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jueves, 17 de agosto de 2017

La Villa Olímpica busca revitalizar la zona Sur de la ciudad

Por Lorena Guarino - LA NACION
El proyecto contempla la construcción de 1200 unidades en un área comprendida por los barrios de Lugano, Villa Riachuelo y Soldati; al finalizar la competencia deportiva se ofrecerán en venta
La zona sur de la ciudad de Buenos Aires quedó durante años relegada a su suerte. Los Juegos Olímpicos de la Juventud que se realizarán en 2018 en suelo porteño se convirtieron en la mejor "excusa" para refuncionalizar la comuna comprendida por Villa Lugano, Villa Riachuelo y Villa Soldati, un área a la que los desarrolladores inmobiliarios le dieron la espalda durante años.

El proyecto que fue iniciado por el Gobierno de la Ciudad no sólo tiene el objetivo de albergar a los 3800 atletas y sus acompañantes, sino también revitalizar esos barrios con una mirada de largo plazo.

Sucede que, durante mucho tiempo, esta zona fue creciendo acorde a la necesidad de sus vecinos, en muchos casos con la construcción de viviendas precarias y fue abandonado a su suerte por muchos gobiernos. Hoy al igual que se da la transformación de Parque Patricios o La Boca, el sur tiene la oportunidad de reconvertirse.

Tras competir con ciudades como Glasgow (Escocia) y Medellín (Colombia), el Comité Olímpico Internacional eligió a Buenos Aires como sede para lo que es una de las competencias más importantes a nivel internacional. El motivo de la elección se relacionó directamente con la inicitiva de hacer un barrio nuevo desde cero y dejar un "legado", tras el evento deportivo.

"Con la Villa Olímpica de la Juventud seguimos avanzando en el desarrollo de la zona Sur de la ciudad. Los ojos del mundo van a estar mirando a Villa Soldati durante los juegos: recibiremos a más de 3000 atletas de 200 países que vivirán y competirán en varias disciplinas en el barrio. A través del deporte no solo vamos a transmitir los valores de paz e integración, sino que también sumaremos insfraestructura de calidad para el disfrute de todos los vecinos. Un nuevo polo de desarrollo nace y estamos felices de participar en ese proceso", resalta Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte de la ciudad.

Impulso residencial

En el predio ubicado entre la Avenida General Francisco Fernández de la Cruz, Escalada, Coronel Roca y la Autopista Presidente Cámpora se emplazará la nueva Villa Olímpica. Allí se levantarán 31 edificios, que al finalizar la competencia se transformarán en viviendas, disponibles a través de créditos blandos que administrará el Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires (IVC). 

Serán los vecinos de la zona sur los que tendrán prioridad en el otorgamiento de esos inmuebles, dado que en el proyecto inicial se estableció que los desarrolladores garanticen que al menos un 10 por ciento sea comercializado mediante contratos de leasing para la comuna. Sucede que el 32,9 por ciento de la población de esos barrios vive en villas y asentamientos, según el censo de 2010.
Para eso, se están construyendo 125.000 m2 conformados por alrededor de 1200 viviendas de 1, 2 y 3 ambientes, en edificios de seis pisos cada uno. En el proyecto trabajan las empresas Emaco-Lanusse, Bricons, Dicasa, Criba, Cavcom, Constructora Sudamericana, Cunumi, Constructora San José y Vidogar Construcciones. Sólo las viviendas, con los locales comerciales que se construirán complementándolos, alcanzan una inversión cercana a los $ 2000 millones.

"La iniciativa de llevar este gran evento internacional a la Comuna 8 se da en el marco de una decisión estratégica de continuar con las políticas de desarrollo del Sur de la Ciudad", explican desde el Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología porteño.

En el mundo las Villas Olímpicas se levantaron para rendirle homenaje al deporte. Algunas de las ciudades más importantes donde se desarrollaron estos eventos, transformaron estos predios en una gran atracción turística. Sin embargo, otras quedaron olvidadas en el tiempo y hoy sólo son un monumento de decadencia.

Entre las que se transformaron en verdaderas ciudades con complejos habitacionales que se integraron a la estructura de la ciudad, se encuentra la del sur de la ciudad de México, quien celebró los Juegos Olímpicos en 1968. Hoy se la conoce como Unidad Habitacional Villa Olímpica Libertador Miguel Hidalgo.

Algo similar ocurrió en Sidney, Australia, después de los Juegos del año 2000. El gobierno de ese país decidió que era mejor idea convertirlo en un complejo residencial, hoy conocido como Sydney Olympic Park. La particularidad de este emprendimiento es que está íntegramente dotado de tencnología sustentable. También Londres, luego de celebrar los juegos de 2012, convirtió las instalaciones en un complejo residencial.

Posicionamiento inmobiliario

Desde el Gobierno apuestan a la refuncionalización de la zona para atraer a empresas privadas a que apuesten por esos barrios y aseguran que existen muchos interesados en participar del proyecto y hacerse de las tierras. De hecho, Jorge Pérez, el hombre que lidera The Related Group y que construye un proyecto de US$ 250 millones de inversión en Puerto Madero confesó su interés por apostar al área.

La puesta en valor de la zona, de la mano de un evento tan importante, genera gran expectativa en el mercado inmobiliario. Por caso, en ejemplos similares en otros países del mundo, se pudo ver que esas ciudades o zonas avanzan en cinco años con obras que comúnmente requieren 25 años.

Asimismo, los precios de la zona podría revalorizarse gracias a la llegada de nueva infraestructura, como lo son la mejora de la conectividad, calles y medios de transporte, así como el nuevo plan hidráulico que evitará inundaciones.

Hoy en día el valor de la tierra en la zona promedia los US$ 325/m2 según el sitio Reporte Inmobiliario, el más bajo de la ciudad, pero con el crecimiento de éste lugar podría incrementarse hasta tres veces, según estiman los analistas.

El bajo valor que posee la tierra, se debe principalmente al entorno de esos barrios, donde casas precarias, una escasa infraestructura y problemas de inseguridad, limitaron la llegada de inversiones privadas. Aunque se espera que la Villa Olímpica revierta estas condiciones, los desarrolladores inmobiliarios todavía se muestran desconfiados sobre el futuro de la zona.

La reconstrucción

El proyecto deportivo que estará a punto para cuando se de la largada de los Juegos, el primero de octubre de 2018, se complementará con la puesta en valor del Prémetro, la recuperación del edificio abandonado denominado Elefante Blanco, donde se trasladará el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, las mejoras en el hospital Cecilia Grierson, la urbanización de la Villa 20 y la suma de nuevos establecimientos educativos. 

Del mismo modo, desde Modernización trabajan en la renovación del Autódromo con un importante desarrollo comercial del sector, mientras que la cartera de Ambiente y Espacio Público recuperará la reserva Parque Natural Lago Lugano. 

A ese espacio verde se sumará un nuevo predio de 50 hectáreas en el ex Parque de la Ciudad, que se realizará a través de un concurso público para reconvertir el área. Estas obras además están acompañadas un Plan Hidráulico para evitar inundaciones, que contempla el ramal Escalada, que comenzó en octubre de 2016 y finalizará en octubre 2017 y consiste en un sistema de cañerías de 2,40 metros de diámetro destinado a evacuar el excedente de agua del barrio 20 y que llegará hasta el lago Lugano; y el conjunto de obras de la Cuenca Cildañez: 3 ramales (Asturias, Villa 6, Nágera) y el área de retención transitoria de excedentes hídricos. 

En el Parque Olímpico en sí, que se levantará del otro lado de la avenida Roca, competirán los deportistas en 13 disciplinas. Allí se destinará una inversión de US$ 60 millones, para la construcción de pabellones, piletas olímpicas, canchas, gimnasio y vestuarios, entre otras comodidades y será uno de los complejos deportivos más modernos que le quedarán a la ciudad.

viernes, 11 de agosto de 2017

Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra

Por Miguel Jurado - Clarin.com
En Bariloche, acaban de instalar un sistemas que permite calentar y enfriar una casa, gastando menos de lo que consume un ventilador.
Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra
Bariloche. Cuatro casas de El Maitén fueron acondicionadas con el sistema de geotermia que consume menos que un ventilador.

Parece que lo más fácil y económico del mundo es calentar las casas con la tierra, y enfriarlas también. Sí, sí, con la tierra que está debajo de tus pies. Y no te estoy hablando de vivir encima de un yacimiento termal, hablo de usar la temperatura normal y corriente que tiene la tierra a dos metros de profundidad.
Calefacción y refrigeración gratis usando la temperatura de la tierra
Sistema. Con un caño enterrado a dos metros de profundidad, logran subir la temperatura de cuatro casas en invierno y bajarla en verano.

Vos me dirás: “!Sí, seguro!… ahora resulta que vas a tener calefacción y refrigeración haciendo un pozo en el fondo de tu casa. Y te respondo: “Sí, más o menos”.

Ojo, tenés todo el derecho del mundo a pensar que si fuera tan fácil, te hubieras enterado antes. Pero no fue así. Los sistemas geotérmicos existen hace añares, en Europa se los usa todo el tiempo para casas, edificios y torres enormes, pero acá todavía no-nos-en-te-ra-mos.

