importante de los días fue el 25 de mayo. Yo volé en el 'Charlie 225'. Me levanté temprano y había mucha gente. Ingresé al submarino, una zona de nuestra base donde había oficiales de mucho mayor rango que yo, y grité '¡Viva la patria!'. Todos gritaron conmigo. Enseguida vino la orden de misión. Eran dos blancos poderosísimos: el destructor 'HMS Coventry' y la fragata 'HMS Broadsword", rememora el por entonces Capitán. 

Carballo expresa que "se ponían todos con ametralladoras de mano a tirarnos desde cubierta. Fue un momento que quedó grabado en la mente por todo lo que nos tiraban. La decisión fue de no volver, de seguir y seguir pase lo que pase, y pensar en 'cualquier momento me revientan'". Aquella jornada, su avión recibió fuego de metralla en una de sus alas, aunque logró regresar al continente. Tras resistir múltiples embates, el Coventry fue inutilizado y abandonado por su tripulación, que perdió 19 hombres. Esa jornada fue una de las más negras para Inglaterra, ya que un ataque aéreo de la Armada destruyó el carguero "Atlantic Conveyor", que arribaba al lugar con municiones y pertrechos vitales para los europeos.

La participación de "Cruz" culminó el 8 de junio. Tras sufrir desperfectos técnicos en su artefacto, debió volver a la base junto con dos aeronaves más. En esa ocasión fueron hundidos los buques "Sir Tristram" y "Sir Galahad". "Cuando ocurrió la recuperación de las Islas, fue para mí la realización de un sueño. Ellos las tomaron porque no pudieron tomar todo lo demás. Desde chico soñaba que nuestro país pueda ser integrado en su totalidad. Tenemos que tener orgullo de aquello que nos enseñaron que debía avergonzarnos. Gracias a la FAA viajé por el mundo y me di cuenta lo millonarios que somos los argentinos", sintetiza. 

Otra de las figuras destacadas de la V Brigada fue Luis "Tucu" Cervera, quien se desempeñó como Jefe de Sección del 2° Escuadrón. En diálogo con este medio, reflexiona: "Cuando me enteré por la radio de la recuperación de las Islas sentí mucha alegría, una gran conmoción. Toda la Argentina se conmovió ante la noticia porque siempre fue un anhelo de todo ciudadano bien nacido". De todos modos, Cervera sabía que "esto no terminaba acá". "Nos alojamos en un hotel de la ciudad de Río Gallegos. Los aviones fueron llevados a los bunkers y allí se conformaron los equipos técnicos", dice. 

El 24 de mayo, "Tucu" se lanzó en una de sus misiones más osadas: "Salimos en dos escuadrillas de tres aviones a atacar la flota en San Carlos, donde intentaban armar la cabeza de playa. Fue una misión muy dura porque sabíamos que íbamos a entrar en el núcleo de la flota. Era de altísimo riesgo. Mi jefe de escuadrilla tuvo una falla y debió volver, así que me hice cargo del grupo. Nos juntamos con la otra escuadrilla, y conformamos una de cinco aviones. Así hicimos toda la navegación y el abastecimiento. Era muy difícil encontrar el Hércules para repostar. Lo hacíamos a ojo, prácticamente".

"Al lado de aquello, Pearl Harbor nos parecía un poroto. Si bien los radares no nos tenían en pantalla, ellos sentían el tronar de nuestras turbinas, entonces nos estaban esperando. Nos tiraban con cañones y con misiles. Mientras, de sus buques desembarcaban soldados. Vimos que había cuatro barcos grandes. No pudimos hablar, ni nada. Cada uno eligió un navío de desembarco; preferíamos a los más importantes. Yo tiré al 'Lancelot' y salimos. En el escape me pasó un misil por al lado. Gracias a dios volvimos los cinco pilotos. Fue una buena misión", destaca. 

