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domingo, 14 de mayo de 2017

Delfín Castedo, el narco que controla ambos lados de la frontera con Bolivia

Por Germán de los Santos - LA NACION
El detenido líder de un clan de contrabandistas es propietario de 28.000 hectáreas en las cercanías de Salvador Mazza y su familia es dueña de campos de similares proporciones en territorio boliviano
Difícil convivencia. Pequeños productores, como la familia Ledesma, fueron amenazados por los narcos
Difícil convivencia. Pequeños productores, como la familia Ledesma, fueron amenazados por los narcos. Foto: Marcelo Manera

SALVADOR MAZZA, SALTA.- En el monte espeso de los parajes El Pajeal y El Aybal, en Salvador Mazza, Salta, un alambrado de 1,20 metros separa la frontera entre Bolivia y la Argentina. De un lado, Delfín Castedo, detenido por narcotráfico en julio pasado tras permanecer diez años prófugo, posee 28.000 hectáreas, donde el clan que comanda intentó correr durante años a los productores ganaderos y pobladores para tener el dominio absoluto de esas tierras estratégicas para el contrabando de drogas.

Del otro lado del alambrado, en territorio boliviano, Roxana, su hermana, domina otras 30.000 hectáreas. En ese difuso límite entre los dos países, según investigaron en la justicia federal, Castedo es el dueño de la frontera.

Las investigaciones judiciales apuntan a que en ese lugar remoto fabricaba y distribuía cocaína, amparado en una densa red de complicidades políticas y judiciales que funcionó de manera aceitada por más de 15 años. Castedo fue detenido, pero su organización se mantiene operativa.

La Secretaría de Fronteras de la Nación elabora un plan para que esas tierras sean ocupadas por pobladores de la zona y que allí se pueda realizar un emprendimiento productivo y social ante el pedido de decomiso de esas tierras, realizado por los fiscales federales Carlos Amad y José Luis Bruno junto con la Procuraduría de Narcotráfico (Procunar).

Las espaldas de Castedo eran custodiadas por el fallecido diputado peronista Ernesto Aparicio, alias "Gordo", y el ex juez federal de Orán, Raúl Reynoso, quien pasó de ser un modelo de lucha contra el narcotráfico presentado por la entonces presidenta Cristina Kirchner a estar detenido y procesado por recibir coimas de los narcos argentinos y bolivianos.

A Castedo no sólo lo ayudaron a encubrir el tráfico de estupefacientes y la provisión de cocaína a grandes bandas, como la que fue desbaratada en el caso Carbón Blanco, sino también el crimen de Liliana Ledesma, una pobladora del lugar, que fue la única que se animó a denunciarlo. Castedo está preso por ordenar junto a Aparicio ese asesinato.
Paso cerrado. Jesús Ledesma tiene problemas para llegar a su campo por las “tranqueras narcos”
Paso cerrado. Jesús Ledesma tiene problemas para llegar a su campo por las “tranqueras narcos”. Foto: Marcelo Manera

Castedo está en la cárcel de Güemes, en Salta, tras ser detenido el 22 de julio pasado en la localidad bonaerense de Ituzaingó con una identidad falsa, pero la sombra de la prisión no restringió que una de las organizaciones narco más grandes de la Argentina siguiera activa.

El 22 de diciembre pasado un camión con 180 kilos de cocaína que transitaba por la ruta nacional 16 fue secuestrado en El Quebrachal, Salta, por Gendarmería. Según la investigación, esa carga había salido del paraje El Pajeal, donde Castedo tiene un casco de estancia.

Toda la logística para trasladar esa droga hacia la provincia de Santa Fe la realizaron Ricardo Erva, alias "Ricky", quien en uno de los allanamientos que realizó la justicia federal, se identificó como encargado del campo, y Melba del Carmen Araujo, esposa de Castedo. Ella ordenó el pago de 30.000 pesos al camionero Bernardo Flores para que transportara la droga, que fue camuflada en un doble fondo entre la cabina y el acoplado en El Pajeal. La cocaína llegó desde el lado boliviano a través de un camino en el monte que domina la hermana de Castedo. La droga fue acondicionada en el camión y de allí partió por unos senderos de tierra que abrió el propio Castedo con topadoras para desembocar en un acceso de la ruta 54, cerca de los pozos petroleros de Campo Durán.

Esto demuestra, según los investigadores, que la organización conducida por Delfín Castedo está activa. Un informe realizado el 7 de febrero pasado por la Unidad de Operaciones Antidrogas de Gendarmería señala que la estancia El Aybal "cuenta con un camino de tierra de grandes dimensiones y en buen estado, el cual va desde el casco de la estancia y se adentra en territorio boliviano. Ese camino -que es un paso no habilitado- permite el acceso de personas, vehículos, mercaderías sin que medie control del Estado nacional".

El Aybal está a nombre de la sociedad Anzere SA, inscripta con un domicilio fiscal en Plaza de la Independencia 749, en Montevideo. Esa sociedad fue disuelta de oficio por el Banco Central de Uruguay por no haber actualizado la información de los directores de la firma, que es dueña de una parte de la frontera norte argentina.

El administrador de esa estancia es el martillero público Eduardo Torino, a quien los fiscales federales acusan de ser testaferro de Castedo y que fue sobreseído en una causa por asociación ilícita el 18 de mayo de 2011 por el entonces juez federal de Orán, Raúl Reynoso. El Pajeal, el otro campo, figura a nombre del fallecido dirigente peronista Aparicio, a quien acusan de haber sido socio y testaferro de Castedo.

El calvario de los Ledesma

Para llegar a su campo de 1250 hectáreas en plena selva, en el paraje El Pajeal, la familia Ledesma deben atravesar un camino de tierra de unos 35 kilómetros que va en paralelo con la frontera con Bolivia. En ese campo que ellos arriendan desde hace 40 años, poseen 200 cabezas de cebú, la única raza que puede soportar el sofocante calor de esa región.

Castedo quería los campos de Ledesma y de otro productor ganadero, Sergio Rojas, para tener un control absoluto en la zona. "Él quería una zona liberada", cuenta Jesús Ledesma, quien recuerda que Castedo cortó el único camino vecinal que lleva a los dos parajes. Puso tres portones y una barricada con troncos que arrasó con topadoras.

Eugenio Ledesma, de 75 años, padre de Jesús, advierte que para ingresar a su campo debían cruzar la frontera y entrar por Bolivia. Salían por Salvador Mazza hacia Dorminí y pedían permisos a sus vecinos bolivianos para entrar en sus propiedades.

Reclamo de Justicia. Elida muestra la imagen de su hija Liliana Ledesma asesinada en esa pasarela
Reclamo de Justicia. Elida muestra la imagen de su hija Liliana Ledesma asesinada en esa pasarela. Foto: Marcelo Manera

Eso fue lo que denunció su hermana Liliana hace una década y apareció muerta en una pasarela en setiembre de 2006 que conecta dos barrios de Salvador Mazza. La Justicia determinó que el crimen fue perpetrado por cuatro personas contratadas por Castedo y el fallecido Ernesto Aparicio.

"Mi hija lo denunció porque él tenía una cocina de droga, se quería quedar con la casa de ella y le cerró los caminos para trabajar a mi otro hijo, que tiene un campo y se dedica a la ganadería", contó Elida, la madre de la mujer asesinada.

"Castedo estuvo siempre en su campo acá en Salvador Mazza, pero no lo detenían porque sobornaba a la Policía Federal, a la provincial y a Gendarmería", afirmó la madre de Liliana en referencia a por qué, a su entender, uno de los narcos más buscados logró estar ocho años prófugo.

Cierre de pasos ilegales

El Ministerio de Seguridad, a través de la Secretaría de Fronteras, comenzó a poner en marcha un plan para cerrar y bloquear unos 25 pasos fronterizos ilegales. Es un trabajo que recién comienza pero apunta a ejercer un mayor control de la frontera e imponer mayores escollos para aquellos que pretenden sortear los límites y alimentar el engranaje del contrabando.

"La primera etapa es identificar estos pasos y después cerrarlos. A la par lo que se pretende es que se fortalezcan los pasos legales", sostuvo a LA NACION Luis Green, secretario de Fronteras. A través de un crédito por 45 millones de dólares del Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata se buscará mejorar a nivel de infraestructura, tecnología y capacitación de los pasos fronterizos. En el norte se van a priorizar La Quiaca y Jama, en Jujuy, y Salvador Mazza, Aguas Blancas y Misión La Paz en Salta. Y está previsto que en julio próximo lleguen al país los insumos tecnológicos para el control de frontera que se compraron por 35 millones de dólares a Israel. "Se adquirieron drones especiales que van a mejorar el monitoreo en las zonas más calientes", sostuvo el funcionario, quien señaló que se van a crear centros operativos en Salvador Mazza, Aguas Blancas y Puerto Iguazú.

Las fuerzas federales están atentas también a otro desafío narco. En diciembre pasado llegó información calificada a las fuerzas de seguridad federales de que se habían concretado dos reuniones en la casa de Eladio Arsenio Gaona entre gente que pertenecía a dos clanes narco, que lideran el boliviano José Luis Sejas Rosales y Delfín Castedo, ambos presos en Bolivia y en Salta, respectivamente, y que -según se determinó en varias causas- tenían la protección del ex juez Reynoso, también preso.

Gaona es abogado y cuñado del ex magistrado detenido. Incluso, este hombre que hizo una fuerte defensa de su pariente al que consideró un preso político llegó a ser designado conjuez y reemplazar a Reynoso durante la feria y la licencia. Según la información que recibió la justicia federal de Salta, en su casa en la ciudad de Orán dos viernes seguidos de diciembre personas ligadas a estas dos bandas planearon atentar contra los principales testigos de la causa que está previsto que llegue a juicio oral en agosto próximo.