Te tengo que confesar que usar geotermia para climatizar una casa no es tan fácil. Pero, si te ponés a pensar, muchísimo más difícil es sacar gas a 4.000 metros de profundidad, ponerlo en un caño que viene desde Vaca Muerta (Neuquén), que llegue hasta tu casa y lograr que se encienda tu estufa. O sacar petróleo, convertirlo en gasoil para que una usina térmica lo convierta en electricidad, esa que llega a tus enchufes atravesando miles de kilómetros de cables de cobre para que puedas encender el aire acondicionado.

Ahora cuando te explique como funciona el sistema geotérmico que el Foro de Viviendas, Sustentabilidad y Energía (Fovisee), con apoyo de la embajada de Alemania, acaba de inaugurar en el barrio El Maitén de Bariloche, te vas a dar cuenta la locura en la que vivimos y no vas a entender porque no usamos estos métodos ya mismo. Lo mismo que me pasa a mi.

Hace años que los geofísicos saben que la temperatura de la tierra es estable. A dos metros de profundidad, ronda los 16 o 18 grados centígrados, en invierno y en verano. Ahora, imaginate lo feliz que serías vos si en enero, cuando hacen 35 grados a la sombra, pudieras tener esos 18 grados que están dos metros debajo de tus zapatos. O conseguir esa temperatura en Bariloche, cuando hacen 2 grados bajo cero a la intemperie.

Y justamente eso es lo que hicieron los expertos de Fovisee en Bariloche, enterraron unos caños especiales de la firma alemana Rehau en un pozo de 20 metros de largo y 5 de ancho. El tubo está preparado para llevar aire que, en contacto con la tierra, tiende a tomar su temperatura (los 18 grados que te conté). Ese fluido sube a las casas y permite climatizar los ambientes. En verano, como te dije, los 18 grados son una bendición. En invierno, te permiten ahorrar muchísima calefacción porque apenas tendrías que subir unos 4 grados más para llegar a la temperatura ideal, la que llamamos "de confort".

La gente de Fovisee hizo la instalación en Bariloche para ver cómo se comportaba el sistema en climas extremos. Hace siete años, esta misma fundación que trabaja sobre el ahorro de energía en situaciones de pobreza, probó el método en Moreno, Provincia de Buenos Aires. También en cuatro casas, y funcionó lo más bien.

Ahora viene lo mejor. Vos dirás: “Seguro que la instalación es carísima”. Bueno, te equivocás. En estas cuatro casas en las que se probó, la instalación costó 50 mil pesos por casa. Seguro que me vas a decir que una estufa sale 50 veces menos. Sí, pero este sistema geotérmico gasta lo que consume un ventilador de computadora (nada). Y además de la factura del gas que tenés que pagara toda tu vida, en tu cuenta no entra todo el costo de la instalación que necesita el gas natural y el que va de Vaca Muerta hasta tu casa.

La gente de Fovisee asegura que en estas experiencias piloto, el costo fue mayor porque hubo que hacer la excavación entre las ya casas construidas. Muy distinto hubiera sido si el pozo se hiciera al mismo tiempo que el barrio. Los expertos aseguran que el precio podría ser el 40% de lo que costó en Moreno.

Hagamos cuentas. Hace un año, la Subsecretaría de Vivienda y Hábitat de la Nación pagaba 11.250 $/m2 de una vivienda social de 40 m2 como las de Moreno. Es decir que cada una costaba 450 mil pesos, unos 30 mil dólares de ese momento. Equipar con geotermia una de estas casas podría costar hoy 1.350 dólares y tenés climatización gratis de por vida.

Fovisee quiere tentar a las autoridades para que instalen estos sistemas en los barrios sociales, así como los calefones solares que son súper eficientes. Actualmente están trabajando con el municipio de Bariloche y con Vivienda y Desarrollo Social de Nación en el proyecto de 100 casas que podrían convertirse en mil por año para ese municipio.

Geotermia y calefones solares son soluciones tan sencillas, baratas, sustentables y tan al alcance de la mano que cuesta creer que no se usen más.

Equipo de Fovisee en Proyecto Bariloche: Arq. Ana Laura de Andrés Arq. Natalia Rozenwurcel Arq. Sergio Cossani Ing. Santiago Moreno Ing. Elisa Romero Lic. Nicolás Maggio Instituciones que participan: Embajada de Alemania Municipio de Bariloche a través del Instituto de Tierra y Vivienda, Secretaría de Desarrollo Urbano y Subsecretaría de Medio Ambiente.

viernes, 4 de agosto de 2017

Aceleran las obras para terminar viviendas sociales este año

Por Pablo Fernández Blanco - LA NACION
Hasta el mes pasado había más de 81.000 unidades en marcha, por encima de las 72.000 que constituyeron el pico de 2016; la provincia de Buenos Aires tiene el mayor déficit, pero también es el distrito más favorecido
Uno de los barrios en construcción, en Campana, en la zona del club Puerto Nuevo
Uno de los barrios en construcción, en Campana, en la zona del club Puerto Nuevo. Foto: Ricardo Pristupluk

Si en el fútbol los goles son amores, en años electorales el acceso a la casa propia para los sectores populares es sinónimo de votos. Un poco orientado por esa lógica, pero también por un déficit habitacional histórico que se corrobora fácilmente en términos cuantitativos cuando se ponen en una planilla de Excel los números del Censo 2010, el Gobierno aceleró este año la construcción de viviendas sociales en todo el país. Según un documento oficial al que accedió LA NACION, hasta el 13 de junio pasado estaban en ejecución 81.003 unidades, un 12,5% más que el máximo ejecutado en 2016.

De hecho, el año pasado se alcanzó un máximo de 72.000 unidades (en diciembre, por caso, había 49.000 casas en construcción para sectores de menores recursos).

De las cifras de este año, unas 50.758 viviendas corresponden a unidades enmarcadas en convenios firmados en años anteriores (algunos vienen desde el kirchnerismo), pero aún en marcha. A las viviendas en construcción se les suman otras 5168 casas que ya fueron finalizadas en lo que va del año.

La edificación de viviendas sociales a través de los institutos provinciales de vivienda es la alternativa oficial para atender la demanda habitacional de sectores de bajos recursos que tienen una mínima capacidad de ahorro.

Las cifras anteriores no incluyen las obras en el marco del plan Procrear, la opción para el sector de recursos intermedios. El Gobierno, además, apunta a llegar a los sectores de mayor poder adquisitivo a través de créditos a 30 años de plazo que ofrecen los bancos públicos y privados.

La política de vivienda está en manos del Ministerio del Interior, a cargo de Rogelio Frigerio, que la maneja a través de la Secretaría de Vivienda y Hábitat, a cargo de Domingo Amaya.

La aceleración del uso de recursos para vivienda social empujará también en 2017 el número de unidades entregadas. "Este año vamos a terminar unas 26.000 unidades, en comparación con las 13.000 del año pasado", explicó a LA NACION el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, Iván Kerr, que también es presidente del Procrear.

Según el funcionario, el Gobierno redirigió los programas de construcción de viviendas para la población de menores ingresos (entre 0 y dos salarios mínimos). "Con un subsidio acorde con la capacidad de pago, [las obras] serán destinadas a aquellos hogares que no puedan acceder a una vivienda a través del mercado formal", completó.

Vidal, primero

La provincia de Buenos Aires es la más favorecida con el giro de fondos públicos nacionales para la construcción de viviendas. El distrito gobernado por María Eugenia Vidal, la carta que más le rinde al Gobierno en términos electorales, tiene unas 12.130 construcciones en marcha a esta altura del año. Con esa cifra se lleva casi un 15% del total.

Ante la consulta de LA NACION, fuentes de la administración de Mauricio Macri sostuvieron que la afluencia de fondos para Buenos Aires se justifica por su situación económica y habitacional. El Gobierno difundió ayer información que abona ese argumento.

Foto: LA NACION / Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda
Según el análisis de la cartera de Frigerio sobre la base del censo poblacional de 2010, el distrito de Vidal tiene un déficit de 532.203 viviendas, de manera que las obras en marcha cubren un 2,3% de ese faltante.

La segunda entre las mayores favorecidas es Entre Ríos. El distrito está en manos de Gustavo Bordet, un peronista de buena relación con el Gobierno. Hasta mediados de junio pasado tenía en marcha 7607 unidades, mientras que el déficit habitacional allí es mucho menor (30.485 viviendas).

En parte, sus números se explican porque a la llegada de Cambiemos la provincia tenía una gran cantidad de viviendas no terminadas con pagos ya realizados. Venían de la gestión de Sergio Urribarri, un gobernador muy cercano a la ex presidenta Cristina Kirchner.

Algo similar ocurre con San Juan. De las 4991 viviendas en construcción, 4019 son herencia de gestiones anteriores. El distrito cuyano está gobernado hoy por Sergio Uñac, sucesor del kirchnerista José Luis Gioja.

En cuarto lugar está Mendoza, en manos del oficialista Alfredo Cornejo.

El Gobierno tiene previsto gastar este año al menos $ 15.241 millones en viviendas sociales (incluidos los fondos para el Procrear), de los cuales se usaron hasta ahora $ 8989 millones, que representan el 59% de los fondos. Este mes, por ejemplo, se desembolsarán $ 1500 millones.