Para el 13 de junio, las tropas argentinas estaban diezmadas y los británicos, a las puertas de la victoria. Ese día la Brigada lanzó un ambicioso ataque. El objetivo era destruir al Estado Mayor inglés con asiento en Monte Dos Hermanas. Una dupla de escuadrillas tomó parte de la que sería la última misión de combate de la FAA. Al llegar a la zona, dieron con el campamento de la comandancia. "La satisfacción la tengo porque fue el último gran esfuerzo de nuestra fuerza. Si las bombas hubieran explotado como debían, quizás no quedaba nada de aquel emplazamiento", sostiene Cervera. 

El general Jeremy Moore, a cargo de las fuerzas del Reino Unido en tierra, logró escapar de la escena mientras los aeroplanos bombardeaban el sitio. "En uno de sus relatos, Moore cuenta que se tiró a un pozo cuando vio venir a los aviones. Nuestras bombas se hundían en la tierra por lo fangoso del suelo. El barrido de la explosión salía hacia arriba en vez de manera lateral, por eso no se produjo todo el daño que se podía haber hecho. Destruimos todo el equipamiento que tenían. Comunicaciones, helicópteros, etc. Causamos muchos percances. La historia podría haber cambiado", sentencia "Tucu". 

Para el fin del conflicto, la Argentina había atacado a más de 30 barcos enemigos. Según datos de la Fuerza Aérea, 8 de ellos fueron hundidos o destruidos y 11 dañados de gravedad, mientras que 55 integrantes de la FAA murieron durante la guerra. Terminadas las hostilidades, el almirante John Woodward, encargado de la operación naval inglesa, dijo: "Ganamos con un importante grado de suerte. Cuando los argentinos se rindieron, las pérdidas británicas iban en aumento y estábamos a punto de quedarnos sin alimentos y municiones. Si ellos hubieran resistido una semana más, la historia hubiera podido terminar de manera muy diferente. Imagínense qué diferente podría haber sido nuestra historia política reciente".

El día 14 de junio, Mario Benjamín Menéndez, quien comandaba a las fuerzas terrestres en Malvinas, firmó ante Moore la rendición. Sin embargo, advirtió que solo podía responder por lo que ocurriera con sus subordinados y no por las acciones que la Fuerza Aérea y la Marina pudieran desarrollar a partir de ese momento. Con esa confesión, ilustró de manera retórica la bravura y rebeldía de aquellos pilotos que con su arrojo cambiaron la historia de la guerra aeronaval hiriendo de gravedad a una fuerza que se pensaba invencible.

Carlos Perona, el primer piloto derribado en Malvinas que regresó al combate con las piernas rotas

Por Brenda Struminger - LA NACION
El 1 de mayo, a bordo de un Mirage III, fue interceptado por un avión Harrier; se salvó y decidió regresar enyesado
Carlos Eduardo Perona en 1982
Carlos Eduardo Perona en 1982. 

Carlos Eduardo Perona tenía 31 años cuando fue convocado a luchar en la Guerra de Malvinas. Era piloto de la Fuerza Aérea y su esposa, María Esther, estaba embarazada de su segundo hijo, Damián.

Llegó a la base aérea de Río Gallegos el 30 de marzo como primer teniente del escuadrón de caza interceptora del Grupo 8. El 2 de abril se declaró la guerra. Pero para él, el inicio y el fin de la batalla fue el 1 de mayo, cuando protagonizó el primer combate aéreo a bordo de un Mirage III y fue derribado por un avión Harrier. Fue el bautismo de fuego de la Fuerza.

El despegue

El 1ro de mayo la flota británica estaba muy cerca de Puerto Argentino. "Fue el día en que la Fuerza Aérea puso toda la carne sobre el asador. Fue una oleada masiva, con todos los aviones de combate argentinos yendo hacia a la flota", recuerda Perona en diálogo con LA NACION.

Su misión era custodiar los aviones propios que iban a atacar a las unidades de superficie, las fragatas y buques. Debían "cuidar las espaldas" de los Harrier, que a su vez tenían la misión de derribar a los aviones que iban a atacar a la flota.

Esa tarde les asignaron un blanco del que estaban separados por 100 millas, es decir, más o menos, 200 kilómetros.