Altas fuentes de la justicia federal señalaron a LA NACION que ante esta situación se reforzó la custodia de los testigos cuya integridad la cuidan efectivos de Gendarmería, Policía Federal y provincial. Varios de los testigos trabajaban en el juzgado federal de Orán.

viernes, 5 de mayo de 2017

Detectan más de 200 “narcovuelos” ilegales (II)

(Perfil.com) - Pasaron por la frontera norte de Argentina, la principal puerta de ingreso de estupefacientes que provienen de Bolivia y Paraguay.
Avion Pampa
Más de 200 de vuelos ilegales sospechados de transportar drogas fueron detectados en lo que va del año en la frontera norte del país, la principal entrada de ingreso de estupefacientes que provienen de Bolivia y Paraguay. 

La información fue suministrada por el Ministerio de Seguridad, luego de que ayer precisara que dos aviones de combate "Pampa" interceptaron a una avioneta de matrícula boliviana que había ingresado ilegalmente a la Argentina. 

"Esto fue posible gracias a que los radares que están en funcionamiento en la frontera norte ahora operan las 24 horas y su poder de vigilancia es mucho mayor", destacó la cartera que conduce Patricia Bullrich. "En el primer cuatrimestre de 2017 se detectaron más de 200 vuelos sospechosos, tres veces más que en el mismo período del año pasado", agregó el Ministerio en un comunicado.

La aeronave boliviana interceptada ayer fue detectada por el radar ubicado en la localidad formoseña de Las Lomitas, cuando se encontraba a 70 kilómetros al este de la ciudad de Monte Quemado, en Santiago del Estero. 

"Seis minutos más tarde, y luego de que se comprobara que el piloto en cuestión no contaba con plan de vuelo, fue declarado como un vuelo de Tránsito Aéreo Irregular (TAI) y se activó el protocolo correspondiente para interceptarlo", explicó el Ministerio de Seguridad. 

De inmediato, los aviones "Pampa" de la Fuerza Aérea despegaron con la orden de las autoridades del centro de comando de seguir al vuelo sospechoso, acompañarlo en su trayecto e informarle que estaba en infracción. 

Los pilotos de la aeronave con matrícula boliviana desobedecieron las órdenes y cruzaron la frontera con destino a ese país. "Gracias al accionar de los pilotos de la Fuerza Aérea se pudo comprobar la matrícula de la nave en infracción, su propietario, y se tomaron fotografías y videos del vuelo irregular", se puntualizó en el parte de prensa. 

Las carteras de Seguridad y Defensa trabajan en forma coordinada para el control del espacio aéreo en la frontera norte, en el marco de la lucha contra el narcotráfico. Desde las Fuerzas Armadas se realiza apoyo logístico con radares en la frontera, equipos de comunicación y el despliegue de aviones en el control aeroespacial.

miércoles, 26 de abril de 2017

Incautaron 3500 kilos de marihuana en Corrientes

(La Nación) - El cargamento fue descubierto en un control vial instalado en las cercanías de Ituzaingó
Fue decomisado el mayor embarque del año
Fue decomisado el mayor embarque del año. Foto: DYN
La Gendarmería Nacional decomisó 3500 kilogramos de marihuana en un operativo realizado en la ciudad correntina de Ituzaingó, informó ayer el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Según detalló la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el procedimiento fue concretado por efectivos de la Sección de Seguridad Vial Villa Olivari, dependiente del Escuadrón 47 Ituzaingó de la Gendarmería. Apostados en el kilómetro 1232 de la ruta nacional 12, los uniformados detuvieron la marcha de un camión con caja térmica en el que circulaban dos hombres de nacionalidad argentina. Cuando iniciaron la requisa, los gendarmes advirtieron la presencia de remaches sueltos y masilla fresca, por lo que pudieron constatar la existencia de un doble fondo.

Ante esta situación, los efectivos realizaron una inspección con la colaboración del perro antinarcóticos Koki, que alertó sobre la posible presencia de droga. Los gendarmes encontraron 3780 paquetes escondidos en el piso, en la parte trasera de la cabina y en el techo del camión, con un peso total de 3544 kilos de marihuana.

"Es el operativo más grande realizado este año", dijo Bullrich. El secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, destacó, por su parte, que el procedimiento fuese concretado por un destacamento de seguridad vial: "Además de realizar los controles típicos del transporte, demostraron esos gendarmes que también estaban atentos a posibles tráficos de drogas".

En tanto, más de cien kilos de cocaína que eran trasladados ocultos en la carrocería de un automóvil fueron secuestrados en la ciudad salteña de Cafayate, donde se detuvo al conductor y, tras una serie de procedimientos, resultaron apresados otros cinco integrantes de la banda de narcotraficantes, informaron a Télam fuentes de Gendarmería.

viernes, 21 de abril de 2017

Prefectura halló 692 kilos de marihuana en la costa del Paraná

exposicion. Con toda la droga en el frente de Prefectura Corrientes.
(Uno) - En un patrullaje por el río Prefectura detectó cómo bajaban de una lancha unos bultos en inmediaciones del barrio Itatí de la capital correntina.



Exposicion. Con toda la droga en el frente de Prefectura Corrientes.

Personal de Prefectura Naval (PNA) incautó algo más de 692 kilos de marihuana cerca de un asentamiento costero de la capital correntina, sobre el río Paraná. El Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó que el operativo se realizó la noche del miércoles en el marco de patrullajes de control implementados entre las fuerzas de seguridad federales y la policía de la provincia de Corrientes.

Bultos

La droga fue hallada por personal de PNA que patrullaba la zona costera de la capital correntina con el objeto de detectar actividad de bandas de narcomenudeo. En ese contexto, a la altura del kilómetro 1.210 y en inmediaciones del asentamiento Itatí de la ciudad de Corrientes, los efectivos comenzaron a recorrer los senderos de una zona de monte cuando avistaron a gente que descargaba bultos desde una lancha.

Los uniformados bajaron desde un barranco pero los sospechosos advirtieron su presencia y escaparon, algunos en la embarcación y otros se perdieron en el monte. Así comenzó entonces un rastrillaje por la zona que culminó con el hallazgo de 23 bultos que contenían 734 panes de marihuana compactada. El pesaje total de la droga hallada arrojó 692 kilos con 610 gramos, que fueron decomisados por orden del Juzgado Federal Nº 2, a cargo de Juan Carlos Vallejos.

La investigación se desarrolló en el marco del Operativo Conjunto Abierto de Frontera (Ocaf) en Corrientes, implementado por el Ministerio de Seguridad y coordinado por el secretario de Fronteras, Luis Green, para articular el trabajo entre la policía provincial y la Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.

En Misiones

Por otro lado, en inmediaciones de la localidad misionera de Puerto Rico efectivos de PNA y de Gendarmería encontraron dos bolsos en un bote que había sido abandonado a la altura del kilómetro 1.717 del río Paraná. Al inspeccionarlo, los uniformados comprobaron que contenían marihuana y al pesar la sustancia arrojó algo más de 36 kilos. La droga quedó a disposición del Juzgado Federal de Primera Instancia de Oberá a cargo de María Verónica Skanata.

Sapucay

En otro orden, en otro procedimiento de PNA fue hallada una camioneta con pedido de captura activo que según el Ministerio de Seguridad de la Nación está vinculada a la causa Sapucay por la que están presos, entre otras personas, el intendente y el vice de la ciudad correntina de Itatí, situada a 58 kilómetros de la capital de Corrientes y considerada la puerta de ingreso de la marihuana paraguaya que se distribuye en al menos siete provincias argentinas.

El allanamiento se realizó en un hipermercado de Pomar al 800, en cuyo estacionamiento fue hallada una camioneta Toyota Hilux.

jueves, 13 de abril de 2017

Decomisaron más de 42.000 pastillas de éxtasis

Resultado de imagen para Decomisaron más de 42.000 pastillas de éxtasis
(La Nación) - Durante un operativo de control vial realizado en Jujuy la Gendarmería detuvo a tres personas de nacionalidad dominicana y secuestró 42.000 pastillas de éxtasis.



Según informó el Ministerio de Seguridad de la Nación, el procedimiento denominado "Operativo Alta Costura" -porque la mayoría de las pastillas llevaban el sello de la marca Giorgio Armani-, fue realizado por gendarmes que hacían un control vehicular sobre la ruta provincial 79, a la altura del paraje Cerro Negro.

Según indicaron aquellas fuentes, los efectivos de la fuerza federal de seguridad detuvieron la marcha de una camioneta Chevrolet S10 que iba a alta velocidad para verificar la documentación de sus ocupantes, tres hombres que, ante el operativo, mostraban una actitud sospechosa.

Los gendarmes comprobaron que se trataba de tres ciudadanos de República Dominicana y dispusieron una requisa completa del rodado con la asistencia de un perro antinarcóticos. En ese momento detectaron irregularidades en el techo de la camioneta y hallaron ocho paquetes que contenían 42.625 dosis de éxtasis.

Según los voceros de la fuerza, la mayoría de las pastillas tenía grabadas las siglas "EA7", en referencia a una línea de ropa pertenecientes a la empresa Giorgio Armani, y otra tanda tenía impreso el logo de la compañía multinacional de hidrocarburos Shell.

3 Detenidos - Los sospechosos, ciudadanos dominicanos, fueron arrestados durante un operativo de control vial realizado por la Gendarmería en la ruta provincial 79, en Jujuy

2 Sellos - La droga sintética estaba marcada con dos símbolos: EA7, en referencia a la compañía de moda Giorgio Armani, y el logo de la empresa petrolera Shell

martes, 11 de abril de 2017

Traían una carga de marihuana en tubos GNC y los descubrió la Prefectura

(Misiones Online) - Efectivos de Prefectura Naval Argentina detuvieron a dos hombres y secuestraron más de 40 kilos de marihuana en un procedimiento realizado en la localidad de Puerto Rico.
Traían una carga de marihuana en tubos GNC y los descubrió la Prefectura
El hecho ocurrió durante un control de rutina en el Paso Fronterizo entre Argentina y Paraguay cuando tres ocupantes de un vehículo que ingresó al país en la Balsa Loma Clavel I, de bandera paraguaya, al entrar en la zona de control aduanero, inesperadamente abandonaron el auto e intentaron huir en dirección a la costa.