En total, este año está previsto que se destinen $ 25.000 millones a la construcción de viviendas y la mejora del hábitat. Pero ambas partidas se usaron por encima de lo previsto. Por eso es probable que Frigerio reclame fondos que dejaron disponibles otras carteras (se denomina "subejecución" en la contabilidad del Estado) para volcar más recursos a la vivienda.

En medio de la aceleración del gasto en vivienda, Interior dispuso cambios en el funcionamiento del sistema para evitar irregularidades. Entre otras cosas, creó una base única de beneficiarios a nivel nacional para corroborar que nadie reciba una vivienda social si ya tiene una casa. Esa clase de precauciones parecen apropiadas si se tiene en cuenta que el último funcionario a cargo del área fue el ex secretario de Obras Públicas José López, preso tras intentar esconder casi US$ 10 millones en un convento. Sus sucesores encontraron irregularidades en el destino de los fondos previstos para la construcción de viviendas.

Esperan un crecimiento de la construcción

La encuesta cualitativa de la construcción que hizo el Indec entre grandes empresas del sector muestra expectativas favorables con respecto al nivel de actividad esperado para el período julio-septiembre. "Quienes prevén cambios en el nivel de actividad se inclinan preferentemente hacia la suba, se dediquen tanto a realizar principalmente obras privadas como públicas". El 36,4% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector aumentará en los próximos tres meses, mientras que 63,6% estimó que no cambiará. Los que estimaron una suba la atribuyeron fundamentalmente al reinicio de las obras públicas (27,1%) y a la disponibilidad de créditos para la compra de inmuebles (25%).

martes, 13 de junio de 2017

Detectan otro fraude millonario con viviendas durante el kirchnerismo

Detectan otro fraude millonario con viviendas durante el kirchnerismoPor Ignacio Ortelli - Clarin.com
Se pagaron más de 400 millones de pesos para hacer casas en Bariloche y nunca se terminaron. Apuntan a la ex intendenta, y a De Vido y su entorno. El Gobierno presentó una denuncia penal.

Foto: María Eugenia Martini, la ex intendenta de Bariloche, en una elección en 2013.

Terrenos vacíos donde, en los papeles, figuran centenares de viviendas. Casas inconclusas, sin puertas ni ventanas, con paredes sin pintar ni revocar. Expedientes internos con documentación clave sugestivamente extraviados. Más de 400 millones de pesos ya abonados por el Estado por obras jamás emprendidas. Todos estos ingredientes son parte de una auditoría interna del Gobierno de Mauricio Macri que derivó en una denuncia penal por malversación de caudales públicos, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público contra la gestión de Cristina y una intendenta K; y que apunta directamente contra el Ministerio de Planificación Federal que conducía Julio de Vido al ex secretario de Obras Públicas José López.

El informe, al que tuvo acceso Clarín, fue realizado por el Ministerio del Interior de Rogelio Frigerio y adjuntado a la denuncia que recayó por "conexidad" en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°9, a cargo de Luis Rodríguez, ya que allí se tramitan otras causas por defraudación con la obra pública contra Julio de Vido y López.

Y es apenas uno de los cientos de relevamientos que, por pedido del Presidente, se realizaron en torno a la obra pública. Este se centró en dos proyectos para construir viviendas en Bariloche, en el marco del programa federal "Techo Digno", lanzado por la gestión kirchnerista en 2013.

El primer proyecto analizado fue firmado el 23 de diciembre de 2013 por el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda Germán Nivello, dependiente de López, y por la intendenta de Bariloche en ese entonces, la kirchnerista María Eugenia Martini. Aunque no los menciona, el escrito le pide al juez que se evalúen sus responsabilidades.

En cambio, no cuestiona el rol de las empresas que estuvieron a cargo de los proyectos, Alusa y Oriente Construcciones. En el Gobierno señalan que tienen antecedentes hace décadas, a diferencia de la constructora montada por Lázaro Báez, aunque advierten que "es el juez quien lo debe determinar".
Detectan otro fraude millonario con viviendas durante el kirchnerismo
Los auditores fueron a verificar si habían terminado las casas y se encontraron con estos terrenos vacíos.

Puntualmente, el "ACU 2274/2013" implicaba la construcción de 376 viviendas sociales en distintos barrios de la ciudad, con una inversión global del Estado nacional -incluidas supuestas "obras complementarias"- de 169 millones de pesos. El informe que recibió el subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Nación, Iván Kerr, fue contundente: señala que la obra, que arrancó en febrero de 2014 y tenía que finalizar en un plazo no mayor a 24 meses, fue abonada en un 99% pero el avance verificado es del 53%.

Lo curioso -o no tanto- es que en los papeles figura que presentó el 100% de certificados de avance. Vale la aclaración: este es el requisito que mensualmente debe presentar un intendente que "ejecuta" una obra de Nación para que se le giren los fondos.
Detectan otro fraude millonario con viviendas durante el kirchnerismo
Una zona pobre de Bariloche, inundada años atrás. Derivaron fondos millonarios para hacer viviendas, pero nunca las terminaron.

Lo que sucedió en torno al segundo convenio es más llamativo. Denominado ACU 624/2015, se firmó meses antes de la campaña presidencial; y tenía como objetivo la construcción de 495 viviendas por una cifra de $ 249 millones en doce meses. Una promesa para impulsar la reelección de Martini, que jamás se concretó: la auditoría señala que se certificó el avance al 100% de la obra y que se giró la totalidad de los fondos. Pero nunca se colocó ni un ladrillo en ningún terreno.

"Hubo una sobre certificación del 100% respecto del avance físico verificado, atento a que la misma no se ejecutó; con el agravante que el programa se pagó en su totalidad", indica la denuncia presentada por el Gobierno.

Oscar Parrilli y ex funcionarios de Julio De Vido figurarían en la lista de las coimas de Odebrecht
Entre otras particularidades que se detectaron en torno al proceso de pago de las obras del ACU 2274/2013, los auditores hallaron que varios de los certificados y de las actas de finalización de obras “sólo fueron firmadas por la intendenta María Eugenia Martini" y que "no merecieron objeción de las áreas involucradas en la recepción de de los referidos certificados de obra y pago de los mismos” en Planificación Federal. También les llamó la atención la falta de las firmas "de un representante técnico del municipio y de la empresa contratista, como acaeció en los primeros certificados”.
Detectan otro fraude millonario con viviendas durante el kirchnerismo
Los auditores fueron a verificar si habían terminado las casas y se encontraron con estos terrenos vacíos.

En tanto, del proyecto en el ACU 624/2015, directamente no quedó registro: en el área de "Certificaciones Programa Federal Techo Digno" dijeron que el expediente "no pudo ser hallado", por lo que también se procedió a pedir que el juez evalúe si no se incurrió en el delito de destrucción de documento público.

¿Dónde está el dinero? Nadie lo puede afirmar con certeza, ni siquiera la actual administración, ya que desaparecieron documentos que impiden seguir la ruta de los fondos. Clarín consultó oficialmente al ministro del Interior Rogelio Frigerio quien se limitó a informar que todo está en poder de la Justicia y expresó: "El Presidente fue muy claro con nosotros. La obra pública no puede ser más sinónimo de corrupción en la Argentina. Y debe realizarse en tiempo y forma".

Polémica por las casas chinas que se quieren importar

Polémica por las casas chinas que se quieren importarPor Miguel Jurado( Clarin.com) - Un acuerdo comercial con China podría incluir la construcción de un millón de viviendas sociales. Los especialistas alertan sobre calidad y costos. Cuál es el déficit habitacional.

Extranjeras. Las viviendas chinas utilizan una tecnología que ya es conocida en el país pero garantizan una casa cada 7 días.

La intención del Gobierno Nacional parece clara: importar viviendas prefabricadas de China para dar respuesta rápida a un déficit habitacional que no para de crecer.

El sistema de viviendas prefabricadas que ofrece China está pensado para lotes individuales y conjuntos de mediano tamaño.

No son pocas las voces que alertan sobre el impacto negativo que representaría esta medida en la actividad del sector de la construcción. Una dato clave si se considera que es la industria que mayor empleo genera. Desde el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), su presidente, Augusto Penedo expresó preocupación por la iniciativa. “Nos resistimos a pensar que traer ‘todo hecho’ resuelve un problema de vivienda social, ya que la construcción no solo provee un hábitat digno, si no que genera cientos de puestos de trabajo”, explicó.
Polémica por las casas chinas que se quieren importar
Altura. La tecnología de prefabricación permite construir viviendas de hasta 5 pisos.

Por el contrario, para el arquitecto Eduardo Cunha Ferré, ex presidente del Colegio de Arquitectos de Corrientes y de FADEA, “las casas necesitarán mano de obra local, ya que habrá que hacer las urbanizaciones, las infraestructuras, los cimientos y las terminaciones”.

En el mismo sentido, el Gobierno asegura que la importación de viviendas no afectará la actividad ya que requerirán “entre un 50 y un 60 por ciento de componente local y 100 por ciento mano de obra argentina”. En ese esquema, los empresarios chinos aportarán gerenciamiento y financiación. “No me asusta -dice Cunha Ferré-; es mentira que le quitarán trabajo al sector de la construcción. Al contrario, aportarán soluciones adicionales a la necesidad histórica de viviendas en nuestro país, darán trabajo adicional al que comúnmente hay… y el Estado hará mas viviendas”.
Polémica por las casas chinas que se quieren importar
En fábrica. La prefabricación mejora la eficiencia, la calidad de terminación y la seguridad de los operarios.