Gustavo García Cuerva era capitán y Perona el primer teniente. Volaban a la par, a su vez conectados con el radar de control, cuando les avisaron que estaban por ser interceptados. "Desde su avión, García Cuerva me dijo que eyectáramos los tanques de 1700 litros que cargábamos, porque ya estábamos por entrar en combate. En ese momento, el oficial del radar que resuelve la geometría de la interceptación nos hace abrirnos hacia los costados. Esa fue la última vez que vi a García Cuerva".

El combate

El radar le indicaba a Perona que el avión que había aparecido estaba frente a él, muy cerca. Entonces dejó de mirar el radar y visualizó, más o menos a ocho millas, el avión inglés, un Harrier, que volaba por debajo.

"Yo sabía que los aviones interceptores Harrier o en patrulla de combate, al igual que nosotros, no operan de a uno, sino de a dos. Pero no pude ver al otro avión que me estaba por interceptar y me centré en el avión que sí veía. Nos trabamos en combate con los misiles y empezamos a trepar. Para ganar altura, tenía aún mi tanque derecho, pero no pude eyectarlo. Eso, aerodinámicamente, es una disminución muy importante de la performance del avión", cuenta.

Su idea era subir lo máximo que pudiera, porque sabía que el Harrier, por su aerodinámica, no estaba preparado para la misma altura que su Mirage. "Yo quería ver qué hacía el Harrier y lanzarle mi misil desde arriba. La sorpresa fue cuando me lo encontré a la par y los dos con altas "Gs", que en la jerga significa generar aceleraciones positivas, lograr que el avión pierda velocidad y poder cerrar más las maniobras. Los dos intentábamos hacer lo mismo para quedar a la cola del otro. Entonces se produjo un cruce muy cercano. Giré para ver dónde estaba, pero ya no lo ví y e inmediatamente sentí un cimbronazo en el avión".

Le habían dado no de lleno, sino por proximidad, pero el M IIIEA ya no podía volar.

La caída: "Suerte pendejo"

"De repente se me empezaron a prender las alarmas de fuego, las de líquido hidráulico, las alarmas de los sistemas. Y yo le digo a García Cuerva, 'Paco, estoy viendo una costa, voy a tratar de llegar para eyectarme'. Necesitaba llegar a la costa porque no traíamos traje antiexposición y caer en el agua era muerte por hipotermia segura, durás en el agua de tres a cuatro minutos. Mi preocupación era llegar a esa costa que estaba viendo. Yo no lo sabía, pero era la Isla Borbón. Entonces Paco me dice: "Suerte pendejo. Eyectate con seguridad".

El avión, cuenta, giraba para la derecha y Perona trataba de girar para la izquierda. "No me quería eyectar para abajo, sino con cierta posición. Ya cuando el avión estaba llegando a la costa, me eyecté, más o menos a 15 mil pies, que son unos 4500 metros".

Las eyecciones se realizan de manera automática una vez que el piloto acciona el mecanismo. Si la eyección se produce por encima de los 15 mil pies, el piloto cae con el asiento, para acelerar la caída libre y evitar el tiempo de exposición al frío. A 15 mil metros del suelo, opera una cápsula barométrica que produce el sistema de separación del asiento, desecha el asiento y activa el paracaídas principal.

"Pero la sensación que tuve, por la adrenalina, el miedo, era que no me eyectaba. Entre que tirás la palanca de eyección y estás colgado del paracaídas, pasan entre 3 y 4 segundos. Pero cuando tiré, empecé a pensar, 'No me eyecto'. No pasaba nada en la cabina. Y pensé que me iba a tener que eyectar manualmente, que es otro procedimiento. Entonces ví que se activaron los cartuchos que te sacan la cabina y salí. Todo eso, para mí, fue una eternidad"

Cuando quedó colgado del paracaídas se dio cuenta de que el fuerte viento lo tiraba hacia el mar. Pero gracias a sus maniobras y a la suerte terminó cayendo a dos o tres metros del agua.

"Caí mal, me rompí el maleolo tibial de una pierna y me esguincé la otra. Soy piloto, no paracaidista", bromea. En ese momento, con la adrenalina, no sintió dolor y empezó a caminar. Sabía cómo dirigirse hacia el puesto Calderón, una base de la Armada de la Isla Borbón, donde había caído. Pero llegó un momento en que ya no podía caminar.