Inmediatamente, efectivos de la Fuerza junto a personal de la AFIP-DGA y el can Marys, iniciaron una persecución y lograron aprehender a 500 metros a dos de los tres implicados.

Se requisó el auto exhaustivamente, y al abrir dos tubos de GNC ubicados en la caja baúl, se hallaron 261 panes marihuana con un peso total de 41, 500 kilos de marihuana.

Interviene en la causa el Juzgado Federal de Primera Instancia de la Ciudad de Oberá a cargo de la Dra. Maria Veronica Skanata, por Subrogación legal, Secretaria Penal del Dr. Luis Andrés Villanueva y la Fiscalía Federal de Viviana Vallejos, Secretaria a cargo del Dr. Arlindo Otto Kurtz.

domingo, 9 de abril de 2017

Las venas abiertas en la frontera caliente del narcotráfico

La localidad de Itatí (Corrientes), con la basílica en la que se venera a la Virgen; detrás, la costa paraguaya, desde donde llega la marihuana que después se distribuye en siete provincias argentinasPor Carlos M. Reymundo Roberts - LA NACION
El escándalo de Itatí, donde cayó una banda que incluía al intendente, es apenas una muestra de que la droga ha perforado el país y amenaza con invadirlo.

La localidad de Itatí (Corrientes), con la basílica en la que se venera a la Virgen; detrás, la costa paraguaya, desde donde llega la marihuana que después se distribuye en siete provincias argentinas. Foto: Mauro V. Rizzi y Marcelo Manera

El viernes 24 de marzo, cuando caía la tarde, unas 300 personas salieron a protestar por las calles de Itatí, a orillas del Paraná. Reclamaban “verdad y justicia”. Diez días antes, un megaoperativo de la Gendarmería Nacional había desbaratado una poderosa banda de narcotraficantes con la detención de más de 20 personas, entre ellas el intendente Natividad “Roger” Terán, su vice y jefes policiales y de fuerzas federales. Un desprevenido podía pensar que la gente gritaba su indignación ante una trama de corrupción que había convertido “la ciudad de la Virgen” en la capital narco del norte del país. Error. Lo que la marcha pedía era la liberación del intendente.

Por momentos da la sensación de que nada es lo que parece en esta frontera caliente con Paraguay, de unos 300 kilómetros en Corrientes. Paraguay es el vecino, el hermano, el socio del Mercosur, pero también es campos y campos de cultivo de cannabis que luego entra al país por esta provincia y por Misiones, Formosa y Chaco. Se estima que el año pasado, sólo por Itatí, ingresaron más de 20 toneladas de marihuana para proveer a siete provincias argentinas.

En su paleta de aguas marrones y rojizas y su entorno verde salvaje, el Paraná es un espectáculo a los ojos y un paraíso de la pesca, pero también es la autopista de la droga: además de marihuana, barcazas repletas de cocaína surcan sus aguas en busca de los puertos de Santa Fe, Rosario y sus alrededores.

En el medio del río, decenas de islas e islotes son un remanso silvestre, la silueta irregular que completa el paisaje, y al mismo tiempo son depósito del tráfico ilegal. Lanchas que llegan de Paraguay dejan allí la carga, que recogerán después, en general cubiertas por las sombras de la noche, lanchas que van desde las costas correntinas. En ambos casos el viaje no lleva más de 10 o 15 minutos.

Una recorrida por esta frontera perforada y ardiente, y conversaciones con funcionarios del gobierno nacional y el correntino, jefes de fuerzas federales, jueces, legisladores y expertos en seguridad llevan a una conclusión compartida: el problema no es sólo Corrientes, no es Misiones, Chaco, Formosa, Salta o Jujuy. Por acción u omisión, en los últimos diez años el país parece haber abierto sus puertas al narcotráfico, que, como las venas de un organismo, se ha expandido y ramificado.
Como en un juego de imágenes que distorsionan, acá la primera impresión puede no ser la definitiva. Los policías, gendarmes y prefectos no necesariamente trabajan sólo para el uniforme que llevan puesto. Muchos reparten su tiempo con el narcotráfico. En la redada de Itatí fueron detenidos el comisario del pueblo y dos de sus subalternos, todos de la policía provincial; un subcomisario y un sargento de la Policía Federal, y un segundo comandante de la Gendarmería.

“No estoy en condiciones de asegurar que no hay hijos o sobrinos de los narcos que se están metiendo en nuestras filas”, admite un jefe policial de Corrientes.

¿Los pescadores son pescadores o matones a sueldo de los capos? ¿Los chicos que corretean por las márgenes del río son inocentes gurrumines o son “chajás” (los llaman así en alusión a las aves de sonoro graznido) que alertan cuando hay policía a la vista?

Tampoco la protesta callejera que pedía la liberación de Terán, el intendente del Frente para la Victoria detenido en la cárcel de Marcos Paz, debe ser leída como un respaldo del pueblo. “El día del operativo se llevaron a 25, 26 personas. Si a la marcha fueron sus familiares, empleados de la municipalidad y los que recibieron planes sociales, ya tenés por lo menos 400 personas. Eso no es Itatí”, dice E.G., una señora que vive a tres cuadras de la basílica.

“No se llevaron a todos”

Otro dato de que no todo es lo que parece: si bien la redada de Gendarmería desarticuló la banda, en Itatí no pocos –incluidas fuentes con acceso a la causa que está en manos del juez federal Sergio Torres, en Buenos Aires– sostienen que algunos de sus miembros siguen libres y caminan por las calles. “Se llevaron a muchos, pero no a todos”, dice a LA NACION el padre Pánfilo Ortega, vicario de la catedral, que años atrás ganó notoriedad al ser el primero en advertir públicamente que el triunfo electoral de Terán era “el triunfo de los narcos”. Ortega se queja de que las autoridades hayan tardado tanto tiempo en tomar el toro por las astas en su pueblo. “Dicen que esto no se hizo durante el gobierno anterior porque Aníbal Fernández lo paraba. Ojo, no lo digo yo: lo decían los medios.”

Acaso la mayor distorsión consista en sacar conclusiones equivocadas sobre el caso Itatí. Con todo su halo de espectacularidad y escándalo, por la importancia de los detenidos y el secuestro de decenas de autos, camionetas, camiones, motos, lanchas y armas, lo que ha caído al sacudir el árbol es una sola manzana podrida. Todas las demás siguen en su lugar. No habían pasado diez días de la gran redada y en otro operativo en la zona se secuestraron 700 kilos de marihuana. Las autoridades corrieron a notificar a los medios. El revés de la trama es que el hallazgo demostraba que los traficantes siguieron haciendo su trabajo. No se habían detenido a curar heridas ni a leer los diarios. Si les cierran una puerta, abren otras. En todo caso, si aumentan las dificultades –los controles–, la variable de ajuste es el precio.

Además, no todo lo que brilla es oro. Un funcionario del Ministerio de Seguridad de Corrientes revela que muchas de las incautaciones de droga son pactadas. “Los narcos saben que las fuerzas tienen que cumplir con ciertas estadísticas, para no levantar sospechas, y entonces entregan cargas. No es difícil descubrir cuáles son porque a cambio se les da la fuga. Si en la información que se entrega a los medios figura que el que llevaba la droga escapó, ahí hay gato encerrado.”

Otro patrón para evaluar la importancia de un decomiso es el volumen: hasta 1000 o 1200 kilos se considera poco relevante.
Patrullaje de Prefectura en el Paraná; detrás, Itatí, a la que algunos ya llaman “la capital narco del Norte”; en realidad, muchas otras localidades, en varias provincias, se han vuelto permeables al narcotráfico
Patrullaje de Prefectura en el Paraná; detrás, Itatí, a la que algunos ya llaman “la capital narco del Norte”; en realidad, muchas otras localidades, en varias provincias, se han vuelto permeables al narcotráfico. Foto: Mauro V. Rizzi y Marcelo Manera.

“En Itatí dimos un golpe, gran golpe. Y sobre todo dimos una señal de cambio, aunque obviamente se necesita hacer mucho más. Lo fundamental es que tenemos el respaldo total del Presidente. Nos pide que vayamos a fondo, y que si tienen que caer peces gordos, que caigan”, dice en Buenos Aires una alta fuente del Ministerio de Seguridad de la Nación.

“El delito en torno de la droga ha ido penetrando en todos los niveles. Cuando digo todos, es todos”, murmura un jefe de la Prefectura Naval. Su propia fuerza se ha visto involucrada. La mitad de los agentes de inteligencia que operaban en Paso de la Patria, a 40 kilómetros de la ciudad de Corrientes, fue desplazada el año pasado bajo el cargo de “no estar haciendo bien su trabajo”, eufemismo que apenas disimula las sospechas de colaboración con el narco. La otra mitad fue relevada semanas atrás.

Según fuentes del Ministerio de Seguridad, otras localidfades del mismo litoral quedaron en la mira después de lo de Itatí y no debería sorprender que próximamente se dispongan allanamientos. “Hay grabaciones muy comprometedoras que involucran a políticos, gente de la Justicia y policías, y no sólo por narcotráfic: también por trata”, adelantan las fuentes.

Al arquitecto Guillermo Osnaghi, empresario de la construcción y candidato a intendente de la apacible y bella Paso de la Patria en las elecciones que se harán este año, no lo sorprenden estas sospechas: “Nuestra situación no es la de Itatí, donde la industria de la droga es poderosa porque es un pueblo muy pobre. Acá tenemos mucha actividad turística todo el año. Pero obviamente también operan los traficantes, y para combatirlos necesitamos fuerzas federales bien equipadas”.