Para José Ignacio Miguens, ex presidente del CPAU, importar viviendas es desaprovechar el potencial económico y social de construirlas íntegramente en el país. “Se está desperdiciando la oportunidad de activar el excepcional motor social que es la auto construcción. Hoy más del 50% del costo de la construcción es mano de obra. Con un plan de autoconstrucción racionalizada, materiales y coordinación se pueden solucionar el deseo, y la necesidad de una vivienda propia que tienen amplios sectores de la sociedad, como la falta de trabajo que sufren”, sostiene y agrega que en lugar de pagar costo, ganancia y patente china, se podrían pagar materiales, mano de obra y tecnología local.
Polémica por las casas chinas que se quieren importar
Armado. Las piezas se colocan sobre losas de hormigón en el piso, como si se tratara de un juego que funciona con la ayuda de grúas.

Todo indica que el “negocio” empezó a tomar forma en diciembre pasado, antes del viaje de Mauricio Macri a Oriente y luego el Presidente empezó a evaluar la posibilidad de construir un millón de viviendas con las piezas chinas prefabricadas. Para el CPAU, otro problema es que no se han informado las características técnicas de las unidades que se implementarían en nuestro territorio. “No se sabe si existen adecuados estudios para optar por ésta alternativa constructiva, que fue pensada para el ciudadano chino medio. Los argentinos no somos iguales, ni en cultura, ni densidad poblacional”, explican. A poco de surgir la versión oficial, algunas fábricas chinas se anotaron con modelos unifamiliares y edificios de hasta 6 pisos.

Los directivos de la firma Sany Heavy Industry, por caso, afirman que pueden armar casas usando paredes de hormigón que se encastran como si se tratara de un Rasti. Los techos serían de tejas y las terminaciones similares a las de un chalé tradicional. Todo, en sólo 7 días. Los rendimientos que prometen los chinos son asombrosos. Aunque en cuanto a tiempos de construcción, las fechas siempre son elásticas.
Polémica por las casas chinas que se quieren importar
En partes. Las piezas se hacen en taller y se llevan en camiones para ser colocadas por grúas en el lugar.

Lo llamativo es que la iniciativa gubernamental parece desconocer los sistemas de construcción en seco que existen en la Argentina. Y que además, cumplen con reglamentaciones y normativas locales. Mas allá de la conveniencia o no de los términos de intercambio, queda claro que para los especialistas locales, los prototipos chinos dejan dudas sobre los estándares mínimos. “Hay poca información y uno tiende a pensar lo peor”, declara Miguens.

Se sabe que en China, el costo de viviendas como las que hace Sany ronda los 650 dólares por metro cuadrado, un valor bastante menor a los 1.200 dólares que cuesta el metro cuadrado estándar en estas costas. Peor aún, si se tiene en cuenta que el Gobierno asegura que una vivienda social le sale algo más que 80 mil dólares. Sin embargo, muchos se preguntan si los valores chinos contemplan el 52% de impuestos que carga la producción de insumos de la construcción local.

Cunha Ferré asegura que las viviendas chinas no moverán la aguja del déficit habitacional. “Por lo que vemos, son casitas para indigentes, representarán un alivio aunque no sean de primera calidad. Pero no mejorarán lo que se viene haciendo históricamente en la Argentina”.

Un estudio presentado por el Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires asegura que en Argentina, con 12,2 millones de hogares, el déficit habitacional es de 3,5 millones de viviendas. El 50% del déficit habitacional total está concentrado en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

sábado, 13 de mayo de 2017

Cómo son las casas chinas que Macri quiere copiar para los planes de vivienda y cuánto costarán (II)

Por José Luis Brea - LA NACION
Cuáles son los prototipos que el Gobierno incluyó en las carpetas de presentación del Programa de Vivienda (Prodevi) y los proyectos que ya están siendo analizados por empresas chinas y argentinas
Cómo son las casas chinas que Macri quiere traer para los planes de vivienda
Cómo son las casas chinas que Macri quiere traer para los planes de vivienda

Desde que se conoció el interés del gobierno de Macri en que China financie la construcción, a través de empresas de ese país, de viviendas sociales en la Argentina, estalló la polémica. Lo que pusieron bajo observación algunos jugadores del sector local de la construcción es el método de fabricación de los chinos: el de vivienda industrializada o prefabricada que, con paneles de hormigón que se encastran y a los que luego se les conectan todos los servicios, permite una mayor escala de producción, velocidad de ejecución de obra, abaratamiento de costos y reducción de mano de obra, aunque sube el nivel de calificación necesario de los obreros empleados.

Estas características despertaron, por distintos motivos, la preocupación de fabricantes y constructores locales; de la Unión Obrera de la Construcción ( Uocra ); de varias provincias donde los planes de vivienda juegan un rol importante en materia de empleo; y hasta de arquitectos e ingenieros, que pusieron en duda la calidad de las unidades.

No tardaron en circular por la web y las redes sociales videos de las casas chinas que supuestamente llegarían al país, aunque la licitación internacional que prepara el Gobierno aún está verde y las animaciones e imágenes extraídas de YouTube poco tienen que ver con los prototipos que el Gobierno incluyó en las carpetas de presentación del Programa de Vivienda (Prodevi) -que articulará con el Procrear - y en los proyectos que ya están siendo analizados por empresas chinas y argentinas.

Pese a la polémica por las casas chinas, el Gobierno ya trabaja en varios proyectos
Cómo son las casas chinas que Macri quiere traer para los planes de vivienda
Según los renders que pudo ver LA NACION, lo que más le interesa a la administración Macri son pequeños edificios de departamentos de entre tres y cuatro pisos que posibilitarían una mayor cantidad de soluciones habitacionales en zonas de alta densidad poblacional (como por ejemplo el conurbano). Del menú chino también atraen las casas de dos pisos tipo dúplex, pero no las unidades clásicas con techo a dos aguas que deberían ser puestas una al lado de la otra sobre grandes extensiones de tierra.

La vivienda social promedio que quiere el Gobierno es de entre 55 y 60 metros cuadrados. El precio máximo que está dispuesto a pagar por su construcción es de US$ 1000 el m2 más un 20% de costo de infraestructura, aunque confía en recibir ofertas por menor valor. La intención oficial es que el costo de construcción y el precio que pague el beneficiario sean iguales y no se desfasen. Con todo, el precio máximo a financiar por el Prodevi será de $ 1.650.000 (poco más de US$ 100.000) por el 90% del valor (tiene que anticiparse el 10%), con lo cual los interesados podrán acceder a viviendas de mayor superficie. Las condiciones de la hipoteca, tasas y plazos de pago los definirá cada uno de los bancos que participen en el programa y canalicen las líneas de crédito. La entrega por parte del Estado sería a los 18 meses.

El Gobierno pretende, con la venta de las casas y el pago de las cuotas de las hipotecas, ir cancelando el financiamiento chino, que podría ser aportado por el Eximbank o el China Development Bank (CDB) y tendría un período de gracia de 2 años. Todo depende aún de que ambos países se pongan de acuerdo y Macri intentará en este nuevo viaje a China que eso sea más temprano que tarde.

viernes, 12 de mayo de 2017

Pese a la polémica por las casas chinas, el Gobierno ya trabaja en varios proyectos

Pese a que algunos están en contra de que empresas chinas participen en la construcción de viviendas sociales, el Gobierno llama a licitación internacional para la fabricación de las casasPor José Luis Brea - LA NACION
Hay interés de firmas de ese país y argentinas; Macri buscará cerrar el acuerdo de financiación en su visita a China.

Pese a que algunos están en contra de que empresas chinas participen en la construcción de viviendas sociales, el Gobierno llama a licitación internacional para la fabricación de las casas. Foto: Archivo 

Pese a algunas voces que se alzan en contra de la posibilidad de que empresas chinas participen en la construcción de viviendas sociales en la Argentina, varias compañías del país asiático y nacionales empezaron a prepararse por si el proyecto finalmente se concreta y el Gobierno llama a licitación internacional para la fabricación de las casas.

Todo depende aún de que ambos países se pongan de acuerdo sobre el financiamiento, que sería provisto por el Eximbank de China o el China Development Bank (CDB), y creen así el marco necesario para el ingreso de las firmas constructoras. Es uno de los puntos de la agenda del presidente Mauricio Macri en el viaje a China que emprendió anoche.

Mientras tanto, algunas compañías chinas, bancos de ese origen y empresas locales avanzan en alianzas y en el armado de proyectos que ya acercaron al Ministerio del Interior, Obra Pública y Vivienda. Según esa cartera, es el caso de China Civil Engineering and Construction Corporation (Ccecc), que irá asociada con la argentina Desarrollos y Proyectos SA (Dypsa), y el financiamiento del banco ICBC. 