"Cuando me empecé a preguntar qué hacer, sentí el ruido de un helicóptero. Era un Augusta del Ejército. Habían venido a rescatarme, me sacaron de la costa al noroeste de Borbón, y me llevaron en helicóptero hasta Calderón".

"Pasé una noche horrenda, porque se te aparece la vida. Te preguntás lo que podría haber pasado, pensaba en mis hijos, en mi señora, que estaba embarazada de mi hijo Damián, que hoy tiene 35 años. Empecé a hacer un pantallazo de toda mi vida. Gracias a Dios estaba con dos soldados que estuvieron conmigo toda la noche. Cuando me fui, al día siguiente, a uno le dejé mi rosario y al otro el pañuelo distintivo de mi escuadrón".

Los regresos

Al día siguiente, subieron a Perona a una camilla y después a un avión de la marina que había ido a llevar logística a Puerto Calderón. Lo trasladaron a Río Grande, después a Ezeiza y de ahí al Hospital Aeronáutico. "Se me había terminado la guerra el primer día. Al menos físicamente".

Le pusieron dos yesos y estaba casi inmovilizado, pero después de unos días sentía que ya no podía estar en su casa.

"Un día mi viejo me dice que me quería sacar, para que pensara en otra cosa. Fuimos a una parrilla muy linda que estaba en General Paz y Beiró. Ahí había un televisor y empiezan a pasar un partido de futbol, Argentina no se qué, en España. Ahí le dije a mi papá: 'Vamos, viejo, porque voy a hacer un destrozo'. Había gente que se estaba muriendo. No digo que tiene que pararse el país, pero sí hay cosas que tienen que acompañar determinadas situaciones".

A mediados de mayo empezaron a multiplicarse las noticias de que había muertos en combate y Perona pidió regresar a la base de Río Gallegos. Después de insistir, aceptaron llevarlo. Pero cuando llegó lo echaron por su condición y debió regresar a Buenos Aires. Recién volvió a estar operativo en octubre del 82.

García Cuerva

"Cuando llegué a Buenos Aires me enteré en el Hospital que las fuerzas propias habían derribado al capitán García Cuervo en Puerto Argentino. En la historia bélica es prácticamente una constante, un diez por ciento de las bajas propias la produce la propia tropa.

Cuando nos separamos en el aire, García Cuerva se fue a Puerto Argentino a tratar de aterrizar. Quería hacer lo que habíamos planificado antes de la misión: cargar combustible y volver al continente para seguir cumpliendo misiones. Pero lo derribaron a la altura de Puerto Argentino y cayó al sur de la pista, en el mar. No pudo eyectarse; y cayó junto con su avión en una bahía. Hoy en día, todavía lo estamos buscando. Hay una movida bastante importante entre los veteranos argentinos e ingleses, para tratar de encontrar los restos de los hombres que han peleado en este conflico enfrentados; ellos como nosotros reconocemos en el enemigo al verdadero guerrero, lo respetamos y rendimos los honores al combatiente caído en acción".

La guerra

"El militar es el que sabe lo que significa la guerra. Y el militar es el que no quiere la guerra. La guerra desdibuja todo aquello que mantiene al hombre como ser racional. Los límites se van a otros lados. Por eso no hay que ir nunca más a una guerra, que no es lo mismo que no estar preparados para defender a la Patria", dice Perona.

Tiene varias condecoraciones, entre ellas, la de herido en combate, entregada por el Congreso Nacional. Pero Perona dice que poco le interesan esos reconocimientos. "Lo único que me importa saber, como decimos los cazadores, es que fui probado en combate, fiel a mi jura sagrada al pabellón nacional. Y saber que debemos nuestro reconocimiento a los 649 hermanos malvineros que han ofrendado su vida por este País. Esa es la parte importante de todo esto".