El senador nacional Pedro Braillard Poccard, ex vicegobernador, ex ministro de Seguridad, acepta que su provincia y toda la frontera norte viven una situación comprometida, aunque advierte: “Corrientes no es Rosario, no es Santa Fe. Acá no hay disputa territorial, guerra de bandas, secuestros, muertes. La marihuana entra desde Paraguay y pasa, no se queda. El consumo no es importante”.

Una fuente policial desmiente lo del consumo: “El año pasado cerramos 80 quioscos [locales de venta de droga], pero por cada uno que cerramos aparecen uno o dos más”.

Un juez bajo sospecha

Sentado en un amplio escritorio de su casa, en el centro de la ciudad de Corrientes, el juez federal Carlos Soto Dávila hace un duro alegato contra la decisión del gobierno de Cristina Kirchner de haber desplazado al conurbano bonaerense a miles de gendarmes que custodiaban la frontera. “Fue una medida totalmente equivocada que desprotegió zonas enteras donde operan los narcos”, dice. Y despliega mapas para mostrar que a lo largo de cientos de kilómetros apenas hay presencia de fuerzas de seguridad. “En junio del año pasado me reuní con gente del Ministerio de Seguridad de la Nación y con el jefe de la Gendarmería para advertirles que Itatí era un problema muy serio”, relata.

El problema de Soto Dávila, que está a cargo del juzgado federal N° 1, con 8 secretarías y 160 empleados, es que dos fiscales lo acusan de tener una política de excarcelación de narcos sospechosamente concesiva y lo denunciaron ante el Consejo de la Magistratura, al igual que a uno de sus secretarios penales.
Natividad “Roger” Terán, intendente de Itatí, poco después de ser detenido por Gendarmería
Natividad “Roger” Terán, intendente de Itatí, poco después de ser detenido por Gendarmería. Foto: Mauro V. Rizzi y Marcelo Manera.

No son las únicas voces que se alzan contra él. “Con Soto directamente no podemos trabajar porque aplica el mecanismo de la puerta giratoria. Narco que detenemos in fraganti, con droga, con antecedentes, narco que él libera. Con Juan Carlos Vallejos [el otro juez federal de la ciudad] es muy distinto, se labura bárbaro, pero tiene un juzgado chico y está menos de turno”, disparan en una de las fuerzas federales con asiento en Corrientes. Soto Dávila lo niega. “Las acusaciones son falsas. Decido las excarcelaciones si están dadas todas las garantías procesales, según un criterio que no fijo exclusivamente yo. Lo demostraré el día que tenga que defenderme en el Consejo de la Magistratura.” Cuando despide a LA NACION en la puerta de su casa parece estar a punto de quebrarse. “Esto ha sido devastador para mi familia.”

“Nos desmantelaron”

Fuentes de la justicia correntina admiten que hay una marcada diferencia de criterios entre los dos jueces, y también la desproporción en el tamaño de los dos juzgados: 160 empleados contra 25. “Vallejos tiene apenas siete personas para atender un promedio de 700 causas penales. Y a veces no tienen plata ni para fotocopias. Así es difícil combatir al narco”, protestan.

La falta de recursos, humanos y materiales, es manifiesta y torna totalmente desigual la lucha contra un enemigo tan poderoso. “Para el Estado –ejemplifica un fiscal federal–, destinar plata a combustible de lanchas o patrulleros es un gasto. Para los narcos es una inversión que les asegura un retorno.”

Prefectura, cuya misión es clave en una provincia que tiene 300 kilómetros de frontera líquida con Paraguay, sufre probablemente más que ninguna otra fuerza esa debilidad. En ocasiones la explicación es la falta de fondos, y en otras parece deberse a una política deliberada. De los 120 prefectos que hasta 2010 estaban basados en Itatí, hoy sólo quedan 60. Y de sus cuatro lanchas anda una sola.

“Es obvio que en el gobierno de Cristina Kirchner hubo un plan para desmantelarnos, para que no pudiéramos hacer nada”, acusa un oficial de Prefectura en Corrientes capital. “Pasaban cosas raras. Teníamos 150 prefectos en Itá Ibaté y en Paso de la Patria, y 60 en Itatí, que era donde estaba concentrado el tráfico. Hace 4 o 5 años llegamos a estar hasta 12 días sin combustible… Tuvimos que usar nuestros autos y pedir prestadas lanchas particulares. Hoy por suerte la cosa está cambiando. En Itatí este año ya secuestramos cinco toneladas de marihuana. ¡En tres meses!”

Fue en 2010 cuando cambió dramáticamente la naturaleza del delito. Hasta entonces, la economía de las costas correntinas, de pobreza estructural debido a la falta de recursos productivos, estaba basada en el contrabando, en especial de cigarrillos, provenientes de Paraguay.
Decomiso de 700 kilos de marihuana en Paso de la Patria (Corrientes), hace 10 días
Decomiso de 700 kilos de marihuana en Paso de la Patria (Corrientes), hace 10 días. Foto: Mauro V. Rizzi y Marcelo Manera.

Los gobiernos miraban para el costado: de algo tenían que vivir esos pueblos. “Poblar la zona fue una decisión geopolítica –dice el economista Jorge Vasconcelos, investigador jefe del Ieral–. Si no se ocupaban los territorios, los países vecinos podrían correr las fronteras. Pero claro, muchas de esas localidades económicamente no eran sustentables.”

En 2010, los llamados “cigarrilleros” cambiaron de rubro: del tabaco a la marihuana. El giro no era inesperado. Años antes, un agente de la Gendarmería había estado en misión en Paraguay y volvió alarmado. Contó que había visto grandes cultivos de cannabis, y que, según sus averiguaciones, el ejército de ese país estaba perfectamente al tanto. “Muchachos, se nos viene la marihuana”, advirtió el gendarme.

Para los viejos “cigarrilleros”, el negocio pegó un salto de escala brutal. Con la misma operatoria y los mismos volúmenes, pero distinta mercadería, pasaron a amasar fortunas. Con esas fortunas no sólo compraron autos de alta gama, lanchas, casas y armas. También personas. El dinero de la droga penetró en pueblos, ciudades, policías, tribunales, fuerzas de seguridad, gobiernos. Nada que no se haya visto antes en Colombia y después en México.

“En Corrientes y en todas las provincias del Norte, como en las villas de Rosario o de Buenos Aires, el narco va de la mano de la pobreza.” La afirmación es de un policía experto en narcotráfico, pero LA NACION la recogió, casi en términos idénticos, en ámbitos de la política, la Justicia y las fuerzas federales. El de la droga es un negocio convertido en economía de sustentación para miles de personas que viven en los márgenes del sistema. Un “chajá” cobra hasta 4000 pesos por operación. Llevar una carga a Buenos Aires en avión o en un ómnibus (en este último caso, ni siquiera hay que tocar las valijas: alguien las lleva y alguien las va a buscar) se paga hasta 10.000 pesos. A policías, gendarmes o prefectos que avisan que conviene evitar determinado control los retribuyen con sumas que van de los 5000 a los 8000 pesos. Son agentes cuyos sueldos en muchos casos no superan los 15.000 pesos. “En el interior, un cabo de la policía gana 10.000 pesos por mes, o incluso menos”, apunta el experto.

“Esta guerra se gana con plata”

Un “ladrillo” de marihuana se paga en Buenos Aires entre 10.000 y 18.000 pesos, dependiendo de la calidad y de otros factores. En una valija entran hasta 16 ladrillos, es decir, una carga promedio de 224.000 pesos, que una vez distribuida y fraccionada multiplicará varias veces su valor. El eslabón clave de la cadena, y el más riesgoso, es ponerla en el mercado de Buenos Aires. Por eso se paga tan bien el traslado. El año pasado detuvieron en Aeroparque a una embarazada que llegaba de Corrientes. Tenía tres valijas repletas de marihuana. “Me dijeron que me pagaban 9000 pesos si las llevaba –le relató a la policía–. Y que volviera en otro avión a la noche. ¿Saben lo que tendría que trabajar para ganar lo que acá gano en un solo día?”

En un oscuro despacho de los tribunales correntinos, el funcionario judicial que habla con LA NACION, bajo condición expresa de no ser identificado, larga fuego por la boca. “Ésta es una guerra que se gana con plata o no se gana. Plata para investigar, para nafta, para armas, para que las fuerzas de seguridad tengan mejores sueldos y no sea tan fácil comprarlas. ¡Para que la gente salga de la pobreza! El pobre es un instrumento perfecto para el narcotráfico.” Otro gran problema, dice, es Paraguay. “De ahí viene la marihuana, y también la cocaína, aunque no la producen ellos. Acá por lo menos tenemos un río que nos separa, pero la de Formosa es prácticamente una frontera seca. En muchos lugares el Pilcomayo es apenas un hilo que se cruza con un salto. Formosa en un colador.”

El funcionario, que además del off the record le pide al cronista que durante la entrevista deje el celular fuera del despacho, es de los que creen que el gobierno anterior tomó la decisión de abandonar la frontera. Vuelve sobre Formosa. “Ahí tenemos, para 900 kilómetros linderos con Paraguay, 1466 gendarmes y 300 prefectos. Da un promedio de un hombre cada 600 metros, y suponiendo que el hombre está las 24 horas. ¡Imposible! Esa política fue deliberada.”