Por separado, mostraron su interés China Machinery Engineering Corporation (CMEC), que ya está en el Belgrano Cargas; Sany, un grupo fabricante de maquinaria vial, vivienda y parques eólicos, y Citic Construction, subsidiaria de Citic Group, ex China International Trust and Investment Corporation, una de las que proveyeron coches para la línea A del subte porteño y que podría dar que hablar. Es que su representante en la Argentina, hasta hace cinco años, era Franco Macri, el padre del Presidente. Pero fuentes de Socma dijeron que el empresario "está retirado" y ya no representa a ninguna compañía china.
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También se interesaron otras empresas argentinas: Diedra, del grupo Farallón (desarrollos inmobiliarios), y Ecosan, fabricante de baños químicos y viviendas de emergencia para zonas de desastre, con quien el Estado quiere armar una UTE (unión transitoria de empresas) junto al astillero estatal Tandanor, que aportaría paneles de acero.

Con este esquema de financiamiento externo el Gobierno quiere construir 15.000 viviendas en tres años -a partir de fines de 2017, principios de 2018- para sectores medios (con ingresos familiares de $ 16.100 a 32.200), donde identificó un déficit habitacional de 600.000 hogares. Para esto ideó el Programa de Desarrollo de Vivienda (Prodevi), cuya implementación se articulará con el actual Procrear.

La vivienda social promedio que quiere el gobierno de Macri es de entre 55 y 60 metros cuadrados. En la licitación está dispuesto a pagar hasta un máximo de US$ 1000 el m2 más 20% de costo de infraestructura, aunque confía en recibir ofertas más bajas. Para los interesados, las condiciones serán las mismas que en el Procrear, un préstamo hipotecario máximo de $ 1.650.000 para adquirir hasta el 90% de la unidad, de manera que se podrán construir y comprar propiedades de mayor superficie. Los requisitos y los plazos los pondrá cada banco, aunque el Estado prevé la entrega a los 18 meses.

La iniciativa cayó como una bomba en el sector de la construcción local, que se embarcó en una puja verbal por ver quién tenía el mejor sistema. Así, los fabricantes de casas de madera, los "ladrilleros" (construcción húmeda) y las empresas de vivienda industrializada (construcción en seco) empezaron a reclamar que se las privilegiara por encima de las opciones orientales.

"¿Por qué fueron a buscar a los chinos si en el país tenemos un sector subexplotado, con aserraderos y madereras que dan empleo a 2400 personas y sostienen las economías regionales en Misiones, Salta y Corrientes?", se pregunta Leandro Mora Alfonsín, director estratégico de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima). Y afirma que sus afiliadas pueden producir casas de madera de calidad de 60 a 70 m2, con un costo de construcción de US$ 600, frente a los US$ 850/900 de la construcción húmeda. De todos modos, admite que los bancos no quieren financiar viviendas en madera por la falta de normativa.

"Estas viviendas [del Prodevi] no se hacen con argentinos porque no traen el financiamiento. Con argentinos hacemos lo que tenemos en el presupuesto nacional y con eso no alcanza para reducir el déficit habitacional, que es de 3.800.000 hogares y no para de crecer", contesta Iván Kerr, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, y recuerda que se armó una mesa con el sector maderero para incorporar sus viviendas en el Plan Belgrano.

Pero las casas chinas siguen en el centro de los rumores. "Es vivienda industrializada, más que prefabricada, que permite bajar costos y tener plazos menores de ejecución de obra, con ventajas para los beneficiarios y ahorro para el Estado -explica Kerr-. Las empresas están obligadas a montar plantas en el país, con mano de obra y materia prima locales. Para la instalación, a la mayoría les interesa la zona de Zárate y Campana por la cercanía con los ríos Paraná y Uruguay. Las casas no vendrán en barcos armadas ni en partes para ser armadas acá. Habrá lugar para todos."

La acusación más común contra las viviendas chinas es que "son de cartón". Lo han dicho o sugerido competidores locales, políticos, el gremio de la construcción y colegios de arquitectos e ingenieros. Las redes sociales hicieron el resto.

En público, los chinos soportan los ataques con paciencia oriental, pero en privado se indignan. "Hay mucha presión política este año para el Gobierno; es un vicio argentino esconder la propia incompetencia acusando al otro", se queja el ejecutivo de una constructora china. "Sólo piensan en sus intereses. En un país tan necesitado de vivienda, somos una gota de agua para un incendio", estalla en perfecto español.

¿Un problema irresoluble?

3.800.000 Hogares - Es el déficit habitacional en la Argentina, según datos del Ministerio del Interior. Faltan 1.600.000 hogares y 2.200.000 necesitan ser refaccionados

95% Sectores medios y bajos - El plan nacional de vivienda (incluyendo todos los programas) apunta a los segmentos medios, de hogares con ingresos familiares de entre $ 16.100 y $ 32.200 mensuales (35%), y bajos, con ingresos menores a $ 16.100 (60%)

25.000 Millones de pesos - Es hoy la inversión anual en vivienda social presupuestada por el Gobierno

sábado, 22 de abril de 2017

El Gobierno lanzará una licitación internacional para construir viviendas sociales

Por Pablo Fernández Blanco - LA NACION
Buscará financiamiento externo para unas 7000 unidades, parte de las 15.000 que espera iniciar en 2018; las empresas chinas, grandes candidatas

El Gobierno apura el paso para lanzar antes de fin de año una iniciativa inédita en el mercado local de la construcción: convocará a una licitación internacional para construir viviendas sociales en la Argentina, algo que según los funcionarios de la administración actual no se hizo nunca antes en la historia del país.

Si bien la compulsa estará abierta a compañías de todo el mundo, por los requerimientos oficiales y las actuales alternativas disponibles a nivel constructivo, se estima que las compañías chinas correrán con ventaja por encima del resto.

Así lo confirmaron ayer Ricardo Delgado, subsecretario de Coordinación de la Obra Pública Federal, e Iván Kerr, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda y presidente del Procrear en diálogo con periodistas.
La planta de casas prefabricadas de Sany, una de las firmas chinas interesadas foto: Archivo
La planta de casas prefabricadas de Sany, una de las firmas chinas interesadas. Foto: Archivo.

El Gobierno estima que el primer tramo del financiamiento proveniente del país asiático (en caso de ganar) será de US$ 500 millones, que permitirán construir 7000 viviendas a partir del año próximo sobre terrenos que el AABE, el organismo que administra los inmuebles del Estado, le cedió al Procrear, el programa con el que se subsidia la construcción y venta de viviendas sociales. Luego, el Gobierno podría tomar otros tramos.

Las viviendas que se construirán a partir de la licitación internacional forman parte de un grupo de 15.000 unidades que el Gobierno espera iniciar el año próximo. Esos números utilizaron ambos funcionarios para argumentar que pese al ingreso de empresas extranjeras al negocio de las viviendas sociales, hay espacio para los jugadores locales.

Actualmente hay 23.000 viviendas en construcción en el marco del Procrear, de las cuales 10.000 se terminarán este año y 8000 serán entregadas a sus nuevos dueños.

En total, el Gobierno tiene previsto que se construyan 100.000 viviendas para la clase media con el objetivo de revitalizar la economía. Para eso firmó un acuerdo con los gremios y la Cámara de la Construcción.

Kerr estuvo entre el lunes y el miércoles pasados en China intentando llegar a un acuerdo con los bancos. Todavía afectado por la diferencia horaria, explicó los alcances de la propuesta: "En la Argentina se usa la construcción tradicional, pero el mundo tiene sistemas industrializados para hacer esos trabajos", sostuvo. Y mencionó entre ellos a los paneles de madera o de hormigón, entre otras modalidades.

Trabajo argentino

El objetivo oficial es que la nueva línea de crédito proveniente de China, algo que se sólo se concretará si empresas de ese país ganan la licitación, sumen fondos adicionales a los que ya cuenta el Procrear, que superan los $ 20.000 millones para este año.

Según el diagnóstico oficial, en la Argentina faltan unas 160.000 soluciones de vivienda al año, entre construcción de nuevas unidades y reacondicionamiento de las existentes.

Diversos sectores critican el acercamiento del Gobierno al país asiático. Delgado se refirió a algunos de los puntos polémicos. Descartó taxativamente que las casas chinas entren "por la Aduana", sino que eventualmente las empresas ganadoras deberán instalar plantas en el país para producir las placas de hormigón que se utilicen en la construcción de viviendas. Insistió en que "todo el trabajo debe ser argentino. No se va a reemplazar trabajo local con empleados de otra nacionalidad", aunque las empresas extranjeras tendrán la posibilidad de traer personal de alta especialización técnica.

Además, el gobierno argentino pondrá por escrito como requisito que al menos la mitad de los insumos tiene que ser de fabricación local, y las compañías extranjeras deberán tener un socio local con el que deberán conformar una Unión Transitoria de Empresas. Los proyectos finales los definirá el Gobierno.

Según Delgado y Kerr, el financiamiento externo a la construcción de viviendas permite atender la emergencia habitacional en el país sin ensanchar el déficit fiscal porque los créditos (la administración de Macri pedirá dos años de gracia) se pagan con las cuotas que abonen los adjudicatarios del Procrear. El Gobierno espera que el costo financiero no supere el 5% en dólares.

Reactivación demorada

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, admitió ayer que el primer trimestre "arrancó un poco peor" de lo que el Gobierno esperaba, pero aseguró que terminó "en línea con la recuperación" económica que auguraba la administración de Mauricio Macri.