Malvinas: el Brexit abre la oportunidad para negociar con países de la UE

Por Santiago Dapelo - LA NACION
Así lo creen en el Gobierno; "esto le da libertad de manejo al resto de los países de la Unión Europea", dijo la canciller Malcorra; se negocian más vuelos y ya avanzaron con la identificación de los soldados
Se cumplen 35 años de la guerra de Malvinas; duró 74 días y murieron 649 argentinos. Foto: Archivo / Mauro V. Rizzi / LA NACION
Se cumplen 35 años de la guerra de Malvinas; duró 74 días y murieron 649 argentinos. Foto: Archivo / Mauro V. Rizzi /La Nación

Una oportunidad. Eso es lo que representa para la Argentina la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) según el Gobierno. Por primera vez en 44 años, el país tendrá la posibilidad de sentarse a negociar y presentar el reclamo de soberanía de las islas Malvinas a países europeos con los que hasta el momento, por los compromisos que los ataban con Gran Bretaña, no podía avanzar.

Aunque se trata de algo aún en evaluación y que demorará por lo menos dos años -el tiempo que le insumirá a la Unión Europea completar el Brexit-, en la Casa Rosada consideran que el espacio que se abrió es propicio para sumar apoyos que favorezcan la posición de la Argentina ante organismos internacionales. Es que el Brexit, el programado divorcio entre Gran Bretaña y la Unión Europea, provocó un nuevo escenario de oportunidades para negociar con países que hasta ahora nunca aceptaron hacerlo.

"Esto le da libertad de manejo al resto de los países de la Unión Europea. Habrá que seguirlo de cerca", reconoció a LA NACION la canciller Susana Malcorra .

La ministra de Relaciones Exteriores también aseguró que no se trata de una tarea sencilla. "Hay una madeja de acuerdos entre los países", sostuvo.

Un ejemplo de esto fue lo que sucedió en la última gira que realizó el presidente Mauricio Macri por Holanda, la última semana. En una reunión que mantuvo con referentes del Parlamento holandés, el jefe del Estado recibió de miembros del Senado de Holanda la propuesta de "ayudar en lo que se pueda" para acercar posiciones con el Reino Unido, con relación al reclamo de soberanía de las islas Malvinas.

En el Gobierno ese gesto despertó expectativas positivas. "Nuestra intención siempre es dialogar, así que cualquier cosa que apunte a favorecer el diálogo social es bienvenida de nuestra parte", dijo la canciller hace unos días.

La ruptura de Gran Bretaña con la UE también servirá para torcer otro capítulo que dejó a la Argentina en desventaja. En 2005, en un anexo de la Constitución europea, se estableció que las islas Malvinas formaban parte de los "países y territorios de ultramar" de la Unión Europea. En ese momento, el entonces canciller Rafael Bielsa expresó el "profundo rechazo" que causó esa inclusión.

Identificación de héroes

Pero en la estrategia del gobierno nacional hay otros pasos que se llevarán adelante este año. En palabras de Malcorra, una "hoja de ruta en capítulos", entre los que se destacan sumar nuevos vuelos a Malvinas y la identificación de los restos de los soldados argentinos no identificados enterrados en el cementerio de Darwin, en las islas Malvinas, tras la guerra de 1982. Se trata de una tarea que lidera el Comité Internacional de la Cruz Roja, de acuerdo a lo establecido en Londres, en diciembre pasado, entre la Argentina, el Reino Unido y la Cruz Roja.
El cementerio de Darwin donde descansan los restos de los caídos en combate. Foto: Archivo / Fabián Marelli / LA NACION
Con esta acción, el Gobierno busca saldar una deuda histórica para con los familiares de los héroes caídos que yacen en el cementerio de Darwin bajo la leyenda "Soldado argentino sólo conocido por Dios".

"Es fundamental terminar el proceso de identificación de los soldados y, así, poder establecer su identidad. Lo de los vuelos lo estamos viendo, es algo que se puede retomar", manifestó Malcorra.

La administración de Macri ratificó que la lucha por la soberanía de las islas es una política de Estado y que la forma para recuperar las Malvinas es la vía diplomática. El Presidente, en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, hace un mes, explicó que el profundo cambio en materia exterior que llevó adelante durante su primer año de gestión es el camino "para avanzar" en los intereses nacionales, incluyendo el "legítimo reclamo por las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur".

Según dijo el Presidente, "el diálogo fortalece" la posición de la Argentina y "nos permite acercarnos para encontrar una solución definitiva a este prolongado diferendo".