Las calles y las casas de Itatí son las de un pueblo pobre. Ni siquiera la casa del intendente Terán resulta, a simple vista, muy llamativa, aunque sí bastante mejor que las de sus vecinos. El padre Ortega dice –otra vez el juego de las imágenes que distorsionan– que por afuera engañan y por adentro son lujosas: “Casi palacetes”. Uno de los investigadores de la gran redada del 14 de marzo cuenta que una de las casas tenía canillas de bronce. Y agrega un dato que es vox populi en el pueblo: muchos de los que fueron detenidos apostaban hasta un millón de pesos en las cuadreras que se hacen en un campo de la zona.

El dinero que mueve el tráfico de droga siempre es una cifra de varios ceros. En diciembre, la policía correntina allanó la vivienda de una familia de narcotraficantes en el barrio Seminario, de la capital. Encontraron 870 dosis de cocaína y la recaudación del día: 110.000 pesos. En enero hubo otro operativo en la misma casa. La cosecha: 45.000 pesos y casi la misma cantidad de dosis. Y en febrero, el tercer allanamiento, pero, en este caso, a cargo de la Policía Federal. “Qué raro, no encontraron plata”, ironizan en la policía correntina.

Si algo han conseguido los narcos en Corrientes es que todos sospechen de todos. Ninguna institución se salva de la mirada acusadora, y vuelan críticas y denuncias. Un fiscal federal: “En Itatí, muchos operativos se terminaban cayendo. Siempre había alguien que buchoneaba”. Un juez: “Nos ha pasado de intervenir una línea telefónica y que en el medio alguien nos chupara la intervención a nosotros y se quedara con la grabación”. Una alta fuente judicial: “En la ley 23.737 [contra el narcotráfico] no se sobresee ni se excarcela. Si algún juez lo hace, y lo hace seguido, da para pensar mal”. Otra fuente judicial: “En las investigaciones muchas veces el laburo más difícil es controlar a las fuerzas de seguridad”. Un prefecto: “A una lancha se le rompió el rotor en noviembre del año pasado y todavía estamos esperando que nos manden el repuesto, que cuesta menos de 2000 pesos”. Un jefe policial: “Tres localidades acusadas de complicidad con el narco están en manos de intendentes kirchneristas.Itatí, Paso de la Patria e Ituzaingó”. El senador Braillard Poccard: “Todo el mundo sabía lo que estaba pasando en Itatí, y todos se quedaban callados. También en la Justicia”. Padre Ortega: “Terán les pedía a la policía y a la Gendarmería que liberaran calles y rutas para que los narcos pudieran pasar”. Un funcionario del gobierno correntino: “Hace dos años Gendarmería detuvo en la ruta 12 un camión que llevaba marihuana escondida en jabones. El camión estaba circulando con custodia de la Policía Federal”.

Cerrar los ojos y rezar

Isla del Cerrito, una pintoresca localidad chaqueña bañada por las aguas del río Paraguay en su desembocadura en el Paraná, ofrece, también ella, la engañosa dualidad de lo que se ve y lo que se esconde. Lo que se ve es un pueblo que entre 1939 y 1974 fue colonia-hospital para enfermos de lepra. Casi 40 construcciones de estilo inglés le dan un perfil absolutamente especial, único. Todo rezuma paz en sus calles, plazas, parques y playas, meca del descanso y la pesca. Lo que oculta ese paisaje idílico es que Isla del Cerrito, a cinco minutos en lancha de la costa paraguaya y muy cerca también de Paso de la Patria, en Corrientes, es considerado un enclave estratégico para el tráfico de droga.

“Hay que conocerla de día. Cuando cae la tarde, por el río pasa de todo, y no te lo dejan ver. Siempre se acerca alguien y te dice que es mejor que te alejes –cuenta un oficial de la policía correntina–. Me pasó a mí mientras pescaba. Fui unos días de vacaciones y me llamaba la atención que en el puesto que tiene ahí Prefectura nunca había nadie.” Cuando LA NACION estuvo en ese puesto encontró un agente de guardia: “Los jefes vuelven en tres horas”.

Ante tanto espectáculo en doble dimensión que ofrecen estas tierras, quizá convenga seguir el consejo que dio un joven sacerdote en la basílica de Itatí: “Cerrar los ojos y encomendarse a la Virgen”.

viernes, 7 de abril de 2017

Cultivos de coca

Editorial del diario La Nación
Las recientes noticias provenientes de Bolivia y de Colombia no podrían ser más desalentadoras. En el país del altiplano, el presidente Evo Morales promulgó hace pocos días una polémica ley que duplica la superficie de cultivo legal de coca. Reconoce un total de 22.000 hectáreas de coca, contra las 12.000 que había desde 1988. La nueva norma fue aprobada por el Congreso, de mayoría oficialista, el 24 de febrero pasado, tras duras exigencias de los aliados cocaleros del presidente.
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Bolivia tendrá 14.300 hectáreas de coca en la región de los valles subandinos de los Yungas. Morales ha insistido en que debe despenalizarse mundialmente el uso de la hoja de coca, sobre todo el "acullico", o mascado ancestral de los campesinos, y anunció en un acto público que con la promulgación de la nueva ley "queremos garantizar coca de por vida", un cultivo místico de la población andina.

Las críticas de la oposición no se hicieron esperar. Por ejemplo, la diputada Jimena Costa afirmó que la nueva norma "acarreará dificultades internacionales", puesto que "estaría poniendo a disposición del narcotráfico más de 11.000 toneladas métricas anuales de hoja de coca".
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Por su parte, en Colombia los cultivos de coca han aumentado considerablemente en los últimos tres años. El gobierno redujo las operaciones de erradicación en áreas controladas por las FARC para reducir el riesgo de conflicto armado a medida que las partes negociaban un acuerdo de paz definitivo.

El 90 por ciento de la cocaína incautada en los Estados Unidos tiene origen en Colombia, mientras que la de Bolivia ha inundado los países vecinos.

Nuestro país es considerado uno de los mayores consumidores de cocaína en el mundo, un lamentable y peligroso galardón que debe ser revertido de manera urgente.

jueves, 6 de abril de 2017

En dos operativos la Prefectura decomisó casi mil kilos de marihuana

(Misiones Online) - En dos operativos la Prefectura decomisó casi mil kilos de marihuana.
En dos operativos la Prefectura decomisó casi mil kilos de marihuana
La Prefectura Naval decomisó casi una tonelada de marihuana en Misiones. El estupefaciente fue detectado en dos procedimientos que tuvieron lugar en las localidades misioneras de Posadas y Puerto Maní.

“Este importante decomiso de marihuana es consecuencia del empeño que ponemos todos los días junto a nuestras fuerzas federales para combatir el narcotráfico a lo largo y ancho del país”, expresó la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, y agregó: “Vamos a continuar profundizando la cooperación entre la Nación y las provincias porque es la mejor herramienta para llevarles tranquilidad a los argentinos”.

El primer operativo se realizó en las afueras de Posadas, cuando una patrulla de la Prefectura Naval Argentina, institución dirigida por Eduardo Scarzello, observó una camioneta que salía desde la zona costera y que, al advertir la presencia policial, hizo caso omiso a la orden de detenerse y se dio a la fuga.

Inmediatamente, los efectivos iniciaron el protocolo de actuación diseñado por el Ministerio de Seguridad de la Nación en el marco del Operativo Conjunto Abierto de Frontera en Misiones, programa que promueve el trabajo articulado de las fuerzas federales y provinciales y supervisa la Secretaría de Fronteras de la Nación, a cargo de Luis Green.

Así fue que tras una persecución en medio de un intenso temporal, interceptaron el vehículo, el cual quedó con el tren delantero roto por haber empantanado en el barro. El rodado era conducido por un ciudadano argentino, de 35 años, quien iba acompañado por su hijo menor de edad.

Al desarrollar la inspección, constataron que en el interior del auto había 219 kilos con 295 gramos, que fueron decomisados por orden del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Posadas, dirigido por la Dra. María Verónica Skanata, Secretaría Penal 2 de la Dra. Alicia Milene Borches. El hombre quedó detenido.

Por otro lado, en Puerto Maní, Corpus, personal de la delegación de Inteligencia Criminal de la Prefectura Naval, que realizaba controles preventivos, detectó el arribo a la costa argentina de un bote con tres personas a bordo, quienes al verse descubiertos, escaparon hacia la intensa vegetación.

Los integrantes de la fuerza federal desplegaron un minucioso patrullaje por la zona, y hallaron 721 “panes” de marihuana, con un peso de 691 kilos y medio, que fueron secuestrados por orden de la Fiscalía Federal de Oberá, a cargo de la Dra. Viviana Alejandra Vallejos, Secretaría del Dr. Arlindo Otto Kurtz.

domingo, 2 de abril de 2017

Las raíces cada vez más hondas del narcotráfico

Resultado de imagen para narcotráficoEditorial del diario La Nación
Importantes procedimientos antidrogas revelan el apabullante avance de este flagelo que creció al amparo del silencio de muchas autoridades.

La sociedad no había digerido aún el avance del narcoestado en la Argentina a raíz de lo sucedido en Itatí, donde se apresó al intendente, al viceintendente y al jefe policial por sus presuntas vinculaciones con el narcotráfico, cuando sin tregua, una sucesión de noticias conocidas días pasados agregó horror al horror al aportar más datos sobre el dominio territorial y aéreo y los recursos gangsteriles de las bandas de narcos.

Importantes procedimientos están sacando a la luz las raíces cada vez más hondas que ha echado el narcotráfico en la Argentina.

Primero fue la emboscada y el ataque a balazos de integrantes de la banda Los Monos a un patrullero de la policía de Santa Fe que transportaba a Luis "Pollo" Bassi desde el tribunal en el que se lo juzgaba junto a otros imputados como presunto instigador del crimen de Claudio "Pájaro" Cantero. Ese asesinato ocurrió en 2013 y Cantero era el líder de Los Monos. Su muerte fue una de las consecuencias de la lucha por el dominio territorial para la venta de droga en el sur de Rosario, que desde hace varios años ha sumido a la ciudad en la violencia. El padre y dos de los hermanos de Bassi fueron asesinados por Los Monos en represalia, y Bassi, ex barrabrava de Newell's, salvó su vida en el reciente ataque al patrullero y manifestó su extrañeza porque los policías no habrían repelido el ataque. Días después, la justicia de Rosario lo absolvió a él y a otros dos acusados del crimen de Cantero, aunque permanecerán en prisión debido a otras causas en las que están involucrados.