En declaraciones radiales, el funcionario también resaltó las nuevas líneas de créditos hipotecarios lanzadas en los últimos meses para el acceso a la vivienda, al asegurar que "van a empezar a bajar el déficit habitacional, que en los últimos años no hizo más crecer y llegó a alcanzar a casi 4 millones de familias argentinas".

jueves, 20 de abril de 2017

En la villa 31-31 bis, los vecinos disfrutan de las primeras casas refaccionadas

Por Valeria Musse - LA NACION
La Ciudad mejoró 79 unidades, entre viviendas y comercios; los trabajos incluyen redistribución del espacio, iluminación, ventilación, reemplazo de escaleras y terminaciones
 En la manzana G1 es evidente el contraste entre las unidades arregladas y las pendientes
Mirtha Cáceres se asomó a la ventana de la habitación que comparte con su hermana Emilia. "Entra más aire y luz", afirmó la joven, mientras movía sus manos a modo de acompañamiento de la brisa que ingresaba desde el nuevo pulmón. Antes no había espacio divisorio suficiente con el inmueble contiguo y la humedad se aprovechaba de eso, recordó. La casa de las mujeres, en la villa 31-31 bis, es una de las primeras viviendas mejoradas, tanto en su interior como en la fachada, en lo que constituye el puntapié inicial de la integración del barrio al tejido urbano.

Parte del proceso de urbanización de esta villa de Retiro comprende el reacondicionamiento de la mayor cantidad de inmuebles existentes para mejorar la calidad de vida de sus ocupantes, su acceso a los servicios públicos y la seguridad. De las 9900 viviendas y comercios que hay en la villa, unas 8500 requerirán algún grado de intervención, según estimó el secretario de Integración Social y Urbana porteño, Diego Fernández, en diálogo con LA NACION.

Las primeras refacciones empezaron en la manzana G1, frente al playón que da a la curva de la autopista Illia. Se mejoraron 79 casas y locales, lo que alcanzó a 169 personas (102 adultos y 67 niños). Como consecuencia de esas tareas, la vivienda de las hermanas Cáceres ya no tiene un único ambiente; además, el baño y la cocina estrenaron accesorios y nuevas instalaciones. A Mirtha le agrada que el inmueble, que está en un segundo piso, tenga ahora mejor iluminación y un pequeño balcón enrejado.

Una vez que finalicen las obras de infraestructura y de espacio público, el gobierno porteño intermediará con las empresas de servicios públicos para que se formalicen las conexiones a las redes de electricidad, gas y agua potable. De esta manera, los vecinos del barrio 31 deberán abonar las facturas.

Uno de los problemas estructurales son las endebles escaleras que utilizan los habitantes para acceder a sus hogares. Por eso empezaron a ser reemplazadas por otras con barandas para evitar caídas.

Algunas viviendas requieren el refuerzo de paredes y losas; otras, como el inmueble donde Ana María Salinas Quispe atiende su peluquería, sólo mejorar la ventilación y establecer una división clara entre el local comercial y el hogar.

"Había mucha humedad en mi casa. Para airearla tuve que sacar un caño cruzado hacia la calle", recordó la mujer ante LA NACION. Eso ya forma parte del pasado: con la intervención realizada, la peluquería tiene más espacio y luce más vívida. "Es un gran cambio", agregó Mary, apodo con el que la conocen en la villa 31-31 bis.

"Es un sueño que de a poco empieza a hacerse realidad", expresó el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, al destacar que "son los primeros vecinos del barrio que tienen su casa [refaccionada]".

Para que los arreglos de viviendas se concreten, los vecinos deben estar de acuerdo. Si dan el sí, los arquitectos realizan un relevamiento técnico sociohabitacional en cada unidad funcional y establecen qué grado de intervención corresponde en función de los problemas estructurales. El proceso de reacondicionamiento incluye la redistribución interna del espacio, tareas de iluminación, ventilación, tendido de red eléctrica, accesibilidad y terminaciones (como el revoque e impermeabilización de ciertas paredes).
Ana María Salinas Quispe celebra la remodelación de su peluquería
Ana María Salinas Quispe celebra la remodelación de su peluquería. Foto: Ricardo Pristupluk
En esta etapa, los trabajos son costeados por el Estado. Cuando al final del plan de integración de la villa, los vecinos escrituren sus casas, deberán pagar los terrenos y también estos gastos.

María Manuel vive en la planta baja de la casa N° 18 de la manzana G1. Comentó a LA NACION que, en los próximos días, le quitarán la escalera caracol instalada dentro de la propiedad para reubicarla afuera. "Voy a ganar espacio", aseguró la mujer, y se mostró conforme con la urbanización del barrio.

Las unidades que fueron renovadas cuentan con una terraza concebida como un espacio común para los vecinos de todas las plantas del inmueble.

Fernández sostuvo que para diciembre de 2018, "el 100% de las calles del barrio 31 serán como las del resto de la ciudad". En cuanto a la remodelación de las viviendas, se prevé -dijo- que "estarán completas a fines de 2019". El ritmo de trabajo aumentará cuando, en agosto próximo, termine de cerrarse con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) un préstamo por 150 millones de dólares, 50 de los cuales serán destinados a la refacción de unidades funcionales en la villa 31-31 bis.

La vivienda de Rosa Ruiz aún está en obra. Pero las habitaciones del primer piso ya son más amplias y el inmueble tiene una nueva escalera. Falta poco para que el segundo piso también quede listo. Dijo a LA NACION: "Una de mis hijas vivirá ahí con mis nietos".

El arquitecto Guillermo Tella, especialista en villas, aprobó los avances. "Es primordial revisar la seguridad estructural de las viviendas, ocuparse de la iluminación y ventilación, incorporando espacios urbanos y pulmones que dejen lugar para más oxígeno", consideró. Desde la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el codirector Sebastián Pilo dijo: "Valoramos estas intervenciones públicas. Pero desconocemos el plan integral y cómo estas obras garantizan el proceso de integración".

En 2016, el gobierno porteño presentó el plan para el asentamiento de Retiro, que incluye no sólo la mejora de las viviendas existentes, sino la construcción de unas 1200 nuevas para reubicar a los vecinos que actualmente residen bajo la autopista. Parte de la financiación depende de un préstamo del Banco Mundial. Actualmente hay unas 20 obras simultáneas; entre ellas, las de conexión de servicios y de desagüe en la calle Perette, que atravesará el barrio de Norte a Sur.

martes, 18 de abril de 2017

El Gobierno negocia con China la compra de casas prefabricadas

El Gobierno negocia con China la compra de casas prefabricadasPor Pablo Maradei - Clarin.com
Una delegación de funcionarios se encuentra en Beijing. Es para viviendas sociales. Y por un monto equivalente a US$ 1.000 millones.

Las viviendas prefabricadas de hormigón de la compañía china Sany.

El Gobierno avanza en un acuerdo con China para importar miles de casas prefabricadas que serán destinadas a viviendas sociales y para gente de bajos recursos y por hasta 1.000 millones de dólares. La negociación, que incluye los plazos de financiación, se da ahora en ese país de oriente y a un mes de la visita de Estado que hará Mauricio Macri al presidente Xi Jinping. De este lado del planeta, ya hay preocupación en el sector.

La propuesta nació del país asiático en diciembre y en estos momentos una comitiva de avanzada en cabeza del subsecretario de Vivienda y Urbanismo y titular del Procrear, Iván Kerr, le está dando continuidad. Por lo que pudo saber este diario de parte del Gobierno "en esta segunda etapa de relación bilateral el eje será el tema de la vivienda" aunque aclararon que no se llegará a firmar el acuerdo entre los presidentes para la visita de mayo.
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Las mismas fuentes subrayaron que "no serán casas que salen de un contenedor y se instalan" sino que "tendrán entre un 50 y un 60 por ciento de componente local y 100 por ciento mano de obra argentina". Refieren, como ejemplo, a que el cemento y los hierros que van entre los bloques prefabricados serán de industria nacional. Además, aseguraron que "los modelos que se pidan construir serán en base a las necesidades argentinas". Por su parte, los chinos brindarán el gerenciamiento y la financiación. Se prevé la instalación de una empresa en el país que podría ser Sany ya que tiene presencia en América Latina.

Justamente el empresariado local hace cuentas y habla del financiamiento: "Es real que hay un déficit habitacional y avanzar con esto traería soluciones rápidas a costa de la producción nacional y de tener casas de muy mala calidad". Se preguntan: "¿Con qué carga impositiva llegarán esas prefabricadas? ¿Con el 52% de impuestos que tenemos nosotros localmente? Además, consideran que "si pagaran ese porcentaje por derechos aduaneros tampoco podríamos competir porque no tenemos capacidad para financiarlo".
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A propósito de costos: desde el Gobierno informan que una vivienda social cuesta $ 1.300.000; es decir algo más que 82.000 dólares. Otro empresario local consultado consideró que la construcción artesanal tiene un valor estimado de 1.200 dólares el metro cuadrado mientras que en las prefabricadas locales "sale 780 dólares" a la par que consideró que "las chinas saldrían lo mismo pero tendrán muy mala calidad".

Ambos consideraron que la mano de obra no se vería afectada porque se puede emplear a la misma cantidad de gente ya que sólo cambiaría la cantidad producida: "Con un millón de trabajadores hacemos 100.000 casas artesanales y con el mismo personal hacemos 200.000 casas industriales".