Al igual que el jefe del Estado, después de que se conociera que Gran Bretaña había comprado equipamiento militar para reforzar la seguridad de las islas, Malcorra agregó: "Nuestro compromiso es resolver el tema de Malvinas de forma pacífica, utilizando todos los mecanismos y medios disponibles. Una militarización de las islas nos parece como mínimo inconducente. Preferimos, y así lo hemos manifestado, que la cosa no avance".

Además, el vínculo que se está construyendo entre la Argentina y Gran Bretaña, con especial énfasis en el reclamo por la soberanía de Malvinas, también busca expandirse a cuestiones ligadas al desarrollo tecnológico y cultural, dado el enorme interés del sector privado y de fondos de inversión por nuestro país.

viernes, 31 de marzo de 2017

Sin política para las Malvinas

Por Andrés Cisneros, Dante Caputo - LA NACION
No alcanza con tener una estrategia de acercamiento al Reino Unido, es necesario sostener un plan de reivindicación territorial activa

El 2 de abril quedará como una exasperada impotencia, el intento agónico de hacer valer un derecho de la peor manera posible: con el sacrificio imperdonable de vidas inocentes, cuando no había ninguna posibilidad de imponerse.

Desde entonces, hay quienes evocan esa fecha con nostalgia (lo contrario de la esperanza), a falta de algún éxito en la reivindicación argentina. Al fin se ha comprendido que con tener razón no basta, algo más hay que hacer. Pero deberíamos entender que no todos los males vienen de la intransigencia británica, porque el éxito sobrevendrá cuando nuestro país ordene su vida interna, se reinserte con peso propio en el escenario regional y haga valer el prestigio que gane en consecuencia.


La idea o propuesta central de este artículo sostiene que con Gran Bretaña podríamos trabajar cooperativamente explotando conjunta o coordinadamente los recursos y -con la debida reserva de nuestros derechos- suspender todo enfrentamiento con el acuerdo de que dentro de 15 o 20 años ambas partes evaluarán el comienzo de la discusión sobre la soberanía. No sería ilusorio: Londres, en 1976, y la mismísima Thatcher, en 1981, ofrecieron soberanía inmediata semejante a Hong Kong, y la descartamos.



Foto: Eulogia Merle
Los tonantes histrionismos del kirchnerismo nada cambiaron. Hoy contamos con una política activa, en potencia exitosa, de acercamiento al Reino Unido, aunque todavía sin indicios que la vinculen a una reivindicación territorial capaz de arrojar resultados ciertos. La diplomacia no se agota en las buenas maneras: los acercamientos siempre han sido un medio, pero hay que destinarlos a un fin, una acción concreta que hoy no se ve. A menos que detrás de la agenda pública exista otra, reservada, que articule ambas cuestiones, sin que los reclamos de unos u otros involucrados traben las posibilidades conjuntas de avance. Muchas veces la diplomacia mundial funcionó así.

Acerca de los secretos inviolables, el barón de Münchhausen sentenció que "ese secreto nunca podrá ser develado porque guarda un hecho que no existió; un tal suceso no puede ser escondido y menos aún hallado". Paradoja del secreto perfecto, el que esconde algo que no pasó.

Ante la falta de información relevante, y revisando lo que hace este gobierno, se podría pensar que, además de lo que se muestra, hay gestiones reservadas en marcha, para crear las condiciones futuras, no necesariamente cercanas, de una discusión de soberanía que desplace el diálogo de sordos que caracterizó la última década larga. Naturalmente, si los isleños supieran esto, el gobierno de Theresa May terminaría abandonando esas tratativas. Si fuera así, sería erróneo pensar que no hay una política sobre las Malvinas, sino más bien, que está celosamente guardada porque su conocimiento público llevaría a su autodestrucción. Münchhausen puro y duro.