Simultáneamente, LA NACION informó que una fiscal federal analiza pedir la indagatoria del gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, por presunta obstrucción a la Justicia e incumplimiento de los deberes de funcionario público porque en diciembre pasado irrumpió en un allanamiento en Goya ordenado por el juez federal de Reconquista en una causa por narcotráfico.

El operativo lo dirigía el jefe de Drogas Peligrosas de la policía santafecina, quien fue arrestado presuntamente por orden del gobierno correntino. La declaración del jefe policial habría sido decisiva para que se abriera una investigación sobre el extraño accionar de Colombi.

A su vez, en esa provincia, una investigación llevada a cabo por la Gendarmería Nacional a partir de 2013 reveló que una organización narco transnacional, integrada por argentinos, brasileños, paraguayos y bolivianos, empleaba dos estancias cercanas a Santo Tomé para permitir la operación de avionetas para el acopio de grandes cantidades de cocaína proveniente de Bolivia.

Algo similar ocurría en la provincia de Buenos Aires. En octubre de 2015, un llamado anónimo reveló a las autoridades el nombre de una mujer que vendía droga al menudeo. Fue el inicio de una investigación que derivaría en el operativo denominado "El señor de los cielos", que permitió desbaratar una organización criminal que traía grandes volúmenes de marihuana paraguaya en avionetas que aterrizaban en caminos vecinales del partido bonaerense de General Belgrano. El cabecilla, de nacionalidad paraguaya, operaba desde la villa 1-11-14, en el porteño Bajo Flores.

Esta breve e incompleta reseña de los principales procedimientos realizados en los últimos días ilumina apenas la punta del iceberg. En la oscuridad permanece la realidad aún oculta.

El apabullante avance del narcotráfico entre nosotros fue posible no sólo por la pasividad cómplice del gobierno anterior sino también por una idéntica actitud de silencio adoptada por gobernadores e intendentes. Resulta inconcebible que experimentados funcionarios que conocen sus distritos a la perfección hayan ignorado en estos años el formidable avance del negocio de la droga y que, por ejemplo, no les haya sorprendido el vuelo de avionetas, los desacostumbrados flujos de dinero, la violencia propia de gánsteres y la creciente complicidad de efectivos policiales.

Es siempre difícil salir de la droga en sus dos vertientes: consumo y venta. El silencio de importantes sectores del estamento político, producto del miedo, la indiferencia y, también a veces, de la complicidad, a la larga resultará mortal. Es hora de romperlo antes de que sea demasiado tarde.

sábado, 1 de abril de 2017

Brasil da guerra a narcotráfico en frontera con Paraguay y Bolivia

(AeronauticaPY) - Brasil decidió controlar con aviones de guerra en la frontera paraguaya, proximidades del Amambay, principalmente, a través de la megaoperación “Ostium”, que implicará una vigilancia de 24 horas durante todo este año, ante el auge del narcotráfico y el contrabando de armas. Las aeronaves están autorizadas a derribar aviones sospechosos inclusive.
El artículo 303 del Código brasileño de Aeronáutica (CBA) establece la posibilidad de aplicar medidas de destrucción de aeronaves que vuelan el espacio aéreo brasileño una vez agotadas las medidas coercitivas para aterrizar en la pista que se le haya indicado, transcribe el sitio defesanet.com.br. 

Estos son los pasos previos y los requisitos para abatir un avión considerado hostil:

1- El piloto despega para hacer averiguaciones (reconocimiento a distancia, acompañamiento, interrogación).

2- Si el avión sospechoso le desobedece, aplica medidas de intervención (exigir modificación de ruta o aterrizaje obligatorio)

3- En caso de que la aeronave sospechosa ignore la tercera orden, la ley faculta a realizar una medida de persuasión (tiro de aviso).

4- Si aún así el sospechoso insiste en continuar su vuelo ilícito, la aeronave pasa a ser considerada hostil. El armamento de caza de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) será accionado (medida de detención). El nuevo tiro tiene por objetivo obligar al aterrizaje de la aeronave hostil.

5- Para ejecutar medidas de detención, el piloto deberá elegir el momento de sobrevuelo en un área no densamente poblada. Además, las comunicaciones y las imágenes deben ser grabadas, la aeronave debe ser considerada hostil y requiere una autorización expresa del comandante de la Aeronáutica.

Una parte de la FAB se instalará este viernes en Dorados (Brasil), a poco más de 100 kilómetros de Pedro Juan Caballero, con helicópteros de combate H60 Black Hawk, “alcón negro” famosos por su actuación en territorios de guerra, así como los cazas A-29 Super Tucano y drones RQ-450. También está en acción el avión radar E-99, patrullando la zona fronteriza.

Otra base estará en Corumbá, mucho más al norte, donde también el objetivo es el mismo. Brasil considera que la zona es la principal ruta del tráfico, porque circula marihuana proveniente de Paraguay y cocaína llegada desde Bolivia. Por motivos de seguridad, no se da a conocer la cantidad total de aeronaves involucradas en la operación.

El despliegue se realiza dos meses después del pedido hecho por el gobierno del Estado de Matto Grosso, tras declararse impotente ante el auge del crimen transnacional. Por ese motivo el ministerio de Defensa del vecino país organiza la mega operación que estará coordinada desde Brasilia a través del Comae (Comando de Operaciones Aeroespaciales).

Un grupo de periodistas acompañará en Dorados la acción de los militares brasileños. El refuerzo de la vigilancia aérea a través de la megaoperación alcanzará a Chapecó (Santa Catarina), Cascavel y Foz de Yguazú (Paraná), según la FAB.

“Ostium” -que en este caso es una operación militar- proviene de una palabra muy usada en la medicina para denominar a los orificios corporales, especialmente las trompas y el oído. También se dice que es un estrecho que sirve para comunicar una cavidad menor a una mayor o con el exterior.

*Con información de Extra

miércoles, 29 de marzo de 2017

La Fuerza Aérea instalará un radar en las sierras de Guasayán para la detección de vuelos ilegales

(El Liberal) - Los efectivos expusieron a la mandataria provincial sobre las obras necesarias para colocar el equipo que servirá para control del tránsito aéreo en la zona Norte del país.
RESPALDO.
RESPALDO. "Cuenten con nosotros y con la provincia", remarcó Claudia de Zamora a los jefes militares.

El Gobierno nacional, a través de la Fuerza Aérea, busca reforzar la vigilancia del espacio aéreo en el Norte Argentino, que es vulnerado por las avionetas narcos, que aterrizan o bombardean las provincias de la región con drogas. Para ello, se instalarán radares para el control aéreo. Uno de estos equipos será establecido en las sierras de Guasayán.

Así lo adelantaron autoridades de la Fuerza Aérea a la gobernadora Claudia de Zamora, quien manifestó el apoyo y colaboración del Gobierno provincial para esta iniciativa, gesto que mereció el reconocimiento de los altos jefes castrenses.

La mandataria recibió en el Salón de Acuerdos de Casa de Gobierno a miembros de la Dirección de Sensores Radar, dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, entre ellos el comodoro, Carlos Villa, el Vicecomodoro Carlos Monatero; y el Jefe de Tránsito en Las Termas de Río Hondo, vicecomodoro Juan Manuel Cimatti. En la oportunidad, la primera mandataria estuvo acompañada por el ministro de Obras Públicas, Daniel Brue; el presidente de Vialidad de la provincia, José Alfano; y el titular de la Dirección de Energía de la Provincia de Santiago del Estero (Depse), Raúl Trungelitti.

Durante la reunión, los funcionarios nacionales le manifestaron a la gobernadora la idea de instalar un radar en la zona de las sierras de Guasayán, al oeste de la provincia.

Infraestructura

En este sentido, el comodoro Villa le mostró una carpeta con imágenes de las obras de infraestructura que se deben llevar a cabo en la zona para poder comenzar a construir esta importante obra que beneficiará no solo a Santiago del Estero, sino también a gran parte del Norte de la República Argentina.

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El comodoro Carlos Villa comentó que "la Fuerza Aérea está en un plan de instalación de sensores radar, lo cual le permite cumplir con una de las tareas principales que tiene que es la de la vigilancia espacial sobre todo el territorio nacional". "Dentro de este plan -continuó- está abocado a lograr cobertura radar en el Norte del país, y dentro de esa serie de radares que está en proceso de instalación, hemos señalado un sitio en las sierras de Guasayán, donde en un futuro vamos a tener instalado un radar" señaló Villa.

Antes de terminar la reunión y luego de observar cada detalle e interiorizarse de la obra, la mandataria provincial se comprometió a continuar trabajando en conjunto para poder avanzar en esta importante obra. "Cuenten con nosotros y con la provincia", remarcó Claudia de Zamora.

Además, la gobernadora resaltó que esta obra que se busca llevar a cabo en Santiago del Estero generará también, "una importante mano de obra para los trabajadores de nuestra provincia".

Tras el encuentro, el comodoro Villa destacó la recepción que tuvo de la gobernadora y las autoridades del Estado santiagueño. "Estamos recién en las primeras conversaciones -dijo- acá habrá que hacer una obra importante con movimientos de suelos, llevar energía eléctrica, construir una estructura específica para la instalación del radar y traer un radar para que empiece a funcionar y contribuya a la vigilancia aéreo espacial".

"Realmente tienen suerte los santiagueños de tener una gobernadora de este nivel, de esta calidad y de esta predisposición" destacó el jefe militar y agregó: "Estoy sorprendido de la calidez y de esta predisposición con las que nos han recibido".