Sin embargo, no comparte esa visión Víctor Grosi, titular del SITRAIC, sindicato de constructores de izquierda: "No compartimos esta medida que el Gobierno usará electoralmente para dar soluciones habitacionales de dudosa calidad afectando la mano de obra local".

Gerardo Martínez, líder de la UOCRA, también se mostró crítico ante Clarín, aunque desde el Gobierno aseguraron tener conversado este tema con él: "Provocará un impacto negativo en la generación de puestos de trabajo ya que la construcción es lo que más mano de obra intensiva genera". Agregó que sus "trabajadores están altamente calificados para este tipo de construcciones" y Consideró al plan del Gobierno "incongruente con el anuncio de construir 100.000 viviendas".

El Gobierno les quitará a las provincias el manejo de los fondos para vivienda

Por Pablo Fernández Blanco - LA NACION
Los gobernadores seguirán definiendo los proyectos junto con Interior, pero Nación les pagará directamente a los contratistas; el cambio se hará después de las elecciones
El Gobierno prepara un cambio fundamental en la forma de pago de las viviendas sociales en las provincias
El Gobierno prepara un cambio fundamental en la forma de pago de las viviendas sociales en las provincias

El Gobierno prepara un cambio fundamental en la forma de pago de las viviendas sociales en las provincias, una de las mayores apuestas de la administración de Mauricio Macri para dinamizar la economía y conseguir la adhesión de los sectores más populares.

Fuentes oficiales revelaron a LA NACION que el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, a cargo de Rogelio Frigerio, pondrá en marcha en los próximos meses un mecanismo que contempla la cancelación de pagos a los contratistas de las obras de manera directa por parte del Estado, sin la necesidad de pasar por las provincias. De este modo, la Casa Rosada dio un fuerte golpe de timón, no sólo en términos económicos, sino también políticos, ya que dejará a los gobernadores sin el control de uno de los presupuestos más jugosos del Tesoro, que este año rondará los $ 19.000 millones.

Precisamente, para amortiguar ese impacto, el cambio se haría después de las elecciones de octubre.

Hasta ahora, los institutos provinciales de la vivienda, bajo el control de las gobernaciones, definen junto con el Ministerio del Interior los proyectos a realizar en cada uno de los distritos. En algunos casos también tienen una participación importante los municipios. Es lo que ocurrió en el último tramo de la gestión de Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires.

Por la desconfianza que le tenía la entonces presidenta, Cristina Kirchner , el Estado giraba los fondos a los jefes comunales.

Los cambios que espera concretar el Gobierno mantienen un rol importante para las provincias en la definición de las obras, pero no en el manejo del dinero.

Una vez que los fondos para pagar obras entran a las arcas provinciales, los gobernadores tienen un alto grado de discrecionalidad para definir el destino de ese dinero. Si bien hay controles de la Nación, es habitual que una provincia que enfrenta una emergencia económica o financiera use los recursos que le giró la Nación para pagar gastos corrientes antes que para cancelar una porción de las cuotas por el avance de las obras.

Hace tres semanas una comitiva de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) se reunió con colaboradores de Frigerio y les extendió una propuesta informal, sin membrete de la entidad. El documento está bajo estudio, si bien la decisión política de avanzar en esa línea ya había sido tomada.

Una fuente empresaria que suele visitar la Casa de Gobierno justificó la decisión desde la mirada oficial: "Esto les da mayor seguridad de que las obras se ejecuten", resumió.

Para los empresarios también es un avance importante, ya que no sólo acorta los tiempos entre que se extiende un certificado de avance de obra y la constructora recibe el dinero, sino que también evita gestiones con las provincias para allanar el cobro.

La urgencia de las provincias es antagónica con los intereses de la Casa Rosada. Cada vez que eso ocurre, la constructora demora el avance de las obras, por lo que no se cumplen los plazos originales previstos.

Mayores costos

Además de incumplir las metas a las que el Gobierno se comprometió por escrito, por ejemplo, a través de la ley de presupuesto, la ralentización de los pagos lleva a que el Estado deba pagar mayores costos por el mismo paquete de viviendas.

Es algo que en diversas reuniones hizo notar el propio Mauricio Macri, con experiencia en el mundo de la construcción tras su paso por Iecsa y Sideco, las empresas familiares que se convirtieron en unas de las más grandes del rubro en el país. Más aún: como la compañía constructora descuenta desde el principio que el Estado (nacional o provincial) se demorará en los pagos, puede preferir ensanchar su presupuesto original para cubrir esa morosidad.

La modalidad de pago directo del Estado a las empresas tiene otros beneficios para la Casa Rosada, según la mirada de quienes trabajan en la iniciativa. Un funcionario que suele sentarse con frecuencia a la mesa chica del Presidente lo puso en los términos que suelen usar los economistas: como el dinero es fungible, es muy difícil rastrear su destino (la denominada trazabilidad) una vez que sale de la contabilidad del Estado e ingresa en las arcas provinciales.

Algunas gobernaciones hicieron un culto de esas dificultades. Aunque el año pasado la Secretaría de Vivienda y Hábitat cambió la norma, regía un mecanismo por el cual las transferencias nacionales de diversos rubros, desde el pago por un complejo de viviendas hasta la construcción de un puente o la cancelación de otra clase de deudas a los distritos provinciales, caían en la misma cuenta bancaria. Eso hacía casi imposible corroborar el destino de los fondos.

El Gobierno avanzará con la medida en los próximos meses, pero no la aplicará antes de las elecciones, posiblemente para evitar un choque adicional con los gobernadores antes de ir a las urnas.

Tanto las empresas como los funcionarios nacionales comenzaron a afinar un discurso para usar de escudo ante eventuales críticas: el mecanismo de pago sin intermediación de las provincias ya funciona en el caso de las obras hídricas.

Después de las dificultades del año pasado (la construcción fue el sector donde se destruyó el mayor número de empleos), las empresas y el Gobierno parecen haber encauzado su relación hasta un punto sin fisuras.

Hace dos semanas, la administración de Macri lanzó un plan para invertir $ 100.000 millones en los próximos cuatro años con vistas a construir 120.000 nuevas viviendas sociales, reurbanizar las 505 comunidades más vulnerables del país y con subsidio para construir o mejorar otras 456.000 unidades.

Los objetivos en vivienda social

19.000 Millones de pesos - Es el presupuesto para vivienda dispuesto por el Gobierno para este año.

100.000 Millones de pesos - Son los fondos para vivienda que contempla el plan oficial para los próximos 4 años

120.000 Viviendas - Es la cantidad de unidades de tipo social que se espera construir en ese plan.

domingo, 2 de abril de 2017

Bienes del Estado, a manos privadas: un debate que crece

Por Mauricio Giambartolomei - LA NACION
Ante el decreto presidencial que avalará una subasta de terrenos públicos en Palermo y Puerto Madero, arquitectos y urbanistas se mostraron a favor o en contra

Hace 15 meses, el Gobierno contabilizaba 19.000 inmuebles en su órbita en todo el país, entre terrenos, casas, predios, galpones y más. El número se elevó a 46.000 como consecuencia de un reordenamiento de esas propiedades que incluye la subasta de aquellas subutilizadas o en desuso. En los próximos días, a través de un decreto presidencial, el Estado autorizará una nueva venta de locaciones de distintas zonas de la ciudad de Buenos Aires, con una característica en común: todas poseen un elevado potencial inmobiliario.

La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) podrá vender, con la habilitación del Gobierno, los predios donde funcionan hipermercados, estacionamientos, la sastrería militar y otras dependencias castrenses cerca del hipódromo de Palermo y del Campo Argentino de Polo, con un valor del metro cuadrado de entre 3000 y 5000 dólares.
Báez y Dorrego, donde funcionaba la sastrería militar; el predio será vendido Emiliano Lasalvia
Báez y Dorrego, donde funcionaba la sastrería militar; el predio será vendido. Foto: Emiliano Lasalvia

Serán, en total, 39 inmuebles en la ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Salta. Se sumarán así a los diferentes lotes de propiedades subastadas entre 2016 y lo que va del año, y aquellos proyectos que esperan definiciones, como el de la Isla Demarchi, dónde el frustrado Polo Audiovisual le dará paso a otros desarrollos urbanos.

El nuevo decreto abre un eje de debate entre urbanistas y arquitectos que se muestran a favor y en contra del traspaso de tierras nacionales a manos privadas, y pone en discusión el impacto que tienen esos movimientos en la futura configuración de la ciudad.

"Habría que analizar si hay tierras que se pueden alquilar para tratar de darle mayor rentabilidad. La única salida de una tierra pública no es venderla. Es una cuestión de racionalidad", planteó el director del área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales e Inclusión Social del CELS, Eduardo Reese.

"Si la regla general es vender las tierras para hacer negocios inmobiliarios, la política es un desastre. Además es peligroso seguir haciéndolo porque puede faltar disponibilidad de espacios cuando sean necesarios, por ejemplo, para hacer una reserva", agregó Reese.

Cinco de los inmuebles que saldrán a la venta se encuentran en dos de las zonas más caras de la ciudad. Uno está en Puerto Madero, donde se paga 5193 dólares por metro cuadrado, de acuerdo con el último informe de Reporte Inmobiliario. Dos se ubican sobre la avenida Dorrego (con valores de 3137 y 3446 US$/m2, respectivamente), uno al lado del Campo Argentino de Polo (3354 US$/m2) y el restante en la avenida Bullrich, dónde funciona un supermercado Jumbo y una tienda Easy (3137 y 3446 US$/m2, respectivamente).