Quizás sea así, pero el quizás es muy leve, casi no existe. Lo más probable es que, sencillamente, no haya ninguna política, ya sea porque no interesa el tema o porque se ignora cómo hacerla. Antes de ser presidente, Macri dijo: "Nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como éste [...] Las Malvinas serían un déficit adicional para el país". La frase puede irritar a muchos, pero él tenía todo el derecho a decirla y a algunos podría no parecerles insensata. Comparando los 2.800.000 km2 de nuestro territorio continental con los 12.000 km2 de las Malvinas se podría concluir que no parece justificarse un esfuerzo mayor. Macri incluso afirmó que mantener las islas sería muy caro, lo cual en el planeta CEO podría señalar -lejos de un beneficio- un peligro para la estabilidad macroeconómica del país. Después de todo, ¿cuál es la calidad del asesoramiento internacional a un presidente que, luego de una charla de pasillo con la premier británica, convocó a una conferencia de prensa para anunciar que acordaron discutir la soberanía?

El problema no está en lo que dijo, sino en la ausencia de una visión política. Las Malvinas son más que un territorio, su superficie y su costo, se necesita un criterio que exceda lo inmobiliario. En un país que se ha quedado sin "pegamento social," representan uno de los pocos temas que reúnen a una amplia mayoría de argentinos. La solución no es imposible, pero requiere de estadistas que posean "cierta idea de la Argentina".

Abstenerse de mantener la discusión de soberanía como condición previa a cualquier relacionamiento bilateral con Londres no supone debilitar el más firme de los reclamos en la ONU, los organismos internacionales, las universidades y la prensa internacional para mantener activada la opinión pública mundial, ese enorme dispensador de las prioridades que obligan al mundo a ocuparse. No existe nada más poderoso. Pero algunos gobernantes aún no comprenden lo que cualquier piquetero sabe desde hace años: "Es la opinión pública, estúpido".

Cualquier opción viable debería cumplir con algunas condiciones. La primera: una política debe ser realista, lo cual no implica que sea resignada. Debe hacer crudamente públicas las limitaciones, sin sazonarlas con expectativas triunfalistas incumplibles en el corto plazo. Soberanía en el segundo semestre, por favor no. Por ejemplo, si se desconoce el tremendo retroceso que implicó la toma de las islas el 2 de abril de 1982, se ignora la realidad. Nada desde 1833 hizo tanto mal como que una dictadura tenebrosa apelara a la fuerza para recuperar las islas. Los históricos prejuicios del mundo exterior sobre la Argentina -"fascista", "violenta", "intolerante", "pronazi"- terminaron validados por juicios bien fundados, con lo cual la gestión posterior de los gobiernos democráticos se tornó más difícil que nunca.

En segundo lugar, la política sobre los isleños. Nuestro país reconoce sus intereses, no así sus deseos, dado que llevarían automáticamente al reconocimiento del principio de autodeterminación (que para Londres parece no funcionar en Escocia), en detrimento del de integridad territorial que sostiene la Argentina. Sin embargo, el gobierno británico jamás discutirá la soberanía contra la voluntad de los isleños. En consecuencia, de lo que se trata es de ingeniar cómo los habitantes de las islas pueden cambiar también la suya y cómo les resultaría atractiva alguna forma gradual y creciente de integración, dentro de muchos años, entre ambas sociedades.

Alguien como Francisco no propone solamente que dialoguemos con los ingleses, como invitó a los norteamericanos y Cuba. También exhorta a que internamente generemos una política que trascienda al próximo gobierno y a varios subsiguientes. La más urgente política sobre las Malvinas es interna, no externa.

Quienes escribimos esta nota estuvimos enfrentados en muchas discusiones sobre las políticas de los respectivos gobiernos que integramos. Lo veníamos disputando desde que cursamos juntos la universidad. Podrá llamar la atención nuestra convergencia en lo que afirmamos en este artículo, pero lo dicho aquí es lo que pensamos para hoy, lo que creemos que debe ser hecho a partir de nuestra experiencia. Ambos venimos del mundo del análisis político, transitamos difíciles años de gestión y hemos reunido en ambos caminos suficiente sensatez como para estar hoy mucho más de acuerdo que enfrentados. Para argentinos y británicos -incluyendo a los isleños- no existe otro camino: el futuro es por ahí.

Caputo fue canciller durante la presidencia de Raúl Alfonsín y Cisneros, vicencanciller durante la presidencia de Carlos Menem
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