Villa informó: "En la cristalización de este proyecto vamos a trabajar en conjunto Fuerza Aérea, Provincia y no me cabe ninguna duda que tendremos el radar funcionando con la colaboración de la provincia".

lunes, 27 de marzo de 2017

Operativo "El Señor de los Cielos": cómo desbarataron una banda que traía drogas en avionetas desde Paraguay

(La Nación) - Traficaban marihuana en vuelos clandestinos que aterrizaban en General Belgrano y guardaban las avionetas en el aeroclub de Navarro
Una de las avionetas utilizadas para transportar droga
Una de las avionetas utilizadas para transportar droga. Foto: Télam

Una banda narco que traía marihuana en vuelos clandestinos desde Paraguay a campos de la localidad bonaerense de General Belgrano y que guardaba las avionetas en el aeroclub de Navarro, fue desbaratada en una operación antidrogas bautizada "El Señor de los Cielos".

En total, se realizaron 18 allanamientos y fueron detenidas 11 personas, de las cuales siete son paraguayos y cuatro argentinos. Además, se secuestró media tonelada de marihuana. Por este operativo, el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, brindó una conferencia en el aeroclub de Navarro, ubicado sobre el kilómetro 100 de la ruta 40 (ex 200).
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Los allanamientos fueron realizados por efectivos de la Delegación Junín de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de la policía bonaerense, quienes investigan a la banda hace varios meses.

Las fuentes contaron que los 500 kilogramos de la droga estaban dispuestos en 533 ladrillos de marihuana y que los detenidos están a disposición del Juzgado Federal de Mercedes, que los indagará en las próximas horas.

El intendente de municipio de Navarro, Santiago Maggiotti, explicó que la marihuana no fue secuestrada en Navarro, sino en el aeroclub de su distrito. Además, se detuvo a dos pilotos que, presuntamente, ya habían dejado el cargamento con droga en el distrito de General Belgrano.

En total fueron secuestradas tres avionetas, algunas de las cuales eran empleadas para los vuelos clandestinos desde Paraguay y otras, que pasaban desapercibidas por tratarse de naves fumigadoras, hacían vuelos de reconocimiento.

Los pesquisas estiman que en 2016 hicieron alrededor de 30 viajes a Paraguay y que el valor estimado de la media tonelada de marihuana secuestrada es de un millón de pesos.

Según voceros policiales, la banda operaba también en Uruguay y Brasil. En este último país, su cabecilla ya tenía antecedentes por el mismo delito y estuvo imputado en una causa donde le secuestraron una avioneta y drogas. Por ello se escapó y, de acuerdo a la investigación, se instaló en la villa 1-11-14, desplegando el mismo modus operandi.

Cómo operaban
Una de las avionetas que se utilizaba para traficar drogas
Una de las avionetas que se utilizaba para traficar drogas. Foto: Télam.

La causa se inició a partir de la investigación que hicieron los detectives de Tráfico de Drogas Ilícitas de Junín sobre un hombre que se dedicaba a la comercialización de estupefacientes en Chacabuco, por lo que se intervinieron varias líneas telefónicas y se determinó que la organización operaba además en las ciudades de Junín, General Arenales, General Viamonte y Lincoln y que la marihuana era vendida a proveedores de Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

La droga era introducida vía aérea con vuelos provenientes de la ciudad paraguaya de Asunción y para ello utilizaban dos avionetas.

Según la investigación, actuaban tanto pilotos paraguayos como otros argentinos que trabajaban en la fumigación aérea de campos y residían en General Belgrano y San Miguel del Monte, lugares utilizados para descender con la carga de marihuana.

Los voceros explicaron que antes de bajar la droga, la organización hacía vuelos de reconocimiento para chequear que no hubiera peligros. Y para no levantar sospechas, utilizaban otros aviones fumigadores no aptos para transporte.

Luego de varios meses y 6.000 horas de escuchas telefónicas, se logró determinar que una aeronave estaba en el hangar del aeroclub de Navarro y otra en General Belgrano, donde rentaban un espacio para ser guardadas. La banda bajaba las avionetas en caminos rurales o descampados recomendados por los fumigadores cómplices, quienes cobraban por indicarles a los narcos sitios seguros donde descender la droga.

La policía también secuestró cuatro autos que la organización usaba como satélites en tierra para hacer punta y detectar operativos y controles policiales y, así, poder alertar al vehículo que llevaba la droga.

Los allanamientos fueron realizados el viernes, cuando se determinó que una de las avionetas había bajado en General Belgrano con los 500 kilos de marihuana y luego volvió a despegar con destino a Navarro, en cuyo aeroclub volvió a descender.

Allí personal de la división aérea de la policía y de Drogas Ilícitas la interceptaron y detuvieron al piloto paraguayo y otros dos imputados de la misma nacionalidad, uno de ellos, sobrino del jefe narco que se presume vive oculto en la villa 1-11-14 del Bajo Flores.

sábado, 25 de marzo de 2017

En Corrientes también se activaron los traficantes que acopian cocaína

Por Gabriel Di Nicola, Germán de los Santos - LA NACION
Una organización utilizaba dos estancias en las cercanías a Santo Tomé para la operación de avionetas cargadas con drogas
Gendarmería decomisó varias avionetas que eran utilizadas para transportar cocaína de Bolivia a Corrientes
Gendarmería decomisó varias avionetas que eran utilizadas para transportar cocaína de Bolivia a Corrientes. Foto: Gendarmería Nacional

Los aterrizajes en el establecimiento ganadero Santa Úrsula, un predio arrendado por un ciudadano brasileño, situado sobre la ruta provincial 12, en Corrientes, se repetían los miércoles y jueves. Era una situación extraña, sobre todo porque en el campo no había vacas, pero sí hombres armados que custodiaban las aeronaves en las que se transportaba por semana una tonelada de cocaína desde Bolivia.

El movimiento alarmaba a los pobladores de esa zona cercana a Santo Tomé, en Corrientes. A medida que los vuelos y aterrizajes se hacían más frecuentes, crecía la desconfianza y el temor por el paso rasante de las avionetas Cessna. Y no estaban equivocados. Santa Úrsula y la estancia Santa María del Aguapey eran usadas por una importante organización narco transnacional -conformada por argentinos, paraguayos, brasileños y bolivianos- para acopiar en Corrientes grandes cantidades de cocaína que provenían de Bolivia para después distribuirla en distintas países.

Así lo determinó una investigación judicial que comenzó en 2013 cuando las máximas autoridades del Escuadrón 57 "Santo Tomé" de la Gendarmería Nacional presentaron a la Justicia federal la investigación. Seis meses antes habían empezado a seguir de cerca los movimientos en esa estancia. Pero era complicado pasar inadvertidos. Los gendarmes eligieron disfrazarse como cazadores para pasar la noche en el campo y observar el movimiento de los aviones. Por ese motivo, al operativo lo apodaron "Ciervo blanco".

La cantidad de cocaína secuestrada fue inusual para Corrientes, una ruta natural de la marihuana que se produce en Paraguay. Pero esta causa abrió interrogantes sobre nuevos caminos de la droga, esta vez con origen en Bolivia hacia el centro del país, con Corrientes como punto de acopio para la distribución. Pero lo que más encendió la alarma es que esta organización tenía un perfil transnacional, con hombres de la Argentina, Perú, Paraguay, Bolivia y Brasil.

Después de más de tres años de investigación judicial, el caso entró ahora en su etapa decisiva en un juicio oral y público a cargo del Tribunal Oral Federal (TOF) de Corrientes, donde once personas están en el banquillo de los acusados. El Ministerio Público está representado por el Carlos Schaefer y alegará ante el TOF el próximo martes.

Según la investigación judicial, el 14 de noviembre de 2013, cuando "un helicóptero de la Gendarmería Nacional sobrevolaba la zona, sus tripulantes observaron en cercanías al casco de la estancia Santa María del Aguapey, en una pista de aterrizaje un avión rodeado por un grupo de personas y vehículos. Cuando los gendarmes decidieron descender, los sospechosos intentaron darse a la fuga, pero fueron alcanzados y reducidos por los uniformados".

En la estancia había un Cessna modelo U206G, matrícula CP-2037, y los gendarmes secuestraron "documentación de todo tipo, como papeles de la República de Bolivia", un GPS, una cámara de fotos, teléfonos, una cisterna con capacidad para 1500 litros de combustible para aviones, y un acoplado en el que estaban ocultos 330 kilos de cocaína.

Según la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el valor de la droga ascendía a los $ 35.000.000. El fiscal Schaefer dijo que esta organización realizaba dos o tres vuelos por semana, por lo que se presumen que llegaban a esos campos más de cuatro toneladas de cocaína por mes. Para controlar esa cantidad de droga, en el casco de la estancia había hombres armados con fusiles, equipos de comunicaciones y visores nocturnos.

"Los elementos de prueba permiten afirmar que los sospechosos con anterioridad al 14 de noviembre de 2013 pusieron en marcha una sofisticada organización criminal, con evidentes componentes internacionales, dedicada al tráfico ilegal de estupefacientes; cumpliendo para ello varios roles distintos, desplegando su accionar por diferentes puntos geográficos de la Argentina y de Perú, Bolivia, Paraguay y Brasil con epicentro en Santo Tomé, Corrientes, donde utilizaban la infraestructura de antiguos y alejados establecimientos rurales, situados en una zona limítrofe con Brasil y Paraguay, como ser las estancias Santa Úrsula y Santa María del Aguapey", señala el dictamen de elevación a juicio.

Esta organización transnacional, según la investigación que llevó adelante el fiscal Schaefer, estaba liderada por Carlos Elías Pacheco, un consignatario de hacienda oriundo de Santo Tomé. Este hombre era quien, se presume, mediaba en la cadena del tráfico de estupefacientes junto con Silvio Lima Borges, brasileño, quien se encuentra prófugo.