Ante la consulta de LA NACION, voceros de dichas empresas dijeron que aún no harán declaraciones sobre el tema, pero desde la AABE aseguraron que ese predio seguirá siendo explotado con un fin comercial y que Jumbo e Easy podrían comprar el predio que actualmente tienen concesionado. Indicaron, por su parte, que en otros de los terrenos sí podrían construirse torres de acuerdo con la zonificación de cada manzana. Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano aclararon que los proyectos demandaría una nueva rezonificación en el barrio.

"Si son inmuebles que están vacíos, sin explotar, es bueno que pasen a manos privadas para generar nuevos polos inmobiliarios, ya sean de vivienda o de oficinas; todo eso genera movimiento de puestos de trabajo y de la economía", opinó el arquitecto Ariel Wasserman.

"No considero que sea un riesgo vender todo los espacios posibles si el Estado no tiene pensando darle una utilidad pública. Hacen falta más viviendas y desarrollos nuevos porque sigue habiendo demanda de gente que necesita o quiere vivir en determinadas zonas", acotó Wasserman, uno de los directores de la desarrolladora de BW Group.

Parte de los terrenos más cotizados que saldrán a la venta son predios del Ejército Argentino y no están siendo utilizados, según informaron voceros del Ministerio de Defensa de la Nación. En la cartera se mostraron a favor de la reutilización de esos espacios.

"El 70% de lo recaudado en la futura subasta de esos inmuebles se destinará a la refuncionalización del Ejercito. Como ocurre cuando se vende un terreno ferroviario, parte de lo recaudado se asigna al ferrocarril", explicó el presidente de AABE, Ramón Lanús. Por el contrario, y a pesar de ser inmuebles ubicados en la ciudad, la administración porteña no recibirá un solo peso.

A tono con esta iniciativa oficial de reorientación de los usos de los inmuebles y la venta de algunos de ellos opinó el arquitecto y urbanista Emiliano Espasandin, profesor de la FADU y la Universidad de Palermo, aunque marcando ciertos límites. "Lo que se puede hacer en esos lotes debería estar consensuado con el barrio y el Estado tendría que regular las normas del negocio inmobibiliario para que no sea descontrolado. Además de hacer una buena venta, debería haber algún beneficio para el barrio", dijo. Y agregó: "Buenos Aires tiene mucho espacio para crecer, no es muy densa ni tampoco tiene toda su capacidad de población resuelta".

Además de los 39 inmuebles mencionados, la AABE rematará otros 19 en la ciudad, entre casas, terrenos baldíos y un depósito. "Cuando salga el decreto iremos a la Justicia para evitar que se avance con la venta de espacios del Estado", advirtió Jonatan Baldiviezo, del Observatorio del Derecho de la Ciudad. "El uso del suelo es uno de los principales recursos para regular el mercado inmobiliario. El Estado se vuelve más débil ante el mercado si vende sus tierras", argumentó.

martes, 28 de marzo de 2017

La Ciudad avanza con la urbanización de dos asentamientos

Por Diego Castells - LA NACION - Se trata de la villa Rodrigo Bueno y el Playón de Chacarita

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó dos leyes que permitirán avanzar en el proceso de urbanización de la villa Rodrigo Bueno, lindera a la Reserva Ecológica de Costanera Sur, y del asentamiento Fraga, también conocido como el Playón de Chacarita.
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Estos trabajos se sumarán así a los ya realizados en las villas 31-31 bis, el complejo Luzuriaga en Barracas y el barrio Papa Francisco en la villa 20, que incluyeron veredas y calles de hormigón, tendidos eléctricos, pluviales y cloacales, además de nuevas viviendas.

Los proyectos fueron despachados por las comisiones de Vivienda, de Presupuesto y de Planeamiento Urbano y obtuvieron aprobación definitiva por unanimidad. Anteriormente, se hicieron las respectivas audiencias públicas, en las que participaron funcionarios, urbanistas y vecinos. En ambos barrios, los vecinos se reunieron con arquitectos para determinar las prioridades de cada lugar.

En la villa Rodrigo Bueno, el gobierno propone la urbanización de cinco hectáreas en Puerto Madero, donde se mejorarán 500 casas y se construirán 300 nuevas. Además, se realizarán trabajos para la apertura de nueve calles, redes de agua potable, desagües cloacales, desagües pluviales, el entierro de la red de distribución de energía eléctrica para consumo habitacional y gas natural, la pavimentación, construcción de veredas, alumbrado público, parquización y forestación.
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En Chacarita, el proyecto establece la integración social, cultural, ambiental y urbana del barrio a los fines de que más de 1000 familias puedan ejercer efectivamente el derecho humano fundamental a una vivienda digna y un hábitat adecuado.

De esta manera, el gobierno porteño sigue adelante con el proyecto de urbanización de las villas de la ciudad, una de las apuestas más fuertes del equipo liderado por Horacio Rodríguez Larreta. Entre los nuevos compromisos asumidos por el jefe de gobierno de cara a 2019 figura la integración de 80.000 vecinos que hoy viven en barrios vulnerables a la red de infraestructura urbana y servicios públicos de los que goza el resto de la ciudadanía: calles asfaltadas, red de agua y luz, cloacas, y nuevos espacios públicos y verdes.

Según el último relevamiento de la ONG Techo, el número de personas que viven en asentamientos precarios en la ciudad asciende a 379.890, lo que representa un 12% de la población porteña. Además, en los últimos tres años se sumaron 30 personas por día a las villas porteñas.

Frente a estas cifras preocupantes, el gobierno diseñó un plan de inclusión y reurbanización que, en su primera etapa, alcanza las villas 31, 20, 15, Lamadrid, Rodrigo Bueno y Fraga.

Esta última es conocida también como el Playón de Chacarita y se encuentra entre las avenidas Elcano y Lacroze, y entre la calle Fraga y la avenida Triunvirato. Como en el caso de varios otros asentamientos, las viviendas informales se construyeron sobre terrenos ferroviarios.

domingo, 26 de marzo de 2017

Microdepartamentos: el sueño de la casa propia desde u$s 50.000

Microdepartamentos: el sueño de la casa propia desde u$s 50.000(Cronista.com) - Modificado - La novedad en el mercado son los departamentos que rondan los 20 metros cuadrados. Cómo es esta tendencia, que ofrece unidades amuebladas para aprovechar al máximo cada espacio.

Departamentos que rondan los 20 metros cuadrados, denominados "microdepartamentos", son la última novedad incorporada al mercado inmobiliario argentino y están destinados a un público joven, al que se le dificulta el acceso a una vivienda tradicional, o a inversores que toman posiciones en ladrillos para destinar los inmuebles para renta.

"Ya están a la venta y en su gran mayoría vendidos. Con un precio que parte de los $ 800.000, el producto está pensado para un público joven al que se le dificulta el acceso a una vivienda tradicional o para inversores que lo rentarán a jóvenes estudiantes o trabajadores que buscan cercanía a sus actividades" explicó a Télam Pablo Brodsky, operador del mercado, desarrollador de este tipo de inmuebles y director de la compañía Predial.

"El atractivo de estas unidades es que por menor costo de inversión al de una unidad tradicional a estrenar, el precio del alquiler es similar al de una unidad de 35 metros cuadrados, mejorando así la rentabilidad de su inversión", explicó el operador.

Este tipo de inmuebles comenzó a desarrollarse en Japón hace unos 50 años y fue adoptado en todo el mundo, y el primer desarrollo en Argentina estuvo a cargo de la inmobiliaria Predial, junto a la constructora Induplack que, además, fabrica los muebles.

"Son microdepartamentos con diseño", explica Brodsky. "La teoría es menos metros pero mejores metros. Las unidades parten de los 18 hasta los 30 metros cuadrados. Sus valores parten desde los $ 800.000, equivalentes a unos u$s 50.000", continuó Brodsky quien trajo la idea de Canadá donde conoció las unidades y patentó el concepto de microdepartamento como marca propia.
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Los primeros proyectos, unos 10 edificios distribuidos entre Capital Federal, el conurbano bonarense y en Neuquén Capital, comenzarán a ser entregados a fin de año y ya existen cinco proyectos más en cartera que serán financiados con un fondo de inversión cerrado vinculado al blanqueo, con el que obtuvieron un founding de u$s 10 millones.

El metro cuadrado parte de los u$s 2.200 en Liniers y llega a los u$s 2.500 en Saavedra y en una franja intermedia se ubicaron los valores de las unidades vendidas en Monserrat. Brodsky reconoce que el valor del metro cuadrado excede al del departamento tradicional, pero justifica la diferencia en que está amueblado, el diseño y los servicios.
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Los precios están levemente por debajo del relevamiento del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Argentina de la Empresa que señaló que el metro cuadrado de una vivienda a estrenar en Ciudad de Buenos Aires, se ubicó en u$s 2.715 dólares en diciembre, mientras que para los usados se ubicó en u$s 2.237.

Una idea similar, que apunta también al público estudiantil, es el desarrollo de residencias en los campus universitarios donde se destaca el caso de la Universidad Austral en Pilar que cuenta con habitaciones, residencias y departamentos.
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