Otros supuestos miembros de la banda como Carlos Pereyra (paraguayo), Edison Álves Dzwieleski (brasileño) y Osvaldo Villán (argentino) eran los nexos entre los transportistas que piloteaban los aviones y los destinatarios de la droga tanto en Argentina como en el exterior.

William Hurtado Suárez y Gabriel Pirro Mori, boliviano y peruano, respectivamente, eran los tripulantes de la aeronave donde fue secuestrada la droga en noviembre de2014 en la estancia Santa María del Aguapey.

José Alberto Velazco está imputado como coautor funcional, ya que su tarea habría consistido en recibir directivas de Pacheco, uno de los cabecillas de la organización. Simulaba ser capataz de la estancia, cuando en realidad su tarea consistía básicamente en organizar la recepción de los vuelos que traían cocaína.

Arrendamiento

María Hilda Calabrese y Florentino Niemiz aparecen ligados con la banda por realizar los contratos de arrendamiento y de pastaje de los campos donde se desplegaba la actividad criminal. Pero allí no pastaban las vacas sino que aterrizaban aviones con cocaína boliviana.

Más allá de que ambos mantenían una relación sentimental tenían estrechos vínculos con los líderes de la banda. Niemiz además está sospechado de contratar a las personas que recibían la droga que llegaba del extranjero. El misionero Horacio Acosta está acusado de los aviones y de blanquear el dinero a través de la compra de emprendimientos productivos agropecuarios. Fue detenido en la noche del 25 de abril de 2014, cuando realizaba los trámites migratorios para cruzar el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, que une las ciudades de Posadas y Encarnación, Paraguay.

Para los investigados está claro que uno de los objetivos de la organización era traficar la droga hacia Brasil. "Un comentario especial merece la participación del ciudadano brasileño Dzwieleski en el hecho, ya se le atribuye el rol de integrante de la asociación ilícita, dado sus antecedentes delictuales en su país de origen resulta altamente probable que su participación en los hechos haya ido mucho más allá; máxime cuando uno de los cabecillas de la organización, Lima Borges era de la misma nacionalidad y uno de los objetivos de la organización era reducir la droga en la República del Brasil".

Tres nuevos radares refuerzan lucha contra narcotráfico en Argentina

Por Nastasia Barceló/Diálogo
Argentina instala tres nuevos radares en su frontera norte y da inicio al “Operativo Defensa” para combatir el tráfico de drogas y contrabando.
La inauguración del radar en la localidad de Aguas Blancas, en la provincia de Salta, contó con la presencia del ministro de Defensa, la ministro de Seguridad y miembros del gobierno de la provincia de Salta. (Foto: Ministerio de Defensa Nacional)

El día 8 de febrero, en el Centro de Operaciones Aeroespaciales (COAE), Argentina dio inicio a un nuevo operativo de monitoreo por radar para la prevención del tráfico de drogas y contrabando en el norte del país. El monitoreo de todos los radares instalados en el territorio argentino es llevado a cabo desde el COAE, un órgano del ministerio de Defensa encargado de concentrar toda la información proveniente del sistema de radares instalados alrededor del país.

Al evento asistieron el ministro de Defensa, Julio Martínez, y la ministro de Seguridad, Patricia Bullrich, pues sus carteras trabajan en coordinación, con la finalidad de ahondar esfuerzos para mantener la seguridad y el orden.

“Esto nos permite combatir todos los vuelos ilegales que entran y que en algunos casos aterrizan o bombardean drogas. Por eso, esta actividad que se realiza en conjunto con el ministerio de Defensa es una protección fundamental para los ciudadanos argentinos y evita la entrada de droga por vía aérea, que es una de las modalidades que tiene la narcocriminalidad”, dijo la ministro Bullrich a la agencia de noticias del ministerio de Defensa.

Operativo Defensa

El Operativo Defensa fue diseñado como parte del plan de gobierno “Argentina sin narcotráfico” del presidente Mauricio Macri. Su objetivo principal es luchar contra las drogas y el contrabando, para el cual se ha intensificado el control aéreo, terrestre y fluvial en las zonas de frontera, mediante el aumento de la vigilancia aérea por radar durante las 24 horas. Para lograrlo, además de incorporar tres nuevas unidades, adquirir nuevos aviones y aumentar las horas de vuelo de los mismos, las autoridades intensificaron la presencia de efectivos del Ejército en las zonas de frontera, especialmente en los pasos migratorios de La Quiaca, en la provincia de Jujuy, y Aguas Blancas y Profesor Salvador Maza, en la provincia de Salta.

La frontera norte es la región con mayor cantidad de sistemas de radar que permiten una mayor vigilancia de todo el territorio nacional. El General de Brigada Claudio Ernesto Pasqualini, comandante de la 2da. División de Ejército “Ejército del Norte”, señaló que “en la nueva administración los radares que ya estaban instalados y los nuevos pasaron a funcionar las 24 horas”. En años anteriores los sistemas funcionaban pocas horas por día y como consecuencia la vigilancia era menor.

Asimismo, el 3 de febrero, en el marco del Operativo Defensa, el ministerio de Defensa y el gobierno de la provincia de Formosa acordaron instalar un nuevo radar en la localidad de Pirané y mejorar el funcionamiento de otro instalado en Ingeniero Juárez.

Todos los radares instalados recientemente fueron fabricados por la empresa argentina INVAP, institución que mantiene una estrecha relación con órganos estatales como la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. INVAP es la única empresa de Latinoamérica certificada por la NASA.

El narcotráfico como amenaza regional

“La frontera con Bolivia es la más complicada y en dónde se registra mayor incidencia del crimen organizado. Allí es dónde se produce la coca y 25.000 toneladas al año se desvían para el tráfico”, afirmó Carlos Alberto Ramírez, responsable por la Dirección General de Política Internacional de Defensa, dependencia del ministerio de Defensa argentino. “Ya en nuestro país se estima que hay siete carteles instalados; ellos trasladan la droga desde el norte, de las provincias de Salta y Jujuy, y la distribuyen desde Buenos Aires en la región de la triple frontera con Brasil y Paraguay. También se instalarán nuevos controles móviles ya que es una zona muy transitada, y por año se registra el paso de más de nueve millones de personas”, agregó Ramírez.

El Gral. de Bda. Pasqualini explicó que desde mediados de 2016 se realizan operativos combinados en la frontera norte, entre los militares y los efectivos policiales de gendarmería. “A partir de la asunción del nuevo gobierno fueron retomados estos operativos en los que el Ejército vuelve a ser el actor principal en el combate al crimen organizado. La participación de la principal fuerza del país había sido suspendida en el pasado”, señaló.

Por ley, la Argentina prohíbe la participación de las Fuerzas Armadas en asuntos de seguridad pública, lo que incluye la lucha contra el narcotráfico, contrabando y terrorismo. Sin embargo, en reiteradas ocasiones el ministro Martínez, así como el propio presidente Macri, reconocieron la impetuosa necesidad de que los militares se unan a la guerra contra las drogas. “Entendemos que es fundamental unir esfuerzos en un asunto que amenaza a toda la sociedad y el trabajo conjunto de las Fuerzas Armadas y de los efectivos de seguridad es una muestra de eso”, finalizó el Gral. de Bda. Pasqualini.

viernes, 24 de marzo de 2017

Suboficiales de la Federal, apresados por proteger a traficantes

(La Nación) - Fue tras un allanamiento en la subdelegación de San Martín de los Andes.

No era una visita de camaradería. Los gendarmes que habían llegado a la Subdelegación de la Policía Federal Argentina (PFA) de San Martín de los Andes, en Neuquén, iban con una orden judicial: tenían que allanar la dependencia y de detener a dos uniformados sospechosos de tener vínculos con una organización narco que trafica marihuana a Chile. El operativo fue encabezado por la propia jueza federal de Zapala, Silvina Domínguez, que está a cargo de la investigación.

"Los procedimientos fueron exitosos. Fueron detenidos los dos suboficiales sospechosos de tener vínculos con una banda dedicada al tráfico de marihuana a Chile que tiene conexiones con Buenos Aires y con Misiones", explicaron a LA NACION fuentes de la investigación.

Pero además del allanamiento en la dependencia de la Federal, hubo operativos en una carpintería y en una vivienda particular, donde fue detenido un civil, según agregaron los informantes del caso, aunque sin dar demasiadas precisiones.

"La jueza Domínguez ordenó el secreto de sumario. Es lo único que podemos decir", fue la respuesta del empleado del juzgado federal de Zapala que atendió la llamada telefónica de LA NACION.

Fuentes con acceso al expediente explicaron que las detenciones de los dos suboficiales de la Policía Federal es una derivación de la investigación penal iniciada en mayo de 2014 cuando fueron secuestrados 90 kilos de marihuana en la provincia de Neuquén. En esa ocasión, detectives de la Subdelegación San Martín de los Andes de la fuerza de seguridad federal encontraron la droga cuando hacían un operativo de control en la ruta 40. Los uniformados inspeccionaron una camioneta 4x4 que se dirigía hacia Chile y descubrieron que en dos kayaks que estaban en el techo del vehículo había 90 kilos de marihuana destinados a ser comercializados al otro lado de la Cordillera de los Andes, según los investigadores.

En ese momento fueron detenidos un hombre y una mujer. El primero tenía domicilio en San Martín de los Andes y su acompañante, en Villa La Angostura. "La investigación continuó y ahora, tras una serie de medidas de prueba, se ordenó la detención de los dos suboficiales", agregaron fuentes del caso.

Tras la detención de los dos suboficiales que revistaban en San Martín de los Andes, la Superintendencia de Asuntos Internos de la Federal abrió un sumario interno.
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